jueves, 4 de agosto de 2011

Virtual Boy: Esbozos de una nueva dimensión

Como quizás ya sepamos, en parte gracias a la promoción realizada, entre otras personalidades, por el showman Andreu Buenafuente y por el escritor y divulgador científico Eduard Punset, desde finales de marzo del presente ya podemos disfrutar de los gráficos tridimensionales autoestereoscópicos (sin gafas) de la consola de videojuegos portátil Nintendo 3DS.
   
El escritor barcelonés Eduard Punset  
 
Muchos podrán pensar: fíjate con estos japoneses, aprovechando el tirón del cine en 3D y de la invasión de teles con visionado tridimensional, van y se sacan de la manga una “maquinita de marcianitos” usando este mismo sistema… Pues, como veremos, no es así...
  
Videoconsola portátil de octava generación, Nintendo 3DS (2011)
     
Nintendo, hace años que investiga sobre la reproducción en 3 dimensiones para sus consolas. En 1995, lanzó al mercado una videoconsola pionera con gráficos 3D estereoscópicos: ¡era, sencillamente, espectacular!, aunque también fue, desgraciadamente, un grandísimo fracaso comercial... De esta rareza, llamada Virtual Boy, hablaremos en este escrito.
  
Nintendo Virtual Boy (1995)
    
Pero antes de comenzar, justo es destacar 2 accesorios de los años 80, con los que ya podíamos jugar con una visión tridimensional: El primero, del año 1983, fue el 3D Imager: un casco de realidad virtual que se conectaba a la consola Vectrex de la norteamericana Milton Bradley:
   
3D Imager (1983) para la MB Vectrex
  
El otro periférico anterior a la Virtual Boy, con visualización de gráficos tridimensionales, fueron las 3D Glasses para la consola japonesa Sega Master System, fueron lanzadas al mercado el año 1989:
  
3D Glasses (1989) para la consola de 8 bits Sega Master System
  
Y en julio de 1995, aparece en Japón y Norteamérica la Virtual Boy. Diseñada por el genio y visionario Gunpei Yokoi (*10 de septiembre de 1941 - † 4 de octubre de 1997) creador, entre otros éxitos, de la mítica Game Boy.
  
La Virtual Boy es una consola peculiar, para jugar tenemos que colocarla, montada sobre su trípode, encima de una mesa. El jugador tiene que aproximarse a los visores monocromos, para apreciar los gráficos tridimensionales "verdaderos" mientras sujeta un mando de formas "futuristas".
   
Mi ahijado Joan (con la posición óptima de juego) jugando a tenis en 3D real
  
Esto supuso un nuevo concepto en el mundo de los videojuegos. Los efectos tridimensionales conseguidos por esta consola fueron emulados, perfectamente con unos gráficos algo sencillos pero con una gran fluidez de movimientos y excelentes efectos.
  
Pero veamos en detalle las especificaciones técnicas de la Virtual Boy:
  
     •Procesador
               - NEC V810 (P/N uPD70732)
               - 32-bit RISC @ 20 MHz (18 MIPS)
               - 1 MB de DRAM y 512 KB de P-SRAM
               - 1 KB de Cache
     • Pantalla
               - RTI SLA (P4)
               - Resolución de 384 x 224 píxeles
               - Refresco horizontal de 50.2 Hz
     • Alimentación
               - 6 pilas AA (9 VDC) o Adaptador AC (10 VDC)
     • Sonido
               - 16-bit Estéreo
     • Controlador
               - 6 botones y dos pads de control
               - Usa el protocolo de los controladores de NES
     • Puerto Serie
               - Cable de 8 pines
     • Referencia de las partes Hardware
               - VUE-001 Virtual Boy Unit
               - VUE-003 Shaft
               - VUE-005 Controller
               - VUE-006 Game Pak
               - VUE-007 Battery Pack
               - VUE-011 AC Adapter
               - VUE-012 Eye shade Holder
      • Peso
               - 760 gramos
      • Dimensiones
               - 8.5"H x 10"W x 4.3"D
      • Especificaciones técnicas de los cartuchos de juego  
              - ROM de 8-16 Mbit
              - RAM apoyada por batería de 0-8 KB
              - Chips SRAM Toshiba TC538200AFT y TC5316200AFT de 16 Mbit
              - Conector de 60 pines
   
La Virtual Boy fue lanzada al mercado respaldada por una fuerte campaña de marketing. Se prepararon muchos anuncios televisivos, como el que presentamos a continuación:
  
  
Pero a pesar de la generosa propaganda y de tratarse de un producto tan innovador y adelantado a su tiempo, no tuvo el éxito deseado... De hecho, ni tan solo llegó a Europa. Las causas del fracaso fueron varias: 
  1. Fue comercializado como un sistema portátil, pero por su tamaño y su peso resultaba casi imposible usarlo en movimiento y, hacerlo, hubiera podido causar daños a la frágil unidad.
  2. En la caja de la consola y en su manual se avisa que la pantalla puede causar fatiga visual y problemas oculares (especialmente para los menores de 7 años). Estas indicaciones fueron añadidas por razones de protocolo de seguridad, pero asustó a muchos posibles compradores.
  3. Hubieron pocos juegos para el lanzamiento del producto. Y muy pocos desarrolladores de videojuegos quisieron invertir tiempo y dinero en un nuevo y no probado sistema. Finalmente, sólo se lanzaron 22 títulos en el mercado americano y 25 en el japonés. Debido a esto, el potencial de la máquina apenas fue aprovechado ya que los juegos existentes resultaron ser algo simples y lineales.
  4. A causa de la doble pantalla, resultaba difícil promocionar sus juegos en revistas especializadas. Las imágenes que se tomaban, no podían representar los efectos tridimensionales sobre el papel, que era el mayor atractivo de la consola.
  5. La pantalla monocromática también jugó un papel importante para su fracaso.
Así pues, el valiente intento de Nintendo por introducir la realidad virtual en el mundo de las videoconsolas a mediados de los noventa, fue finalmente abandonado de forma prematura. Los esfuerzos, a partir de aquellos delicados momentos, se centraron en el desarrollo de la consola Nintendo 64 (1997), digamos... más convencional.

Pero el tiempo a puesto las cosas en su sitio y le ha acabado dando la razón al bueno de Gunpei Yokoi que, un día, soñó que los videojuegos se podrían tocar, podrían ser más reales… seguro que hoy se sentiría orgulloso del éxito de la "virtual" 3DS.
   
Gunpei Yokoi, creador de la Virtual Boy
    
Nintendo tan solo distribuyó 800.000 unidades de Virtual Boy, por lo que hoy en día, es una de las consolas más buscadas y más valoradas por los coleccionistas. La mía es la versión japonesa, está completa y como nueva. La gané en mi primera subasta en eBay allá por el año 2008. Podéis ver su ficha de catálogo y fotos en la página de mi Web Videoconsolas (donde también podréis contemplar, si quereis, el resto de mi colección).

Para mi Virtual Boy dispongo de 8 juegos, de los que destaco: el Mario's Tennis, el Vertical Force y el Galactic Pinball... este último, para muchos, está considerado como el mejor de todos los que se publicaron, ya que aprovechó todas las capacidades 3D de la consola.
    
Para terminar, quisiera dejaros con un video que grabé a mi sobrino Lluís (cuando tenía tan sólo 8 años) probando unos breves instantes y por primera vez, un videojuego con gráficos 3D reales: la cara que pone lo dice todo… :-)
  
 
¡Espero vuestros comentarios! ¡Gracias por vuestra atención!

(Datos técnicos extraidos de Wikipedia y Nintendo.es)

sábado, 2 de julio de 2011

Régimen, dietas y otras frugalidades

Por estas latitudes del sur de Europa, acabamos de entrar en verano y esto implica que, de un tiempo a esta parte, todo el mundo está inmerso con la “operación bikini”: ¡Todos a lucir cuerpos estilizados y “magros”!, comenzó la invasión de las playas sin cordura ni gordura… ;-)
 
Ironías a parte, en esta ocasión, quiero hablar de un tema que me preocupa desde siempre: el sobrepeso y la obesidad. Se tratan de problemas reales de nuestra sociedad y sus consecuencias pueden ser nefastas (incluso letales) para nuestra salud, ya que suelen derivar a otras patologías asociadas graves.
 
Pero antes de entrar de lleno con el tema que nos ocupa, justo es mencionar otro “gran” problema (totalmente antagónico, pero relacionado al que trataremos) como es el hambre en el tercer mundo. Una vez leí en un graffiti mural, en el barcelonés barrio de Gràcia, una frase que decía: “Medio mundo se muere de hambre y el otro medio se muere por adelgazar”… su contundencia hizo pararme y reflexionar: Es indigno e inmoral como en los países ricos se despilfarra la comida, sobrealimentándonos innecesariamente, lanzando a la basura cantidades industriales de alimento, mientras a nuestro lado, miles de seres humanos (la mayoría niños) mueren de hambre cada día.
 
Así pues, quisiera, a partir de este blog de ámbito público, expresaros mi opinión de una realidad inhumana que debemos, entre todos, luchar para erradicar... Afortunadamente, personas como el mediático presidente de Justicia y Paz y gran amigo de la familia: Arcadi Oliveres, llevan toda su vida denunciando está vergüenza y sinrazón, y apunta con el dedo a sus responsables. Os remito que leáis, entre otros de sus libros, el titulado: Contra el Hambre y la Guerra (2004) de Angle Editorial. ¡Todos somos cómplices de este genocidio!
 
Contra el Hambre y la Guerra (2004), de Arcadi Oliveres
 
Hecho este inciso, pasemos hablar de dietas y salud… Pues bien, siempre he sido un chico con tendencia al sobrepeso… eso sí, nada que ver con los niños obesos y fofos que se ven hoy en día. Yo no era el típico crío delgado, pero era de constitución fuerte, activo y con ganas siempre de hacer actividades al aire libre (todas las tardes las pasaba jugando en las calles y plazas de mi ciudad).
 
Al llegar a la adolescencia, quise adelgazar esos quilos de más para verme (y que me vieran) más atractivo. Hice un régimen que estaba de moda, allá por los años 90 del tipo “proteico-lípido” (es decir: eliminar casi a cero los hidratos de carbono de nuestra dieta, pudiendo comer toda clase y cantidad de grasa y proteínas que se quiera). Fue muy efectivo… pero, como podéis imaginaros, era una dieta desequilibrada y peligrosa para la salud.
 
Y pasó lo que suele pasar con este tipo de regimenes: pronto recuperé todos los quilos perdidos. Desde entonces, me convertí en un “chico yoyo”, haciendo toda suerte de dietas para posteriormente aumentar todo el peso adelgazado (esta especie de “acordeón” me ha sucedido hasta 5 veces en 20 años). Está claro que algo no hacía bien…
 
Durante estas dos últimas décadas, me he licenciado en geología, posteriormente he obtenido el título de profesor de ciencias naturales y, por cuenta propia, me he ido especializando en nutrición y dietética. Estos conocimientos los he ido poniendo en práctica conmigo mismo. Pero, a pesar de que hacía perfecto el régimen y lograba llegar a mi peso ideal, al terminarlo recuperaba con la misma facilidad el peso inicial. Era realmente frustrante, aprendí a convivir compartiendo el armario con ropa de tallas L y XXL…
 
Hace cosa de un año (cargando con muchos quilos de más) entendí lo que me sucedía: Cuando me adelgazaba era porque me armaba de muchísima fuerza de voluntad hasta conseguir el objetivo que me había propuesto (soy muy terco con todo lo que se me pone entre ceja y ceja) en ese caso, el objetivo, era llegar a mi peso ideal. Cuando finalmente lo alcanzaba ya había cumplido mi deber y, por tanto, me sentía muy satisfecho… como “premio”, abandonaba las buenas costumbres nutricionales que había seguido durante meses. Y ya, sin control, recuperaba buena parte del peso que tanto me había costado perder… esto me desanimaba y desmotivaba aun más, recuperando al fin, todos los quilos perdidos.
 
El problema era que el objetivo fijado no era el correcto. Si estaba gordo la solución no era adelgazarme a cualquier precio… sino, convencerme que la obesidad la adquiría por llevar un estilo de vida poco sano (pensad que me gustaba comer de todo, sobretodo comida calórica, y en buenas cantidades). Por tanto, mi nuevo objetivo fue un cambio de mentalidad radical: cuidar mi alimentación y mi salud siempre.
 
Y para comenzar este nuevo estilo de vida lo primero que debía hacer era adelgazarme. Pero la pérdida de peso, en esta ocasión, la hice siguiendo los criterios dietéticos equilibrados y sanos que tendré que utilizar ya siempre… obviamente, siendo mucho más restrictivo en esta primera fase. A parte de la dieta, también comencé a practicar una actividad física habitual y progresiva. Pues bien, ya hace unas semanas que llegué a mi peso ideal (he perdido más de 30 quilos) pero en esta ocasión ya no pienso que el objetivo está conseguido, ¡ni mucho menos!, ya que ahora, mi objetivo, tan solo acaba de comenzar…
 
Antes y después del cambio de mentalidad (las fotos no han sido retocadas)
 
¿Pero quien dijo que adelgazarnos es tarea fácil?
 
No nos engañemos: el principal enemigo de nuestro fracaso somos nosotros mismos. Para que una dieta sea todo un éxito se necesitan varios factores que deberemos cumplir sin concesiones: estar convencido realmente de perder el peso que nos sobra, conocimiento absoluto del régimen que nos ha facilitado el médico (el saber no da lugar al error), disciplina y tenacidad a la hora de aplicarlo, respeto a las normas (no vale cambio esto por esto otro… no vale hoy me atiborro y mañana no como nada…), disfrutar de los pequeños avances conseguidos día a día, saboreando la comida de nuestra dieta como si fuera el mejor manjar…
 
También encontraremos trabas con la gente de nuestro alrededor: quizás la gente más mayor nos dirán que ya estamos bien tan sólo empezar y, cuando hayamos perdido los primeros quilos, empezaran: “bueno, acaba ya que haces cara de enfermo”. Otros, al hablarles que estamos a “dieta” (y más si somos hombres), no nos tomarán en serio o se burlarán de nosotros: a estos, ¡ni caso! Algunos otros (los peores) nos darán su no solicitada opinión, exponiendo unas grandes ideas sobre lo que piensan de nuestro régimen, de las dietas en general y sobre los “peligros” mortales de perder peso: paciencia con gente así, su ignorancia es peor que nuestro sobrepeso…
 
Constantemente estaremos expuestos a la tentación: ya sea indirectamente (por ejemplo ver el escaparate de una pastelería) o directamente, cuando alguna persona (con o sin maldad) nos ofrecerá alguna cosa exquisita y prohibitiva. Debemos ser fuertes, pensad que el autocontrol y respeto a nuestro cuerpo y alma es una virtud que debemos ensalzar siempre: nunca podremos respetar al prójimo si ni tan solo podemos respetarnos a nosotros mismos…
 
La Tentación de Adán y Eva (1550). Tiziano. Museo del Prado, Madrid
 
Más grave son los organismos y empresas que tienen el poder. Estos intentarán controlarnos con la comida (como si de una droga se tratase): En primer lugar, fijaros con la facilidad, comodidad y bajo precio con la que encontramos, en cualquier esquina, “comida basura” y alimentos deliciosos al paladar, pero totalmente insalubres y sobreenergéticos. Con esta estrategia nos transforman en obesos ya desde niños. Pero, por otra parte, nos muestran, a partir de bellas y bellos modelos de anuncio, como deben ser nuestros esbeltos cuerpos y aquí comienza otro tipo de control y negocio…
 
Pero quizás, para mí, lo más molesto sean esas frases (aparentemente aleccionadoras pero bacías de contenido) que oiremos sobre nutrición y dietética desde todas partes... algunas, incluso, desde los medios de comunicación.

Repasemos algunas de estas falacias

No hace mucho, alguien me dijo: “¿Qué haces comiendo lomo de cerdo?, ¡no sabes que la grasa engorda!”. Vamos a ver, si comemos lípidos (o grasa) sin combinarlo con ningún hidrato de carbono, no tan solo no nos vamos a engordar, que encima perderemos peso (recordad el régimen “proteico-lípido” que hice con éxito hace 20 años) pero ¡ojo!, que sea efectivo no implica que sea saludable (sobretodo si abusamos de la grasa de origen animal).

En el mismo orden de cosas: “La grasa es mala para la salud”. ¡Falso!, la grasa es necesaria para nuestro organismo y, con las cantidades correctas, es buena para la salud: es la responsable para generar la energía del cuerpo, ayuda a absorber las vitaminas liposolubles, mejora la síntesis de hormonas y sirve de material aislante y de relleno de los órganos internos.

Beber agua engorda”. Aclaremos las cosas: si no tenemos ninguna enfermedad que nos lo prohíba, beber mucha agua es vital y necesario en todos los aspectos. Si se tiene el problema de retención de líquidos, deberemos visitar al médico para poner solución, pero nunca privarnos de esta sana y acalórica bebida.

El McDonald’s engorda”. Veamos, las hamburgueserías no son restaurantes, precisamente, de "Dieta Mediterránea" y distan mucho del tipo de comida que nos conviene, pero criminalizar sus productos es demagogia, ya que siguiendo el mismo razonamiento: un exquisito y tradicional plato de cocido de la abuela, si lo analizamos, tiene 3 veces más en calorías y en grasas insaturadas que todo el menú Big Mac XL.

"La PlayStation engorda". Que os he de decir yo sobre videojuegos… pues que tienen más ventajas que hándicaps: son importantes para la coordinación de movimientos, crean vínculos con otras personas y desarrollan nuestra imaginación. Pero claro, como generalmente no nos movemos para jugar, nos engordaremos (por simple causa-efecto). Así pues, al tratarse de otra actividad sedentaria, para adelgazarnos también deberemos dejar la lectura, porque: ¡leer engorda! Ahora en serio: todos los excesos son malos y toda generalización absurda... ¡es muy fácil hablar por hablar!
   
Los videojuegos, para algunos, son culpables de crear obesos…  :-/
  
Comer fruta y verdura adelgaza”. Para empezar no hay ningún alimento que adelgace, en todo caso será menos calórico que otro. Pero la fruta y la verdura, precisamente, están compuestas básicamente por glúcidos, por tanto, si las tomamos en exceso nuestro cuerpo los transformará en grasa. Así pues, comer un bol de frutas para cenar no es nada aconsejable para perder peso, ¡todo lo contrario! El problema es el de siempre confundimos alimento sano con alimento de régimen…

Cuantas veces he oído a personas con sobrepeso que de jovenes fueron delgadas: "Yo peso lo que me toca para la edad que tengo". Como decía el eslogan de una conocida marca de agua embotellada de Sant Hilari: "¡No pesan los años... pesan los quilos!". Los 3 factores para calcular nuestro peso ideal son: estatura, sexo y complexión (ósea-muscular)... ¡nada de la edad! Y es más: cuando más mayores, más deberíamos cuidar nuestro peso para evitar sus enfermedades asociadas y así mejorar nuestra calidad de vida.

Venga... otra perla que me ha tocado escuchar cientos de veces: “Tu estás gordo porque haces poco ejercicio físico” (encima de ignorantes no me conocen... precisamente yo siempre he sido una persona muy activa y deportista... a pesar de mi sobrepeso).  Vamos a ver, generalmente, uno está gordo porqué tiene un problema desequilibrio alimentario. Por otra parte, el ejercicio físico habitual es necesario, saludable y muy beneficioso, pero no te hará adelgazar. La perdida de grasa corporal sólo se conseguirá con el control de la alimentación. Y, muy importante: animar a una persona obesa a hacer ejercicio físico intenso para que adelgace es una gran irresponsabilidad, pudiéndole acarrearle consecuencias de salud muy peligrosas.

Algunos otros te dirán: “Pues no te entiendo… ¿cómo es que yo como lo que quiero y no me engordo como tú?”. Pues, simplemente, porque tú metabolismo tiene la suerte de no tener tendencia a la obesidad como el mío... Es como si le dijéramos a un señor con poco pelo: “¿cómo es que yo, con el estrés y nervios que tengo, no me he quedado calvo como tú?”. Una respuesta “suave” que te podría dar el eludido, podría ser: “pues porqué tú no tienes alopecia como yo, pero diciendo tales sandeces sí parece que no tengas cerebro bajo tu peluda cabeza…”.

Y entre muchas frases más, una de divertida: la cerveza no engorda: ¡JA, JA, JA, JA, JA! (os prometo que lo escuché en la radio). La cerveza y, en general, el alcohol engordan mucho y aportan poco nutricionalmente hablando. Yo no conozco ninguna dieta que te lo permitan tomar de forma normal: sólo en contados regimenes, como los hipocalóricos, te conceden una media copa de vino negro al día. Eso sí... hay una excepción: el irracional y peligrosísimo régimen de la cerveza (quizás se refieren a este cuando proclaman que la "birra" adelgaza), sin comentarios...
   
Mi "sana" imagen hecha con vegetales (clicad para verlos en detalle)
     
Conclusión:
 
1. El sobrepeso y la obesidad son un grave problema de consecuencias negativas a corto y largo plazo. Además estar gordo te resta mucha calidad de vida.
 
2. Hacer dieta no es un juego, no hagáis locuras: ni dietas milagrosas de Internet, ni dietas alucinantes de moda, ni regimenes desequilibrados o monotemáticos con una pérdida de peso veloz (y una recuperación aun mayor), ni dietas que le han servido a tu vecina, ni dietas que le han servido al autor de este blog…  :-)
 
3. Adelgazar es un derecho no un privilegio: ¡que no te tomen el pelo! Hay empresas llamadas de nutrición (algunas muy conocidas) que te tenderán la mano para ayudarte a adelgazar pero, ¡cuidado! te cobrarán una barbaridad por ello y sin éxito asegurado. Si quieres perder peso habla con tu médico de cabecera (es gratis) él sabrá como tratar tu caso: escúchale con atención y hazle caso a rajatabla en todo lo que te diga, perderás peso de forma sana y segura y no te estafarán.
 
4. Ser ambiciosos con los quilos que hemos de perder. Cuantas veces he oído a personas francamente gordas: “Yo, con perder 5 o 10 quilos ya estaría bien…”, compañero, ¡ya estaría bien para empezar! Insisto, ve al médico, él te indicará los quilos que debes perder y como hacerlo, recetándote dietas seguras, equilibradas y saludables (aunque, no te niego que más aburridas que las "milagrosas" de pago).
 
5. Perder peso nos regalará satisfacciones desde el primer día: en primer lugar una mejora visible en salud y calidad de vida; en segundo lugar evitaremos enfermedades graves asociadas; también, al vernos más delgados, nos subirá la autoestima y, por último, daremos mejor imagen y gustaremos más a los demás.
 
6. No hay dieta fácil, ni variada, ni infalible, ¡tenerlo siempre en cuenta! El único secreto para que un régimen sea un éxito es la constancia al realizarlo (no vale eso de: “un día es un día…”).
 
7. No busquemos excusas si no nos sale bien el régimen: nosotros somos los únicos responsables del alimento que nos hemos llevado a la boca.
 
Espero que hayáis encontrado interesante el tema de este escrito. Con él he querido explicaros mi caso concreto, exponiendo mi opinión personal sobre un tema que me ocupa y me preocupa des de niño.
  
Quiero agradecer a mi mujer, de forma pública y especial, el apoyo incondicional en este proceso de cambio de estilo de vida. Ella también se ha unido a este proyecto: remando, los dos juntos, en la misma dirección.
 
¡Gracias a todos por leerme!

miércoles, 1 de junio de 2011

Futbol de Tablero y Dados

Desde que publiqué, en este mismo blog, el escrito sobre los diferentes tipos de Futbol de Mesa, he recibido algunos correos pidiendo si podía explicar en detalle las reglas del que denominé Futbol de Tablero y Dados.

Los juegos expuestos en ese primer artículo: o tienen unas reglas sencillas (que describo someramente en el mismo escrito) o, para los más complejos, facilito el enlace de alguna Web especializada. Pero, para el Futbol de Tablero y Dados no indicaba ninguna forma para poder jugarlo. Por estos motivos, me he animado a escribiros este post.


Un poco de nostalgia
  
Cuando tenia 5 o 6 años, la empresa donde trabajaba mi padre (la entonces llamada Caja de Ahorros de Cataluña) regalaba presentes, el día de Reyes, a los hijos de sus empleados.  En una ocasión, entre otros regalos, Baltasar me dio un juego de futbol de tablero y dados llamado Mundiales-78 Argentina.

Caja de mi Mundiales-78 Argentina (1978)

La verdad es que era un juego muy complicado para un infante como yo y lo acabé arrinconando. Con el tiempo se acabó perdiendo parte de su contenido y, finalmente, termino a la basura.

Posteriormente a la redacción de este escrito (en el año 2017), buscando a fondo por Internet lo acabé encontrando (nuevo y completo) en TodoColección. ¡Qué ilusión comprarlo y volverlo a tener entre mis manos! n.d.a.

Contenido de mi juego Mundiales-78 Argentina

Dos años más tarde del lanzamiento del Mundiales-78 Argentina, en pleno éxito de los Pitufos, sacaron al mercado un LP (o cassette) con una selección de siete juegos de tablero infantiles, llamada: El Gran Libro de los Juegos Pitufos, todo inspirado con estos personajes azules creados por Peyo.

Caratula de mi "El Gran Libro de los Juegos Pitufos” (1980)

Los juegos de este compendio venían dentro del "libro" de cartulina con las instrucciones, los tableros y el material de juego (todo debidamente troquelado para su sencilla separación). Entre estos siete juegos había también un "futbol de tablero y dados" llamado: El Estadio Pitufo.

Porterías, todas las fichas, dados... debidamente troquelados de "El Estadio Pitufo"

A mí me regalaron la versión con el cassette y, al igual que me pasó con los Mundiales-78, con el tiempo el juego se me fue diezmando y terminó a la basura. Pero conservé la cinta magnetofónica y las instrucciones de El Estadio Pitufo. Precisamente, con este reglamento, me he guiado para la redacción de este post.

Nota del autor.- En el año 2015 adquirí la versión LP completa (las imágenes que aparecen son de este nuevo compendio).
  
Mi Gran Libro abierto por las páginas del tablero del "El Estadio Pitufo"

Resumiendo, a pesar de que tanto el Mundiales-78 Argentina como el El Estadio Pitufo son juegos de tipo Futbol de Tablero y Dados, el primero presenta un desarrollo más avanzado y dinámico; ya que, con el lanzamiento de los dados, se mueven las fichas y el balón. En cambio, el de El Gran Libro de los Juegos Pitufos, con el que nos centraremos en este artículo; al tirar los dados, solamente moveremos el balón (quedando las fichas de campo estáticas, una vez distribuidas en el casillero).

¡Comencemos!


Reglas del Futbol de Tablero y Dados

El futbol de tablero y dados, se trata de un juego para 2 jugadores, a partir de 8 años y adultos. Podríamos considerarlo un juego de estrategia y azar.

1. Material
 
El material para jugar es muy económico y lo podemos conseguir fácilmente:
 
En primer lugar necesitaremos un tablero de 180 casillas (10 X 18). Yo utilizo uno que construí a partir del campo de madera de un viejo futbolín de juguete (le dibujé las casillas, lo corté por la mitad y le puse bisagras para poder guardarlo mejor). Si no os gusta el bricolage... clickad sobre la siguiente imagen e imprimirla sobre una cartulina verde claro y ya tenéis un tablero para jugar:
  

Tablero base para el juego de futbol dado
  
También necesitaremos 22 fichas (11 para cada jugador y cada jugador de un color distinto: yo utilizo las Damas de mis Juegos de Sociedad), una ficha-balón (yo me sirvo de un tapón de remache blanco), 2 dados (uno por participante: yo uso los del Parchís, también de mis Juegos de Sociedad), un marcador (o papel y lápiz) para ir anotando el resultado y un cronómetro (o un reloj), si se juega con tiempo. 
  

Material de juego para el futbol dado (con mi tablero plegado por sus bisagras)
     
  
2. Objetivo del juego
  
El objetivo del juego es el mismo que el de un partido de futbol: marcar goles y que no te los marquen. Para ello, posicionaremos estratégicamente nuestras fichas en el campo y. posteriormente, haremos mover el balón con tiradas de nuestro dado.
 
  
3. Preparación del juego
  
Antes de comenzar a jugar, ambos contrincantes tirarán el dado y, quien obtenga el número más alto, podrá escoger portería o sacar de centro. La duración del partido será de dos tiempos de 15 minutos.

A continuación, cada uno de los dos participantes coloca sus 11 fichas en las casillas que considere oportunas del tablero de juego (es aconsejable hacerlo de forma alternada), teniendo en cuenta las siguientes normas:
  1. En el área pequeña o de meta (las 4 casillas situadas frente la portería) sólo se deberá fijar una ficha que hará de portero.
  2. En el área grande o de penalti pondremos (como máximo) dos defensas y un delantero rival.
  3. En las casillas de corner no se puede poner ninguna pieza.
  4. El resto de damas se van dejando bien repartidas por el resto del tablero de forma que quede, entre ellas y las del equipo contrario, una distancia óptima para escalonar un rápido ataque o hacer una efectiva defensa. Por este motivo no se permite hacer barreras, si esto tiene que imposibilitar alguna acción concreta del juego. 

Ejemplo de colocación correcta de las piezas de juego
   
Una vez colocadas las 22 piezas y estando de acuerdo los 2 contrincantes con la distribución final, podrá comenzar el partido. Durante el transcurso del encuentro no podemos alterar la posición de las fichas en el tablero.
   
Al terminar los 15 minutos de la primera parte, se cambiará de portería (simplemente girando el tablero). Si se quiere, se podrán recolocar las fichas que se deseen en el casillero, con las mismas condiciones que hicimos anteriormente. Ahora sacará el jugador que no lo hizo en la primera parte.

En caso de empate final se podrá jugar una prorroga de 10 minutos y sin partes. También, en este caso, se pueden recolocar las fichas que se deseen en el casillero, con las mismas condiciones que hicimos anteriormente. Se decide por sorteo quien comienza a jugar la prorroga y el perdedor puede escoger portería (girando o no el tablero). El empate siempre se puede romper mediante la suerte de los penaltis.
  
  
4. Desarrollo del juego
  
El equipo que comienza el juego, colocará la ficha-pelota en el punto central del campo. Después lanzará el dado y empezará a contar desde esa posición (a efectos de conteo, el punto central se considera una casilla independiente: ver siguiente imagen).

Para desplazar el balón, repartiremos el valor obtenido en la tirada del dado con movimientos horizontales o verticales casilla a casilla, pudiendo crear con estos movimientos, trayectorias verticales, horizontales, diagonales o complejas.

 Ejemplo de saque de centro (comienzan blancas con un 5)
  
De esta forma, tendremos que intentar ir haciendo pases a nuestras fichas; para ello la pelota tendrá que llegar, con número exacto, a la casilla ocupada por otro de nuestros peones (está prohibido el autopase) y sin pasar por ningún cuadrante ocupado por los del equipo contrario. Caso de conseguir un pase con éxito, se podrá volver a tirar e intentar, de esta manera, el avance hasta conseguir gol.
  

Ejemplo de pase (la pelota debe llegar con número exacto a otro jugador: en este caso un 3)
  
Para chutar a gol, sólo se precisa que la pelota rebase las casillas del área de meta (obviamente sin pasar por la posición del portero). Después del tanto, el equipo contrario reanudará el juego desde el punto del centro del campo y siguiendo las indicaciones anteriores.
 
 Ejemplo de chut a gol (desde esta posición, debemos sacar un 3 o más para marcar)
  
Si efectuada la tirada no se pudiera realizar un pase o chutar a gol, se procurará aprovechar el número sacado para despejar la pelota y alejarla de las fichas contrincantes o de nuestra propia portería.
 
 Ejemplo de despeje (con un 2 es imposible el pase, así pues, alejamos lo máximo el balón)
  
Después, el equipo contrario, iniciará su turno de tirada comenzando la cuenta desde la posición de alguna de sus piezas más cercanas a la ubicación de donde se ha quedado la pelota. Si con el número obtenido no se llega al cuadrante donde está el balón o, aún llegando, no se puede materializar un pase con éxito, volverá a retomar la posesión el otro equipo.
 
 Ejemplo de recuperación de un balón
  
Se producirá falta cuando un equipo, en el mismo turno, obtiene dos veces seguidas el mismo valor de tirada. Para lanzar la falta, el equipo contrario, tomará el balón y lo colocará en su ficha más cercana a donde se encontraba la pelota: para ello contaremos de la misma manera que lo hacemos para mover el balón (fijémonos con la siguiente imagen). Si hubiera a la misma distancia 2 o más fichas, podrá escogerse la que mejor nos convenga (en el caso de nuestro ejemplo, yo escogería la del centro o la de la izquierda, ya que las 2 tienen posibilidad de chut a gol). Si se obtiene un valor suficiente en la tirada, será válido un gol directo.
 
 Ejemplo de colocación del balón para un lanzamiento de falta (chutan las negras)
   
Será penalti, cuando la falta se cometa estando el balón dentro del área grande (rectángulo de 18 casillas: 6 X 3). El equipo contrario realizará el lanzamiento desde el punto de penalti, siendo gol si el valor obtenido es 3 o mayor. En caso de sacar 1 o 2, se considerará una parada del portero y este podrá iniciar un contraataque desde su posición.
  
En situaciones de peligro, como por ejemplo sacar pocos puntos en una tirada dentro de nuestra área de penalti, es interesante desviar la pelota a corner. Para hacerlo, podremos sumarle hasta 3 puntos al valor obtenido en la tirada. El equipo contrario sacará el corner desde el triángulo de la esquina correspondiente del tablero (al igual que pasaba en el punto del centro del campo, los corners también se consideran una casilla independiente a efectos de conteo)  y moverá el balón con la suma dos tiradas consecutivas del dado (¡ojo con hacer falta!), siendo válido un gol directo.
  
En este juego de futbol mesa no existe ni el fuera de banda ni el fuera de juego.
  
Espero que os animéis a jugarlo, si os queda alguna duda o aclaración, poneros en contacto conmigo.

¡Espero vuestros comentarios!

lunes, 2 de mayo de 2011

El Montclí… aquella otra cima dels Ports


La cumbre más nombrada…la cima más elevada
no siempre tendrá que ser la meta más anhelada.

Con estas palabras que un día se le ocurrieron al autor, quisiera introducir el relato de la ascensión a una de las cimas menos conocidas pero, para mí, más atrayentes y significativas del “Parc Natural dels Ports” (Puertos de Beseit y Tortosa).
 
El macizo del Port, geográficamente, es la estribación sur del Sistema Ibérico peninsular. Está formado, principalmente, por materiales calcáreo-dolomíticos del Jurásico y Cretácico. Se encuentra entre las provincias de Tarragona, Teruel y Castellón. Presenta una orografía muy accidentada y desigual, con el Caro (1442 m) como punto de mayor altitud.

Ya hace unos años que ando por esta agreste sierra, generalmente en solitario, siguiendo los consejos escritos de Joan Tirón Ferré o de Jordi Bustos Bernús (al que le agradezco públicamente que me citara en la segunda edición de su libro, de la editorial Prames: Itineraris pels Ports de Beseit a peu i amb cotxe). Una vez completadas todas las rutas bibliográficas propuestas, conseguí hacerme una idea bastante clara de la magnitud y belleza de esta montaña y me sentí preparado para adentrarme por nuevos caminos… nuevos horizontes…

De pequeño veraneaba en una casa de campo a los llanos de Tortosa (cerca de la localidad dels Reguers). Muchos días, me sentaba en el tejado y me quedaba mirando al oeste, hacia las escarpadas laderas dels Ports que se alzan, de repente, como una atalaya en medio de la plana. Al cabo de los años y muchos kilómetros bajo mis botas… fui conociendo el nombre de cada una de aquellas cumbres que de pequeño oteaba y, poco a poco, las fui coronando una a una. Cimas como: els Castells, la Airosa, la Moleta Castellona, la Barcina, la Tossa de la Reina, la Moleta d’Alfara, la Punta de l’Aigua

Pero había una, de formas abruptas y atrayentes, que ninguna de las guías citaba. Inicialmente (por posición geográfica) pensé que se trataba de la Espina, pero lo descarté cuando finalmente accedí a ese vértice geodésico… Entonces, si no era la Espina: ¿cuál era?

Indagué y, finalmente, descubrí que se trataba de una cima de 962 metros, ubicada en una alineación montañosa conocida como el Montaspre: entre las cumbres de la Mola Carrascosa (1025 m) y la Coscollosa (879 m), y entre los pueblos monteros de Alfara de Carles y Paüls. Esa cima era… ¡el Tossal del Montclí!

¡Ya sólo faltaba subirla! Pero, por mucho que busqué, no supe encontrar ninguna guía de ruta… así que tomé yo cartas en el asunto y estudié las ortofotos y mapas topográficos de la zona, concluyendo que la ascensión resultaría muy complicada (por ser una cumbre con paredes verticales en casi todo su contorno) pero parecía haber una posibilidad… ¡se había de intentar!

La subida al Montclí la hice, finalmente, el año 2005... Este 6 de abril, he vuelto de nuevo a ella… esta vez acompañado de mi buen amigo Robert Guinobart, de Vilanova i la Geltrú (que, por cierto, se estrenó este día en el Port).

Se trata de un itinerario de subida continua, desde la pintoresca población de Alfara de Carles, y con regreso deshaciendo nuestros propios pasos. Si os parece… ¡comenzamos!


Alfara de Carles - Tossal del Montclí - Alfara de Carles

Plano general de la ruta (clickad encima para ampliar)

  • Tipo de ruta: Ida y vuelta.
  • Tiempo: 5 horas (en total).
  • Desnivel: +640 metros, -640 metros.
  • Dificultad: Baja, hasta el Mas de Mari: ya que reseguimos un sendero de gran recorrido. Alta, hasta la cima del Montclí: tramos perdedores y/o sin camino, subidas/bajadas sobre piedras sueltas o entre la vegetación, fuertes desniveles, trepadas/destrepadas y pasos aéreos expuestos.
  • Meteorología: Evitar los días calurosos, de niebla, lluvia o viento.
  • Agua: Sólo hay fuentes en el pueblo de Alfara de Carles.
  • Equipamiento: Botas de caña alta, pantalón largo, ropa cómoda (acorde con la época del año), protección solar, brújula, mapa, móvil, prismáticos. 
Muy importante: Se trata de una ruta difícil, apta tan sólo para personas que conozcan muy bien la morfología dels Ports y habituadas a este tipo de senderismo perdedor y exigente. Hacedla acompañados y no os hagáis los valientes… Si deseáis seguir esta guía, primero: ¡poneros en contacto conmigo! Pensad que hay infinidad de rutas más fáciles que os acercarán a rincones más característicos de este bello parque natural… Recordad que hay unas normas y recomendaciones que se deben cumplir y que podéis consultar en la Web del Parc Natural dels Ports.


Aproximación:

Al pueblo de Alfara de Carles podremos llegar desde Tortosa y Roquetes por la carretera TV-3422, pasando por la localidad dels Reguers. Una vez lleguemos a las primeras casas de Alfara veremos, a nuestra izquierda, una zona de parking señalizada (cerca del cementerio municipal) donde podremos dejar nuestro vehículo.
 

Cronología, altimetría y descripción del itinerario:
 
0 min. (325 m) Cementerio de Alfara
Tras los muros del cementerio de Alfara de Carles ya podremos observar, a un segundo plano, la altiva figura del Tossal del Montclí. Desde la blanca tapia, hacia el este, veremos unas granjas y un camino marcado con líneas de pintura roja y blanca correspondientes al sendero de gran recorrido GR 7.6 (variante del GR 7 que pasa por Alfara). Durante un buen trecho, iremos siguiendo las marcas del GR.
 
Tossal del Montclí (al segundo plano) tras del cementerio de Alfara de Carles
 
5 min. (345 m) Última granja
El camino rural gira a la izquierda y sobrepasamos la última granja. Aquí termina la pista y comienza un empinado sendero dirección noroeste… vamos siguiendo las marcas rojas y blancas.
  
20 min (475 m) Les Bassetes
La vereda sube sin perdida pero sin tregua… llegaremos a un terreno más llano, donde subsisten al abandono bancales y un pequeño “maset” en ruinas. Nos hallamos en una zona conocida como les Bassetes.

Bancales y una ruinosa casita en les Bassetes. Al fondo la Moleta de Alfara
   
30 min. (550 m) Collado
Seguimos subiendo, siempre acompañados por los hitos del GR, y pronto llegaremos a un collado donde ya podremos admirar -¡con todo su esplendor!- el abrupto Montclí.
  
Bajo sus faldas vemos el Mas de Mari. Desde aquí el ascenso a la cima nos parece muy complicado... pero si miramos a la izquierda de la siguiente fotografía, en la verdosa ladera, vemos un barranco que baja desde su base: es el barranc del Passet, parece una posibilidad…
  
El imponente Tossal del Monclí des del collado, con el Mas de Mari a sus pies
   
En la siguiente ortofoto de detalle se ha marcado el trazado del tramo más complicado de la excursión (Mas de MariMontclíMas de Mari), con los puntos de referencia a tener en cuenta, también señalados, y que serán descritos a continuación:
   
Tramo más complicado del itinerario (clickad encima para ampliar)
   
40 min. (575 m) Mas de Mari
Continuamos por el GR dirección al Mas de Mari y, poco antes de llegar a la casa, donde el sendero hace un giro a la derecha, veremos a nuestra izquierda un cercado para el ganado. Abandonamos el GR, pasamos con precaución la valla, y buscamos una vereda bastante clara que, llaneando, prosigue en dirección oeste hacia el barranco del Passet.
  
Nuestra referencia será un gran bloque que descansa al fondo del barranco, a la altura por donde pasa el sendero que hemos tomado.
  
Al centro, el gran bloque de referencia en medio del barranco del Passet
   
Nuestra senda (bastante clara y llana) pasará por una tartera de grandes piedras. Una vez superada, proseguimos hasta llegar al barranco del Passet, donde tendremos el gran bloque (de unos 4 metros de altura) al lado izquierdo de nuestro camino.
  
1 h. 10 min. (610 m) El gran bloque
Con el bloque detrás nuestro, levantamos la mirada hacia el norte y veremos como sube verticalmente, el torrente del Passet, hasta un collado a la izquierda de las infranqueables paredes del Montclí.
   
Vista des del bloque: barranco del Passet y collado a la izquierda del Montclí
   
A partir de aquí no hay camino y el desnivel hasta el collado es muy considerable (del 45%). Comenzamos a subir entre matorrales, unos metros a la derecha del eje del barranco, hacia una primera “muralla” de roca que vemos delante de nosotros.
    
1 h. 20 min. (645 m) Pié de la tartera
Una vez superada esta primera barrera calcárea, topamos con una tartera que baja de las paredes del Montclí. Vamos subiendo por ella con precaución.
   
Tartera, bajo las paredes del Montclí, con el collado a la izquierda de la foto
    
Una vez vayamos ganando altura en la tartera, veremos el collado cada vez más accesible. Llegados a un punto, dejamos la tartera y atacamos, directamente, el ya cercano collado.
    
Robert abandonando la tartera y enfilando los últimos metros hacia el collado
    
1 h. 40 min. (770 m) Collado
Una vez en el collado, paramos a descansar de la exigente subida que acabamos de realizar y disfrutamos de las hermosas vistas del valle de Alfara. Una vez repuestos, cruzamos el collado y nos sorprenderá encontrar una pequeña senda, de tierras rojizas, que baja ligeramente hasta encontrar un torrente empinado y pedregoso que sube paralelo a las paredes del Montclí.
    
Senda que baja suavemente des del collado hasta el barranco pedregoso
   
1 h. 45 min. (760 m) Pié del barranco pedregoso
Con el barranco de lecho detrítico delante nuestro, empezamos a subirlo con precaución por donde mejor podamos, dirección al coll del Montclí, que ya se intuye en su parte superior.
   
Barranco pedregoso que sube directo al coll del Montclí
    
2 h. 20 min. (873 m) Coll del Montclí
Después de otro pesado ascenso por este torrente-tartera (con desniveles ahora, de hasta el 50%), llegamos al coll del Montclí, ya en plena carena del Montaspre. Tenemos la Mola Carrascosa a nuestra izquierda y el Tossal del Montclí a la derecha. Las vistas desde aquí son de vértigo (¡cuidado!) con firmes panorámicas del barranc de les Valls y del pueblo de Paüls, al fondo.
    
Vista, des del coll del Montclí, del barranc de les Valls y de Paüls (a la derecha)
   
Desde este espectacular punto, nos damos cuenta que para seguir subiendo hasta la cima del Montclí, sólo lo podremos hacer por una grieta al estrato de roca que vemos, claramente, unos metros más abajo del collado.
   
Grieta por donde tendremos que trepar para seguir avanzando
    
2 h. 25 min. (865 m) Grieta rocosa
Subimos por la grieta, haciendo una pequeña trepada y al llegar arriba, tendremos especial cuidado (sobretodo si hace viento) ya que quedaremos unos instantes expuestos al precipicio. Superada esta barrera rocosa, llegamos a un rellano y, delante nuestro, al fondo, ya vemos la cima del Montclí.
   
Rellano con la cima rocosa del Tossal del Montclí al fondo
   
Curiosamente, en este rellano, existe una vereda desdibujada (con algún montoncito de piedras a modo de guía) que nos acercará con comodidad a la base rocosa de la cima. Una vez allí, deberemos subir por una canal (la que vemos al centro mismo de la foto anterior). Ascenderemos con cuidado, teniendo que hacer otra pequeña trepada. Una vez realizada, veremos que la grieta se bifurca: tomamos el ramal de la izquierda.
 
2 h. 40 min. (962 m) Cima del Montclí
Una vez superada esta última muralla natural, ya más cómodamente, buscamos el punto más alto y… ¡¡coronamos la cima del Montclí!!

Sentado, orgulloso y feliz, a la cima del Tossal del Montclí (962 m)
    
Allá arriba, casi borrada, leemos la inscripción del C.S. (caminante solitario) que pone: “Montclí 962m Paüls Alfara”. Las vistas son espectaculares: el Caro, cientos de cimas, pueblos, el río Ebro y su delta, el Montsià, la Serra del Boix… y… allí, perdido en la llanura de Tortosa, el tejado de la casita de campo donde de pequeño, me sentaba y miraba con admiración tu altanera figura.
  
Vista NE des del Montclí: carena del Montaspre, el río Ebro y la Serra del Boix
   
¡Ahora toca bajar!, no será tarea fácil. Tendremos que deshacer todo el camino de subida y hacerlo con los cinco sentidos: atención con el destrepe de las grietas y las bajadas por las tarteras. ¡Venga!, sin prisa, pero sin pausa… y si estamos atentos, seguro que divisaremos alguna cabra hispánica.
   
Cabra salvaje (Capra pyrenaica) mirándonos curiosa desde una peña
   
5 h. (325 m) Cementerio de Alfara
Finalmente, arribaremos a las granjas de las afueras de Alfara de Carles y, en pocos minutos, estaremos de nuevo en el parking donde hemos dejado estacionado nuestro vehículo.
   
Robert, descansando sobre la hierva, de regreso a Alfara de Carles
   
Tossal del Montclí: desconocido para muchos, anhelado por unos pocos… pero siempre allí… expectante… desmarcado… ¡altivo! El Montclí... aquella otra cima dels Ports.