miércoles, 2 de junio de 2010

Game Boy (1989-2008). Historia del Mito

Ya des de pequeño, supongo que como muchos de mi generación, me ha interesado la historia y evolución de la robótica, los ordenadores y las consolas de videojuegos. Precisamente de consolas portátiles tratará el presente post. Antes de comenzar, quisiera aclarar que no soy ningún entendido sobre el tema de los videojuegos, todos mis conocimientos son de modo amateur. Sin embargo, colecciono algunas consolas antiguas: la mayoría de la marca Nintendo.

Pues bien, sobre Nintendo tratará el tema que quiero hablar, más concretamente de su conocida marca de consolas portátiles Game Boy.

Este artículo viene ilustrado con consolas de mi propia colección: Si queréis ver toda la exposición online de mis consolas, os recomiendo que visitéis mi Web temática: VIDEOCONSOLAS, donde podréis contemplar mis máquinas (tanto portátiles como de sobremesa), hacer un poco de repaso de la historia de los videojuegos e, incluso, poder jugar con alguno de los más clásicos.

En este post se citarán todos los sistemas originales que sacó Nintendo bajo la marca Game Boy. Pero antes de empezar a enumerarlos, quisiera presentar tres consolas anteriores a GameBoy, que nos ayudarán a entender cómo se forjó el mito de las portátiles. 
 
1.- Las primeras portátiles (anteriores a Game Boy)
 
La primera consola portátil de la historia es la Mattel Auto Race (1976). Se trata de un videojuego electrónico portátil muy simple que, mediante leds, simulaba una carrera automovilística.

Mattel Auto Race (1976)

Por otra parte, la primera consola portátil multijuego de la historia fue la Microvision (1979) de MB Electronics. Para cambiar el videojuego se desmontaba todo el frontal de la máquina. Se trataba de juegos muy simples, que nos recuerdan a los videojuegos de la primogénita de las consolas de sobremesa: la americana Magnavox Odissey (1972).


Microvision (1979)
  
Las primeras consolas portátiles que lanzó Nintendo, creadas por el genio Gunpei Yokoi (* 10 de septiembre de 1941 - † 4 de octubre de 1997), fueron las de la colección Game & Watch (desde 1.980 hasta 1991). Estas maquinillas, con pantalla LCD, como su nombre indica, tenían un único juego (con 2 niveles) y un reloj despertador.

Game & Watch "Ball" (1980), de la serie Silver, la primera portátil de Nintendo


"Donkey Kong" (1982), de la serie Multi Screen, con la que se inspiran las actuales DS
 
2.- Game Boy (1989)

El mito de Nintendo, comenzó con la Game Boy Original o "ladrillo", como simpáticamente se conoce ;-). La inventó también, en 1989, el visionario Gunpei Yokoi. No destacaba ni por su calidad de gráficos ni por sus prestaciones, siendo muy superiores técnicamente las otras cónsolas portátiles aparecidas en aquellos momentos, pero la simplicidad de uso, la utilización de cartuchos para los videjouegos, su autonomía, que el "Tetris" iba incluido de serie y, sobre todo, su precio razonable, la convirtieron con un verdadero fenómeno de ventas.


Game Boy (1989)
  
Pero si un fallo pecaban estas primeras Game Boy era la visualización de la pantalla: sin iluminación, poca definición y pantalla pequeña. Desde sus inicios, salieron accesorios para corregir este problema, como fueron las lupas con luz. Pero hubo uno realmente "impresionante" que convertía nuestro querido "ladrillo" en una elegante table top (ideal para juegos arcade): la Konami Hyperboy (1991).


Konami Hyperboy (1991) con la Game Boy original instalada
 
3.- Super Game Boy (1995)

A mediados de la década de los 90, aprovechando el gran éxito que supuso la consola de sobremesa Super Nintendo (1991) y el éxito absoluto que estaba teniendo la Game Boy, Nintendo sacó un periférico, llamado Super Game Boy, que se conectaba a la Super Nintendo y permitía poder jugar en la televisión (a todo color) con los juegos de la Game Boy.


Super Game Boy (1995) conectado al slot de cartuchos de mi Super Nintendo (1991)
  
4.- Game Boy Pocket (1996)
 
Fueron necesarios 7 años para renovar el aspecto de la Game Boy original. Se hizo con la Game Boy Pocket. Con ella se redujo considerablemente su tamaño, esta sólo usaba 2 pilas AAA (en vez de 4 AA de la "ladrillo") y sobre todo se mejoró el aspecto gráfico con una pantalla de mayor resolución y nitidez.
 
Game Boy Pocket (1996)
 
5.- Game Boy Light (1997)
  
Nintendo, en 1997, sacó un modelo de Game Boy que incorporaba una pantalla iluminada. La llamaron Game Boy Light pero sólo apareció en el mercado japonés. Debido a este motivo, hoy en día se trata de una pieza muy buscada por los coleccionistas.
 
Game Boy Light (1997)
   
6.- Game Boy Color (1998)

A finales del S. XX, Nintendo saca su primera consola portátil en colores. La Game Boy Color, a parte de sus juegos exclusivos, era compatible con todos los videojuegos de los modelos de Game Boy anteriores, dándoles también color en lugar de la escala de grises original.
  
Game Boy Color (1998)
 
El fracaso de la Nintendo Virtual Boy (1995) y la crisis de ventas que sufrió la consola de sobremesa Nintendo 64 (1996) a favor de la PlayStation One de Sony (1995), llevaron a Nintendo, prácticamente, a su desaparición. Por suerte, en consolas portátiles, Nintendo no tenía competencia y, sobre todo, con la aparición del fenómeno Pokémon, pudo mantenerse gracias a las ventas de la Game Boy Color. El éxito de la Color fue tan grande, que se tuvo que retrasar un año la aparición de la Game Boy Advance.
 
6.- Game Boy Advance (2001)
 
Con la Game Boy Advance, Nintendo da el salto a los 32 bits. En este modelo, la consola se presenta  de forma apaisada, se añaden 2 botones más (los "gatillo" L y R, típicos del mando de la SNES) y la pantalla pasa a ser panorámica. Al igual que ocurrió con la Color, vuelve a ser compatible con todos los juegos disponibles de Game Boy: los exclusivos de Game Boy Advance y los de los modelos anteriores.
  
Game Boy Advance (2001)
 
Nuevamente, fueron las portátiles de Nintendo quienes volvieron a "salvarle la vida"... La potente consola de sobremesa, Nintendo Game Cube (2002), no tuvo nada que hacer con la exitosa Sony PlayStation 2 que arrasó en ventas. Pero la Game Boy Advance no tenía competencia y, además, se apoderó de la franja de mercado de videojuegos para el público más joven.
   
7. -Game Boy Player (2003)
  
Al igual que pasó en su día con la Super Game Boy, Nintendo, sacó un periférico que se acoplaba a la consola de sobremesa del momento, en ese caso, la Game Cube (2002). Se llamó Game Boy Player y permitía jugar a la televisión con todos los videojuegos compatibles de la Game Boy Advance.

Game Boy Player (2003) conectado bajo la consola GameCube (2002)
   
8.- Game Boy Advance SP (2003)
  
En el año 2003 también aparece la Game Boy Advance SP (de Special Project). Por primera vez, una Game Boy incorpora una batería de Li-Ion y presenta la pantalla iluminada (si descartamos la elitista Game Boy Light). Hay un cambio radical con el diseño, siendo abatible (como las futuras DS), más compacta y elegante.
 
  Game Boy Advance SP (2003)
  
En 2006 se saca un nuevo modelo: la Game Boy Advance SP Brighter. Estéticamente es igual que la SP original, pero esta presenta una gran mejora en la iluminación respecto el modelo clásico. Ahora, en vez de tener la luz frontal (FrontLightUnit) tiene retroiluminación (BackLightUnit), como las Nintendo DS, lo que le confiere un brillo y claridad nunca vistos en una Game Boy.

Game Boy Advance SP Brighter (2006)
  
9.- Game Boy Micro (2005)
 
La Micro, es la última consola de Nintendo que lleva la marca Game Boy en su nombre. Apareció poco después de la presentación de la primera Nintendo DS. En aquellos momentos de incertidumbre, por la posible fuerte competencia con la PSP (primera consola portátil de Sony), presentar una tercera portátil en el mercado era una estrategia comercial buena para crear confusión a los clientes indecisos. A pesar de esta etiqueta de consola delfín, la Game Boy Micro, es una máquina encantadora: pequeña como un móvil, pero con una pantalla con una resolución nunca vista en una Game Boy.
 
Game Boy Micro (2005)
 
También ese mismo año, en conmemoración del 20 aniversario de Mario, Nintendo saca un modelo lanzado, exclusivamente, al mercado japonés, llamado  "Game Boy Micro "Famicom Edition". Se recrea el mando de la Famicom (la NES nipona) y es una de las portátiles preferidas de mi colección: por su estética y singularidad...
 
Game Boy Micro "Famicom Edition" (2005)
 
10.- Game Boy en las Nintendo DS
 
Nintendo DS, al igual que la Wii, hoy en día son consolas de referencia y líderes absolutos en ventas. Ellas son la prueba de la tozudez de Nintendo, las ganas siempre de innovar y dar a su público los productos más avanzados en la época pero sin abusar en su precio.
  
Como anteriormente se ha dicho, Nintendo, siempre a velado que sus consolas fueran compatibles con los juegos de modelos anteriores (retrocompatibilidad). Nintendo DS y DS Lite, no fueron menos y tenían una ranura (el Slot 2) apta para conectar cartuchos de Game Boy Advance. Así pues, una vez encendida la consola, a partir del menú, escogíamos la opción de GBA y podíamos jugar como si de una gran SP brighter se tratase.
 
Nintendo DS (2005), con el slot 2 para juegos de Game Boy Advance en su lado inferior
 
 
Nintendo DS Lite (2006) con el slot 2, tapado por un embellecedor, también en su lado inferior
  
Y en 2008, después de casi 20 años de reinado, Nintendo dio definitivamente de baja todos los productos Game Boy. Estamos entrando en una nueva era que nos acabará llevando a videojuegos con características increíbles y gráficos tridimensionales (como soñó Gunpei Yokoi a principios de los 90). Y esperando que esto llegue, yo alzo la copa y brindo por la vieja Game Boy... brindo por el Mito...

sábado, 8 de mayo de 2010

El Símbol: visiones de una poesía... visual

Me gusta escribir, sobre todo poesía. Durante la composición intento ser muy riguroso con las normas métricas, sin que por ello, el poema pueda perder intensidad o melodía. Desde hace unos 15 años, complementando la redacción de este tipo de poesía más clásica, he ido trabajando otro tipo más experimental: la poesía visual (concreta, letrista, objetual, semiótica ...). En este tipo de poemas, la imagen y el elemento plástico (en todas sus facetas, técnicas y soportes) predomina sobre el resto de los componentes. Esta forma de poesía no verbal, constituye un género propio y fusiona y engloba diferentes disciplinas artísticas. Actualmente, gracias a las nuevas tecnologías, la poesía visual se sitúa más cerca del diseño gráfico o de las artes plásticas que de la literatura: esta nueva modalidad de poesía gráfica creada con medios digitales llama ciberpoesía, poesía electrónica o poesía digital.

De los cincuenta poemas visuales que tengo acabados, quiero destacar uno: El Símbol. Creado a finales del año 2001 y dedicado a la que es ahora mi mujer, se trata de una poesía semiótica que quiere expresar, de una forma abstracta y condensada, lo que yo siento por ella. Originalmente, el primer Símbol, fue representado con trazos simples y decididos.

El Símbol

En 2002, con el sencillo programa Paint de Windows, se diseñaron diferentes interpretaciones del Símbol.

El Símbol – Símbol de Símbols

El Símbol – Composición Monocromática

En 2003, antes de pintar la casa, se dibujó (a modo de "graffiti") el Símbol en la pared de la habitación. (Actualmente, en este muro, hay un estucado florentino).

El Símbol – Graffiti

En 2005, el Símbol tomó forma a partir de maderas de palet y (junto con al fondo de ladrillos) se convirtió con un poema objetual, dándole un plus a su significado original.

El Símbol – En Construcción

En el año 2006, con el programa Freehand de Macromedia, se hizo una nueva interpretación del Símbol. Esta vez, ilustrándolo como una margarita (el nombre de mi mujer). Actualmente sirve de icono para su página Web.

El Símbol – El Pétalo de la Margarita

En 2007, se vuelve a crear un nuevo poema objetual del Símbolo: ahora a partir de cuatro de los panots más utilizados en las aceras de Barcelona (mi ciudad). Cortados diagonalmente por la mitad (excepto el de la "margarita" modernista) y colocados sobre la acera de hormigón y líquenes de la caseta de campo de mis abuelos en Tortosa (ciudad de mi mujer).

El Símbol – De Barcelona a Tortosa

El 22 de octubre de 2009 se inauguró mi web personal. Escogí como icono de la página el Símbol. Se rediseñó con el programa Freehand y reconvirtó con Favicon.

El Símbol – El Icono

Las tres últimas creaciones del poema visual son del presente año. La primera se trata de una interpretación (pintada con acuarela) que representa la progresión en el tiempo del propio Símbol y lo que él significa.

El Símbol – De 2001 al Infinito

A partir del programa GIFanimator y otras aplicaciones, el Símbol, se ha reconvertido en una poesía digital, animada y cíclica:


Para terminar, la última creación del Símbol ha sido pintarlo sobre cuatro lienzos cuadrados mediante temperas, haciendo capas uniformes y coloristas como fondo y líneas negras con la pintura corrida para los trazos.

El Símbol – Composición Policromática

Deseo que os haya gustado. ¡Espero vuestros comentarios!

sábado, 3 de abril de 2010

La Ruta dels Set Turons de Barcelona

Soy un enamorado de Barcelona, mi ciudad natal, siempre me ha gustado conocer todos sus rincones.

Barcelona ha crecido mirando al Mediterráneo, entre los ríos Llobregat y Besós, y a las faldas de la Sierra de Collserola: con el Tibidabo (512 m) como el punto más alto. Esta gran ciudad, engloba dentro de ella 7 colinas (como i Sette Colli di Roma) emergidos, como islas, entre un mar de casas... Estos 7 cerros (turó en catalán) son: el de la Peira, el de la Rovira, el del Carmel, el de la Creueta del Coll, el del Putxet, el de Monterols y el de Modolell.

Els Set Turons de Barcelona (clicad para agrandar la imagen)

Geográficamente, estas colinas, son las perlongaciones al sureste de la Sierra de Collserola. Por tanto, geológicamente, están formados por los mismos materiales del Paleozoico. Remarcar, que la mítica montaña barcelonesa de Montjuïc (192 m) no se considera una de estas colinas: en primer lugar, por su posición geográfica aislada y, sobre todo, por tener un origen geológico muy diferente y posterior.

Ya de pequeño, me habían explicado que dentro de la ciudad de Barcelona había siete cerros. En 2001 empecé a investigar, comprobando que había muy poca bibliografía en relación a ellos. Por aquellos tiempos, muchas tardes hacía paseos y accedía a una o varias de estas colinas, hasta que un día se me ocurrió idear una ruta que uniera a las siete. Finalmente, esta travesía semi-urbana, la hice (como en tantas otras excursiones por montañas catalanas) con el buen amigo Robert Guinovart. Este pasado 31 de marzo de 2010, como hace 9 años, volvimos a repetir este singular paseo por una Barcelona insólita y fuera de las rutas turísticas convencionales.



Plano general de la ruta (clickad encima para ampliar)


  • Tipo de ruta: Travesía
  • Tiempo: 5 horas
  • Distancia: 10 Km.
  • Desnivel: Subidas y bajadas constantes (pero de poca entidad).
  • Dificultad: Baja (encontraremos paradas de transporte público constantemente, por lo que se puede abandonar la travesía en cualquier momento o hacerla por etapas).
  • Agua: Tenemos fuentes, bares, tiendas de alimentación en todo el recorrido.
  • Equipamiento: Hay que ir bien calzado y con ropa cómoda. Es recomendable disponer de un mapa o guía de calles de Barcelona y de una brújula .


1.- Turó de la Peira (138 m)

Empezamos desde la parada de Metro de Vilapiscina (Línea 5), salida Canfranc. Una vez fuera, subimos por la calle Canfranc hasta arriba de todo donde veremos, un poco a la derecha, la entrada del Parc del Turó de la Peira. Accedemos al parque y vamos caminando por sus paseos y jardines, siempre buscando cómo llegar al punto más alto. Finalmente, alcanzaremos la cima del Turó de la Peira donde encontraremos una gran cruz de hierro.

Mi amigo y compañero de andanzas, Robert, en la cima del Turó de la Peira


2.- Turó de la Rovira (262 m)

Bajamos de la cima del Turó de la Peira en dirección noroeste (la opuesta por la que hemos subido) y salimos por el acceso del paseo de Fabra i Puig. Atravesamos este paseo y lo seguimos a la izquierda hasta la plaza de Castelao. Una vez en ella tomamos la calle Duero hasta el paseo Margall, también lo atravesamos y continuamos por el paseo de la Font d'en Fargas (a media subida, pasaremos por la bonita iglesia de San Antonio de Padua). Continuamos hasta arriba del paseo de la Font d'en Fargas, donde encontraremos un descampado. A nuestra derecha vemos (más elevada) la calle de Maurici Vilomara, giramos a la derecha por un camino de tierra y subimos hasta esta calle. Una vez en ella, la seguimos hacia la izquierda.
 
A pocos metros veremos los accesos al Parc del Guinardó. Entramos, dejando atrás un letrero del parque, y enseguida tomamos, a la derecha del camino, un sendero que sube. Llegaremos a otro camino que tomaremos hacia la derecha. Pronto veremos, pegada a una tapia, una larga escalinata de piedra. La ascendemos hasta llegar arriba donde encontraremos la plaza de la Mitja Lluna (donde suelen haber autobuses estacionados).

Continuamos hacia nuestra izquierda, dirección a una carretera asfaltada que sube suavemente haciendo una curva. Estamos ladeando un pequeño promontorio (de 237 m) ubicado a la ladera este de la cima del Turó de la Rovira. Nuestros pasos nos llevaran a la calle Lavernia que seguiremos hasta donde termina. Continuamos por un camino de hormigón que nos conducirá hasta la cima del Turó de la Rovira, donde subsisten unas históricas edificaciones en estado ruinoso.

Sentado en la cima del Turó de la Rovira (contemplando el Tibidabo)


3.- Turó del Carmel (266 m)

Deshacemos unos metros el camino de subida a la cima del Turó de la Rovira, hasta encontrar, a nuestra derecha, unas escaleras que bajan dirección suroeste. Las cogemos hasta llegar a la calle Mühlberg. Seguimos esta calle de bajada (dejando ahora, a nuestra derecha, otro promontorio situado a la ladera oeste de la cima del Turó de la Rovira). Llegaremos al cruce con la carretera del Carmel. Ante nosotros se alza imponente, el pelado Turó del Carmel.

Si nos fijamos, en la parte de abajo de su vertiente, hay un muro horizontal pintado de graffiti y, tras de si, el Santuario de la Virgen del Carmelo. Cruzamos la carretera del Carmel y subimos por un sendero que pasa por el extremo derecho del muro de graffitis. Una vez superado, seguimos por la clara vereda hasta alcanzar la cima del Turó del Carmel (parece imposible que estemos caminando por la ciudad de Barcelona...). Llegamos al punto más elevado de la excursión... estamos en el cerro barcelonés de mayor altura. ¡Disfrutad de la vista!

Haciendo los últimos metros hacia la cima del Turó del Carmel

Al igual que en el Turó de la Rovira, el Carmel también tiene dos promontorios "satélite" en su loma que podemos ver desde su cima. Estos dos puntos de inflexión se sitúan al suroeste y ya dentro de los terrenos del Parc Güell. El primero (de 191 m) se intuye, frente nosotros, cubierto por arboles. El segundo (de 185 m) se ve a continuación y tiene nombre: se llama les Tres Creus (ya que está coronado por tres grandes cruces monolíticas construidas sobre una gran estructura de piedra).

Les Tres Creus, dentro de los terrenos del Parc Güell (foto de mi archivo)


4.- Turó de la Creueta del Coll (246 m)

Dejamos la cima del Turó del Carmel y hacemos el descenso por un camino marcado que baja en dirección norte y que, un poco más abajo, tuerce a la izquierda llevándonos hasta la calle de la Virgen del Pilar. Bajamos esta calle hasta arribar a la calle Santuario que seguiremos hacia la izquierda... nuestros pasos nos llevaran al paseo de la Mare de Déu del Coll.

A partir de aquí, el ascenso a la cima de la Creueta del Coll la haremos siguiendo una alternativa que nos propuso un lector de este blog llamado Josep. Se trata de una vía más sencilla y segura que la que describí yo inicialmente... Antes de reeditar el texto y el mapa de la guía, hice la comprobación "in situ" de esta ascensión, en septiembre de 2011. (n.d.a)

Pues bien, tomamos el paseo de la Mare de Déu del Coll hacia la derecha y, a pocos metros, cogemos la calle de Lorda que sube decidida pegada a la ladera del turó. Llegaremos a un collado donde veremos la calle Morató a nuestra izquierda. Tomamos esta empinada calle y, cuando empiece a planear, veremos que se termina el asfalto y se bifurca. Cogemos el camino que sube hacia la izquierda y, al llegar a la primera construcción situada a nuestra izquierda (un pequeño almacén de pared de uralita), dejamos la pista. Rodeamos la caseta por su izquierda, viendo que comienza un sendero que nos llevará a la cima del Turó de la Creueta del Coll, donde encontramos una cruz de hierro.

Cima de la Creueta del Coll (con Montjuïc al fondo)

Arriba de esta cima veremos que nos encontramos en la orilla de un gran "cráter": se trata de la herida provocada por una antigua cantera que hace años hubo en este otero (el agujero está protegido por una valla de madera). Continuamos dirección suroeste, siguiendo una senda que baja pegada a la valla de protección (que quedará a nuestra izquierda), así llegaremos a la zona inferior del "cráter", reconvertido en el Parc de la Creueta del Coll, donde encontramos servicios como una piscina o mesas donde podemos comer de picnic.


5.- Turó del Putxet (183 m)

Salimos por la entrada principal de este parque, al passeig de la Mare de Déu del Coll. Lo tomamos hacía nuestra derecha y vamos descendiendo por este agradable paseo (pasaremos por delante del alberg  Mare de Déu de Montserrat). Finalmente llegaremos a una rotonda con adoquines, donde veremos el Viaducte de Vallcarca.

Al llegar a la otra parte de este viaducto cruzamos la avinguda de la República Argentina. Allí, frente a nosotros, veremos una calle empinada con escaleras mecánicas (es el carrer de Claudi Sabadell) subimos por él hasta llegar al carrer de Portolà, que tomamos hacia la derecha. Enseguida encontraremos, a nuestra izquierda, el carrer Marmellà: lo cogemos y, a unos 100 metros, ya encontraremos la entrada als Jardins del Turó del Putxet. Vamos ascendiendo, por unas escaleras de piedra, siempre buscando el punto más elevado de este cerro donde encontraremos una explanada con unos bancos y árboles.

Explanada en la cima del Turó del Putxet


6.- Turó de Monterols (127 m)

Bajamos por los agradables caminos dels Jardins del Turó del Putxet, dirección sureste (la contraria por la que hemos subido) y llegaremos a la salida del carrer de Manacor. Frente a nosotros tenemos la calle de Homer que tomamos en ligero descenso. Giramos a la derecha, a la calle del Putxet, y la seguimos hasta llegar a la ronda General Mitre. La atravesamos y proseguimos por la calle del Putxet (por el otro lado de la ronda).

Finalmente llegaremos a la calle Balmes, pasamos a la otra acera y bajamos un poco hasta llegar a la calle del Turó de Monterols. La subimos hasta la entrada del Parc de Monterols: vamos paseando por los plácidos caminos del parque hasta el punto de mayor altura de este cerro donde hay unos bancos a la sombra.
 
Plazoleta en el punto más alto, del Turó de Monterols


7.- Turó de Modolell (108 m)

La existencia de este pequeño y escondido otero me lo indicó una lectora de este blog llamada Magda. Yo pensaba que el séptimo turó barcelonés era el citado promontorio de les Tres Creus (en los terrenos del Parc Güell), pero este se trata de un "apéndice" de la ladera suroeste del Carmel. El Turó de Modolell, si consultamos la Enciclopèdia Catalana, vemos que se trata del tercer cerro del barrio barcelonés de Sant Gervasi de Cassoles. Hechas las debidas indagaciones y consultado de nuevo mi fondo cartográfico, en noviembre de 2010 accedí a él. Posteriormente, edité el texto y el mapa de esta guía, añadiendo Modolell como el séptimo turó de Barcelona (n.d.a.).

Pues bien, volviendo al Parque de Monterols, bajamos de su cima dirección suroeste (la contraria por la que hemos subido) y salimos por la calle Gualbes. Travesamos la calle Muntaner y continuamos por la plaza Adrià hasta llegar al final, donde encontraremos la calle Vallmajor, que seguimos a la izquierda, hasta el cruce con la calle Copèrnic.

Aquí, visiblemente elevado, tenemos el Monasterio de Santa María Magdalena, al cual se accede subiendo por unas escaleras. Pues este bello edificio está ubicado en el punto más elevado del Turó de Modolell, totalmente integrado y "camuflado" al paisaje urbano.

Monasterio de Santa María Magdalena, a la "cimita" del Turó de Modolell

Para terminar la ruta de estas siete colinas de Barcelona que hemos propuesto, seguimos la calle Copèrnic (bordeando este otero, dirección oeste) hasta la calle Modolell que bajaremos hasta llegar a la Vía Augusta. Una vez en ella, proseguiremos hacia nuestra derecha y pronto llegaremos a la estación de FFGG de Bonanova.

¡Deseo que os haya gustado! ¡Espero vuestros comentarios!

miércoles, 3 de marzo de 2010

La bolsa de plástico: ¿El gran peligro público?

En mi pueblo hay cuatro bares, el otro día fui a uno de los más concurridos, me senté en la barra y pedí un refresco. El camarero me sirvió la botella y se marchó. Yo, extrañado, lo hice venir y le pregunté porque no me había puesto un vaso como siempre. Estremecido por mi ignorancia, me dijo: "no ves que por la fabricación de los vasos de vidrio se utilizan hornos industriales que provocan un calentamiento global que nos llevará a un apocalíptico cambio climático, no ves que cada vez que limpiamos los vasos utilizamos detergentes que contaminan irreversiblemente nuestros ríos y mares, no ves que el vidrio es un material que tarda millones de años en degradarse y su efecto lupa puede producir incendios forestales, no ves...". Complacido con mi cara de sorpresa, me tranquilizó ofreciéndome un vaso de cristal biodegradable, hecho con fécula de patata, eso sí!, Cobrándome a mí un plus, aun no sé porque... También me dijo que, si quería, a partir de ese día podía traer el vaso de mi casa. Mientras me iba hablando, yo me fijaba con el mueble bar del fondo de la barra: las botellas seguían siendo de vidrio, al igual que la del propio refresco que me había servido, incluso seguían siendo de vidrio los escaparates del establecimiento... Cansado de tanta demagogia, me levanté y cambié definitivamente de bar.

Esta historia imaginaria, tiene mucho que ver con el tema que quiero hablar. Como sabéis, algunas grandes cadenas de alimentación, han decidido no ofrecer gratuitamente más bolsas de plástico a sus clientes, dando unos pretextos (a priori) sensibilizadores y razonables desde el punto de vista ambiental. Pero que nos sorprende cuando paseamos por los pasillos de sus establecimientos y observamos que prácticamente todos sus productos a la venta siguen llevando un empaquetado innecesario y excesivo de: plásticos, papeles y cartones plastificados, bandejas de porexpan, pinturas muy vistosas fabricadas con cloro, etc . Eso sí, al llegar a línea de cajas, se nos niega la bolsa de plástico argumentando que se trata de un objeto altamente peligroso y nocivo! Como solución, ofrecen bolsas biodegradables, pero a cuenta del cliente...

Según Wikipedia: la bolsa de plástico es un objeto cotidiano utilizado para transportar pequeñas cantidades de mercancías. Fueron introducidas en los años 70 y, rápidamente, se hicieron muy populares a través de su distribución gratuita en supermercados y otras tiendas. A través de su decoración (con los símbolos de las marcas) constituyen una forma barata de publicidad para las tiendas distribuidoras. Las bolsas de plástico suelen ser reutilizadas para funciones diversas de almacenamiento y transporte, y son una de las formas más comunes de acondicionamiento de la basura doméstica. Como veis, la bolsa es el único plástico de nuestra compra que se reutiliza para otras funciones... el resto de embases no y, encima, sólo el 20% de estos va a parar al contenedor amarillo, ¿y el otro 80%? Parece que esto importa poco a las grandes cadenas de alimentación, tan preocupadas por el ecologismo, el medio ambiente y las buenas costumbres...


Contenedor de bolsas de plástico (IKEA) para su posterior reutilización

Pues bien, desgraciadamente, esto de privarnos de las bolsas de compra es todo un montaje de estas grandes marcas para ahorrarse un buen taco de dinero, aprovechándose de la buena fe de sus clientes. Me explico, según me he informado, un palet de bolsas de compra puede valer más de 500 euros. Dependiendo de las ventas del supermercado, en un mes, se pueden gastar: 2, 3, incluso más de 4 palets... lo que supondría "regalar" más de 2.000 euros en bolsas de compra. Imaginaos ahora este gasto mensual multiplicado por los cientos de centros que tienen estas grandes cadenas y, por supuesto, sin ningún beneficio tangible.

Si realmente, estos "salvadores de la integridad medioambiental del planeta", se creyeran lo que dicen: ¿porque no erradican todo el plástico y material contaminante (por otra parte innecesario) del excesivo embalaje de sus productos? Bien, de acuerdo, están empezando por el gesto de las bolsas de plástico y nos ofrecen unas hechas con productos "naturales"... pero, ¿porqué las tiene que pagar el cliente? Si, como nos quieren hacer creer, lo que realmente les importa es reducir la contaminación de la Tierra, invertir por palet de bolsas ("sanas" y biodegradables) no debería representarles un gran problema, ¿no creéis?

Ironías a parte, no olvidemos que la bolsa de compra convencional es un producto fabricado con polietileno (derivado del petróleo) y como cualquier otro plástico el vertido incontrolado es contaminante, considerándose un residuo con una degradación más o menos larga (según sea la composición del plástico). Por lo tanto, su distribución debe ser una responsabilidad compartida, es decir: para empezar, el cliente sólo se le debería dar las bolsas justas y necesarias para su volumen de compra y animarlo para que las reutilize o use cestas, carros de compra... Por otra parte, se debería ir reduciendo el plástico y materiales contaminantes de todos los productos ofrecidos.

A pesar de ser un objeto aparentemente poco "ecofavorable", según nos cuenta el editor Josep Vergés en su artículo publicado en el blog: La República Catalana (en inglés y catalán), la bolsa de plástico (con datos probados) lo es mucho más que otros productos que se nos ofrecen en su substitución... 

Por tanto, querer cobrar una bolsa de compra con el pretexto de la preservación medioambiental es una postura malintencionada e  hipócrita: primero, porque por suerte o por desgracia los clientes son muy buenos observadores y enseguida se darán cuenta de las contradicciones en el comportamiento moral de la empresa. Segundo, y más importante, porque no dar una bolsa para que el cliente pueda transportar la compra hecha a en su establecimiento, es una grave desatención hacia él. Como dice Mr. Feargal Quinn: "El cliente ante todo"... Sólo que haya otra empresa en el mercado que entregue la bolsa gratis, nuestro "jefe" ya tendrá un motivo suficiente para acabar marchando a la competencia.

Por lo tanto, sean de plástico o no: ¿bolsas de compra?... Sí, pero con cordura, ¡ah!, y por supuesto, gratuitas...

lunes, 15 de febrero de 2010

NWA 4734. La Luna en mis manos

Durante los años que cursé la carrera de geología, empecé a hacer una colección de muestras geológicas para reforzar el estudio a "visu" de minerales, rocas y fósiles. Al acabar la licenciatura, he continuado la colección pero de una forma más espaciada y selectiva.

La última pieza que he adquirido para la colección es un pequeño trocito de la Luna... Se trata de un fragmento de 21 mg del meteorito de origen lunar: NWA 4734.

Fragmento del meteorito NWA 4734 (el cubo azul de la parte superior tiene 1 cm lado)

De pequeño me gustaba mirar la Luna. Lo hacía desde el campo de olivos de mis abuelos, cerca dels Reguers (Tortosa), con unos prismáticos potentes que tenía mi padre. De esta forma, os podéis imaginar la alegría que ha sido para mí poder tener un pequeño trocito del satélite natural de la Tierra.

Pues bien, nos podríamos preguntar cómo ha llegado desde la Luna hasta mí esta pequeña muestra que tengo en las manos... La verdad, es que tiene una historia muy interesante y llena de incidentes cósmicos.

Para empezar, explicaremos la formación de la Luna. Hay varias teorías, actualmente la más aceptada por los científicos es la del cataclismo. Mirad el siguiente documental que explica de una manera sencilla y gráfica esta teoría.


La Luna, como cualquier astro, está sometida a los continuos impactos de bólidos y meteoritos. Si uno de estos cuerpos tiene una masa suficientemente grande e impacta sobre su superficie con una determinada velocidad, los fragmentos generados por el choque podrían salir disparados de la propia gravedad lunar, esto se conoce como velocidad de escape.

Aunque no se conoce exactamente cuando, hace unos millones de años, un meteorito impactó en uno de los mares de la cara oculta de la Luna, debido al gran choque, parte del material lunar que se desprendió por el impacto superando la velocidad de escape y saliendo fuera de la órbita del satélite.

Cara oculta de la Luna (colmada de cráteres de impacto)

Estos trozos de Luna, desprendidos por el gran impacto, han estado errando por el sistema solar durante milenios. Finalmente, uno de estos fragmentos, fue atraído por la gravedad de la Tierra y cayó al NW de África, sobre el actual Marruecos. En el año 2006, fue descubierto por unos nómadas que lo vendieron a A. Habibi a Rissani (Marruecos).

Posteriormente, este meteorito, ha sido estudiado y validado por la Washington University in St. Louis (os recomiendo el artículo emitido por esta universidad sobre el NWA 4734) se ha clasificado como una acondrita de tipo lunar.

Una vez estudiado, una parte de este meteorito se puso en venta, a precios muy caros debido a la singularidad del material. A modo de ejemplo, decir que mi muestra, de sólo 0.021 gramos, me costó unos 20 euros. La adquirí en el miembro 4.682 de la International Meteorite Collectors Association (Greg Catterton). A pesar de la reducida medida de mi fragmento lunar, es bastante representativo ya que se observa la textura granular de los fenocristales de plagioclasa y piroxeno de la acondrita.

Mi fragmento de NWA 4734 (dentro de su cajita de protección)

Resumiendo, este trocito de la Luna que ahora tengo en mis manos a sufrido, como mínimo, 3 impactos: el del planetoide CIA, en la formación de la Luna; el del choque del meteorito que desprendió de la superficie del satélite y, cuando él mismo, se convirtió en un bólido al ser atrapado por la gravedad de nuestro planeta. Por lo tanto, primero fue material terrestre, luego fue lunar, después un asteroide errante por el espacio y finalmente a vuelto a la Tierra... trepidante y fantástica historia, ¿no creéis?

...Y yo regresé al campo de olivos de mis abuelos, un día de Luna llena y estrellada, y la miré al cielo dejándome impregnar por su luz plateada, mientras en mis manos la sostenía y la podía sentir, mientras esperaba que ella partiera en aquella fría madrugada...