jueves, 7 de abril de 2016

Ruta del Castanyer de les Nou Branques


Flor que creix per tota banda,
en record d’aigua o de plor,
jo vull fer-ne la garlanda
pels silencis del meu cor.

                                                                           Maria Antònia Salvà


Con esta cuarteta heptasilábica, escrita con exquisita métrica catalana por la poetisa Maria Antònia Salvà, damos comienzo a este relato adornado de recónditas fuentes, bosques encantados y versos de poetas novecentistas, como el de la propia Salvà, de Carles Riba o Guerau de Liost.

Nos adentraremos al paleozoico macizo del Montseny por la zona de Viladrau (Girona), localidad conocida por su apreciada agua y... por sus castañas.

Y es que de agua y castaños nos empaparemos en esta ocasión: transitando por frescos manantiales, emboscados por sendas de recuerdo, hasta encararnos con el impresionante Castanyer de les Nou Branques… árbol monumental y símbolo de Viladrau (de hecho es el icono que aparece en su escudo municipal):

Escudo heráldico municipal de Viladrau

He escogido esta sencilla ruta porque, para mí, Viladrau tiene un grato y especial recuerdo. De pequeño (y durante varios veranos) solía pasar una quincena de julio en la casa de colonias de Santa Marta (hoy reconvertida en el Centre Santa Marta d'Innovació Educativa del Parc). Una de las múltiples actividades que realizábamos con los monitores del centro era ir de paseo hasta este maduro ejemplar de Castanea sativa para jugar bajo su paciente sombra.

Al centro, el Castanyer de les Nou Branques (todavía con sus 9 ramas). Años 1905-10. Fuente

Tardé en volver a Viladrau, más de 10 años... ¡pero regresé!, y desde entonces intento visitarlo una vez al año. Para ir a ese pueblo osonenc, suelo hacerlo con bici: yendo en tren de Barcelona hasta la estación de Balenyà-Tona-Seva, para luego subir a pedal hasta Viladrau (donde me pierdo por sus rincones, por mis remembranzas...) para luego retornar a casa, casi siempre por Arbúcies y Breda hasta la estación de tren de Gualba (al otro lado del Montseny).

Uno de los sitios que quería volver a visitar, cuando regresé a Viladrau ya de mayor, era el Castanyer de les Nou Branques. Actualmente, el camino hasta el castaño está muy bien indicado, pero hace unos años, ni la propia gente del pueblo no supo (o no quiso) explicármelo... ¡No me rendí!, y mis tozudas idas y venias sobre el terreno hicieron que, ¡al final!, lo descubriera en una recóndita hondonada, tímidamente escondido entre la vegetación… no os podéis imaginar la ilusión que me hizo cuando lo volví a ver.

Este pasado 5 de marzo regresé a Viladrau, regresé a los pies del precioso castaño. Y no lo hice solo, en esta ocasión me acompañó Marta Humet. Allí estaba el longevo árbol esperándonos: iluminado por los últimos rayos de invierno, desnudo aún de sus primaverales hojas. Allí estaba... achacoso, ¡pero todavía altivo!, con ya sólo siete de sus nueve ramas... con sus custodiados secretos guardados en su hueca cepa.


Viladrau - El Castanyer de les Nou Branques - Viladrau


Plano general de la ruta (clicad encima para ampliarlo)

  • Tiempo: 2 horas y 10 minutos (ida y vuelta) 
  • Distancia: 7 kilómetros y medio (ida y vuelta) 
  • Desnivel: +165 metros, -165 metros 
Perfil de la ruta: Altura (metros) - Puntos de Control (134 en 7,5 kilómetros)
  • Dificultad: Baja. Se trata de una ruta de poca distancia y muy bien marcada.
  • Meteorología: Evitar los días de mal tiempo
  • Agua: Encontramos agua en Viladrau y en las 6 fuentes del recorrido 
  • Equipamiento: Calzado y ropa cómoda (acorde con la época del año), cantimplora, móvil... 

Aproximación:

A Viladrau podemos llegar por la GI-520 desde Vic o por la GI-543 desde Arbúcies. Ambas carreteras terminan en una rotonda, frente el ayuntamiento de la localidad.

Desde el ayuntamiento, debemos dirigirnos a la oficina de turismo, ubicada al Espai Montseny (Centre Cultural Europeu de la Natura). Bajamos unos 500 metros por la carretera GI-520, dirección Vic, y tomamos la segunda calle a nuestra derecha (el carrer del Doctor Ariet).

Subimos por esta calle de tierra y giramos a la derecha por la segunda que encontraremos (el carrer Migdia) que enfila recta y decidida, cruzando el carrer Bofill i Ferro, y terminando en el regio edificio del Espai Montseny.

¡Ya hemos llegado!, aquí podemos aparcar nuestro vehículo.


Cronología, altimetría y descripción del itinerario:

00 min. (836 m) Espai Montseny

Dejamos el caserío del Espai Montseny a nuestras espaldas y empezamos a bajar por el carrer Migdia, custodiado por sendas hileras de cipreses. Al llegar al primer cruce (el carrer Bofill i Ferro), giramos a la izquierda y lo andamos hasta el final.

Espai Montseny desde la calle Migdia

La calle Bofill i Ferro desemboca al Passeig Farigoles, proseguimos hacia la derecha. Unos pasos más adelante, si nos fijamos a nuestra izquierda, veremos la piscina municipal que tantas veces yo chapoteé de pequeño...

Seguimos siempre recto, dejando algún cruce a ambos lados del paseo, hasta topar con la carretera de Vic (la GI-520). La cruzamos, con precaución, y continuamos de frente por el carrer Jacint Verdaguer.

Al final de la calle Jacint Verdaguer vemos, a nuestra izquierda, el ayuntamiento de la localidad. Nosotros giramos a la derecha, por el carrer Mercè Torres. Esta calle hace un giro de 180º bordeando, por debajo, la iglesia de Viladrau, dedicada a Sant Martí.

Església de Sant Martí de Viladrau

Rebasada la "curva en horquilla", la calle pasa a llamarse carrer Pare Claret y nos llevará rápidamente hasta la plaza Mayor, entre tiendas que todavía conservan el mismo encanto de hace más de 30 años...


15 min. (822 m) Plaça Major de Viladrau

La plaça Major de Viladrau acapara buena parte de la vida comercial y social de esta bella localidad gironina.

Plaça Major de Viladrau

Vamos a la derecha de la plaza, bajando un poco, hasta alcanzar el carrer Sant Marçal donde nos recibe un fastuoso edificio: es el Hostal Bofill. Proseguimos hacia la izquierda.

La calle Sant Marçal desemboca al carrer Torreventosa. A nuestra izquierda, un poco elevada y en una hombreada placeta, se encuentra la Font de Montserrat. Nosotros seguimos hacia la derecha y pronto veremos una bonita iglesia porchada, es La Pietat.

Iglesia de la Pietat


20 min. (822 m) Font de Miquel

Proseguimos por la calle Torreventosa y, enseguida a nuestra izquierda, arribaremos a otra mítica hospedería de Viladrau: el Hostal de la Glòria. Al lado del hotel veremos la Font de Miquel, ubicada en una plazoleta semicircular.

Font de Miquel, al lado del Hostal de la Gloria

Saciada nuestra sed, regresamos a la calle Torreventosa y seguimos, ahora, en ligera subida. Unos metros más adelante encontraremos un cruce en forma de Y, debemos tomar el ramal de la derecha.

Proseguimos un buen trecho, siempre por el camino principal, hasta que por fin veamos, al lado derecho de una curva, la Font del Sot de Can Rosell.

Font del Sot de Can Rosell


30 min. (857 m) Cruce del Sot de Can Rosell

Vista la fuente, apenas unos 10 metros más adelante, encontraremos un cruce de 4 caminos. En este punto comienza una ruta circular (bien marcada por cartelitos verdes) al Castanyer de les Nou Branques... se trata de una ruta que nos propone el ayuntamiento de Viladrau y que nosotros caminaremos íntegramente.

Tomamos el único camino sin asfaltar de este cruce (a nuestra izquierda, girando 180º) y empezamos a subir por la pista. Enseguida nos acompañará el riachuelo del Sot del Noguer, a nuestra izquierda.

Inicio a la ruta circular (primer cartelito verde), a la izquierda camino por donde hemos llegado

El camino ascendente no tiene pérdida, vamos siguiendo los hitos verdes.

Después de un trecho caminado, a nuestra izquierda, podremos visitar la Font de les Paitides. Sobre su caño (medio borrado) se puede leer un poema de Guerau de Liost:

Entre les feixes esgraonades,
cada una d'elles com un retall,
brollen tes aigües mai estriades
com ansa llisa de pur cristall.

Ton marge dóna granada userda.
Les cueretes beuen de tu.
D'una pomera que ja s'esquerda
neda en tes aigües el fruit madur.

Quan les pageses tornen de missa
amb la caputxa plegada al braç,
tasten de l'aigua bellugadissa.

I quan reprenen, testes, el pas,
entre les herbes de la païssa
troben la calma de llurs quintars.

Proseguimos, siguiendo siempre los indicadores, hasta encontrar un marcado cruce a nuestra derecha. Lo tomamos y continuamos por un camino de tierra rodeados por un espeso pinar.

Cruce y camino a la derecha que debemos tomar

Este camino, en pocos minutos, nos llevará hasta otras dos fuentes ubicadas en un entorno bucólico.


45 min. (910 m) Fonts del Noi Gran i del Ferro

La primera fuente que encontraremos, a la izquierda de la pista, es la Font del Noi Gran. En ella, gravada en una piedra, encontramos unos versos de Carles Riba:

La poesia?
Cal cercar-la on tu saps ja
que és com la gràcia
o l'aigua pura i dura
d'una font emboscada.

Sentado frente la fuente del Noi Gran

Regresamos al camino y, enseguida, oiremos el murmullo de la Font del Ferro (medio hundida entre la vegetación). Este manantial nos regala su agua fresca y la cuarteta de Maria Antònia Salvà que encabeza este escrito.

A partir de aquí, el camino se convierte en una empinada senda (la seguimos sin pérdida, amparados por los cartelitos verdes). El zigzagueante sendero nos irá presentando ya, los primeros ejemplares de castaños centenarios.

Gran castaño al lado mismo del sendero


55 min. (963 m) Pista del Martí

La senda, finalmente, llegará a una pista asfaltada que deberemos tomar hacia la derecha.

Cruce con la pista del Mas el Martí

Aquí, recortada entre los árboles, podremos admirar la carena del Matagalls, con su gran cruz en la cima. No tardaremos en ver un mas llamado el Martí, que dejaremos a nuestra izquierda. Seguimos ahora por una pista sin asfaltar, acompañados por los hitos de color verde.

Mas el Martí bajo la carena nevada del Matagalls


1 hora 10 min. (963 m) La Vila

El cómodo camino acompañará a nuestros pasos hasta un grupo de edificaciones llamadas la Vila.

La Vila aparece entre los árboles del camino

Frente la Vila, veremos que sale un camino de tierra que baja hacia la hondonada. ¡Lo tomamos!

Camino de tierra desde las casas de la Vila

La pista cruzará un riachuelo (el Sot de la Tona) y dejará atrás tres desvíos: seguimos siempre por el camino principal (sin pérdida gracias a los constantes hitos) hasta encontrar uno con una flecha a la derecha, que nos anunciará que hemos llegado a nuestro destino.


1 hora 20 min. (865 m) El Castanyer de les Nou Branques

Dejamos el camino y entramos a la explanada donde paciente nos aguarda el monumental Castanyer de les Nou Branques, junto a otros castaños tan viejos como él.

El Castanyer de les Nou Branques desde el camino

Por mucho que lo visite no deja de sorprenderme este grandioso árbol: con sus 23 metros de altura y sus 6 metros y medio de perímetro. Si contamos sus ramas principales, de las nueve que dice tener su nombre, ya sólo le quedan siete y... de estas siete, dos están muertas. Pero las cinco que le quedan todavía siguen dando castañas cada otoño, a pesar de la delicada salud de este viejo ser vivo.

Marta frente el Castanyer de les Nou Branques

Al fin toca despedimos...

Regresamos al camino, tomándolo hacia nuestra derecha. Enseguida volveremos a cruzar el Sot de la Tona. Pasado el riachuelo, dejamos el camino principal y enfilamos por un andurrial (siguiendo los hitos verdes) atravesando unos campos de cultivo.

Desvío que debemos tomar, una vez cruzado el Sot de la Tona


1 hora 25 min. (896 m) Pista del Mas de la Vila

Nuestros pasos nos portarán hasta una pista asfaltada. A nuestra derecha, llegaríamos de nuevo a las casas de la Vila, pero nosotros seguiremos hacia la izquierda comenzando un rápido descenso. 

Cruce con la pista de la Vila


1 hora 35 min. (857 m) Cruce del Sot de Can Rosell

A medio kilómetro llegaremos de nuevo al cruce del Sot de Can Rosell: donde hemos comenzado la ruta circular del Castanyer de les Nou Branques.

Desde este punto, regresaremos a la plaça Major de Viladrau deshaciendo los pasos que hemos hecho a la ida. 


1 hora 50 min. (822 m) Plaça Major de Viladrau

Llegados a la plaza, podemos aprovechar para hacer alguna compra, comer o tomar algo.

Junto a Marta en uno de los locales de la plaça Major

Desde la plaza Mayor, seguimos deshaciendo nuestros pasos hasta el cruce del carrer Jacint Verdaguer con la carretera GI-520.

Ahora, en este cruce, giramos a la izquierda y bajamos por la carretera, dirección Vic, caminando por su acera. Uno poco más adelante, tomamos la primera calle a nuestra derecha (el carrer del Doctor Ariet).

Subimos por esta calle de tierra y, pasado el carrer de les Puntaires, en seguida a nuestra derecha, veremos la entrada del CIEP Santa Marta... y, adentro, la casa de colonias de mis felices evocaciones...

Marta frente a Santa Marta


2 hores 10 min. (836 m) Espai Montseny

Saciado ya por esa dulce nostalgia, continuamos caminando para, finalmente, tomar la siguiente calle a la derecha (el carrer Migdia) que enfila recta hasta el Espai Montseny, donde habíamos dejado el vehículo.

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¡Siempre voy a querer regresar a Viladrau!
                                                         Marta... arropado por tu compañía.

Siempre voy a querer darle un guiño a mi infancia...
                                                                                 ¡que nunca termina!

Siempre voy a querer regresar al Castenyer de les Nou Branques
                                                                       y admirarte con sentido aprecio:

Siempre voy a querer acurrucarme dentro de ti, ¡protegido!
                                                     y escuchar, medio dormido... ¡tu silencio!


Dentro del ajado tronco del viejo Castanyer de les Nou Branques

¡Hasta pronto viejo amigo!

¡Hasta pronto!

martes, 8 de marzo de 2016

Old Century Golf. Marcando swings en una bagatela


El golf es un deporte que siempre he encontrado muy apasionante, pero que nunca he tenido el gusto de poder jugar. Para consolar las ansias de pisar un green, actualmente existen programas informáticos que reproducen de forma muy realista, tanto los gráficos como la física de este elitista deporte.

Mi videojuego favorito de golf es el que nos ofrece Nintendo para su consola Wii U (dentro de su Wii Sports Club de 2014). A continuación podemos ver la presentación de este videojuego (que sale, literalmente, fuera de la pantalla del televisor), narrado por el que era en aquellos momentos el director de Nintendo: Satoru Iwata (fallecido en 2015).


Por otra parte, desde niño, siempre me han apasionado los pinball. Recuerdo al salir de clase, ir a algún "salón deportivo" a ver como jugaban los chicos mayores con esas maquinas de luces, sonidos y colores. Las pocas veces que yo intentaba jugar, las 25 pesetas de mi partida duraban apenas 30 segundos...

Salón deportivo repleto de pinballs. Fuente

Mi frustrante y nula destreza, hizo que acabara pidéndoles a los Reyes Magos que me trajeran el juguete electrónico: Atomic Pinball, de la marca británica Tomy. Con él pude disfrutar, horas y horas, de este juego de habilidad, sin tener que vaciar más mis vacuos bolsillos de colegial.

Mi Tomy Atomic Pinball (1979), dotado de marcador, efectos, luces y sonidos

Podríamos preguntarnos: ¿de dónde provienen los pinball?, ¿han sido siempre de la misma forma?

Los pinball son una evolución de un juego de origen francés llamado "bagatelle" (bagatela) que se remonta al siglo XVIII.

El juego de la bagatela consiste en un tablero horizontal (o ligeramente inclinado) montado sobre una mesa, parecida a la del billar, pero provista por una serie de huecos, obstáculos y topes de madera, situados sobre el mismo tablero. Desde un extremo el jugador lanza una bola, impulsándola (generalmente) con un taco. Dependiendo del recorrido que haga entre los obstáculos y en que hueco se acabe parando, nos marcará la puntuación final de la partida.

Bagatela de estilo francés. Fuente

A mediados del siglo XIX, en Estados Unidos, se reemplazaron los topes de madera de las clásicas bagatelas por clavos metálicos (de aquí el nombre de "pinball", literalmente: bola-clavo). Entre 1930 y 1940, Automatic Industries comenzó a dar el aspecto moderno que conocemos de este tipo de juego de salón: fabricándolo en una caja de madera con mampara de vidrio y dotándolo de mecanismos electrónicos ocultos, marcadores, luces y sonidos que permitían una mayor diversión al usuario.

Pues bien, de golf y bagatelas quiero hablaros en esta ocasión:

Ya hace unos años, estudiando los orígenes del pinball, me topé con una antigua bagatela artesanal que recreaba un campo de golf, se trataba de un rústico pinball de madera llamado: "Old Century Golf".

Bagatela "Old Century Golf" original. Fuente 

¡Me encantó ese juego!, su colorido, su construcción... ¡quise incorporarlo a mi colección! Lo busqué, pero era muy caro al estar descatalogado. ¡No me rendí!, y mis tozudas pesquisas me hicieron descubrir, finalmente, que una empresa lo había reeditado con una línea más sencilla y económica. De esta forma pude, felizmente, comprarlo a un vendedor alemán. :-)

"Old Century Golf" de construcción más sencilla y económica

El juego lo recibí sin manual de instrucciones, al preguntar al juguetero germano me reconoció que no las tenía y que las desconocía, ya que él era un simple intermediario: ¡pues vaya!

Pero yo quería saber cómo se jugaba a esa bagatela... ¡y jugar bien! Así que, a partir de la poca información disponible en Internet del juego original y de mi conocimiento de las reglas del golf, pude interpretar las instrucciones de este bonito pinball artesanal... instrucciones que, a continuación, pasaré a describiros:


Reglas del "Old Century Golf"

Descripción:

El "Old Century Golf" es un juego de habilidad para dos participantes (aunque también podemos adaptarlo para una sola persona o para más de dos). Las reglas de este juego están muy relacionadas con las del propio del golf (podéis consultarlas en el siguiente enlace: Reglamento Oficial del Golf).

Se trata de una bagatela artesanal de madera de 45 cm de largo, 29 de ancho y 20 de altura máxima. Se juega sobre un tablero con una bola metálica (el set incluye 3 bolas). La pelotita la lanzamos con un tirador de muelle y... ya dentro de la área de juego, la propulsamos con una única paleta (o "flipper") accionada por una palanca. Dispone de 2 contenedores o receptáculos (ubicados a su izquierda) para recoger las bolas que caen por los agujeros de la bagatela.

Mi Old Century Golf

La mesa de juego viene montada sobre 2 patas (para darle más inclinación). Al fondo tiene un cartel de madera decorado que puede evitar que la bola salga fuera de la mesa. También dispone de un marcador de 2 filas de 10 agujeritos, con un peoncito de madera por línea.

Cartel decorado y marcador de madera con dos peoncitos

El área de juego es un ilustrado campo de golf donde encontramos varios ítems: pines y obstáculos de madera, una rampa y agujeros donde embocar la bola (unos más estrechos y otros más anchos que el propio diámetro de la pelotita).

Área de juego del Old Century Golf

En cada partida, cada jugador, disputará 10 juegos. Los contrincantes jugarán por turnos, pudiendo utilizar hasta 3 bolas por cada juego. Para simplificar, todos los juegos del "circuito" son considerados de Par 4.


Mecánica de juego:

Se sortea quien comienza a jugar primero. El jugador que empieza coloca una bola metálica en el canal de lanzamiento y la dispara con el tirador de muelle. Una vez la bola se encuentra dentro del área de juego, la propulsamos con la ayuda de la paleta (que accionamos con la palanca de la derecha de la mesa).

Tirador de muelle bajo el canal de lanzamiento y palanca para accionar la paleta (a la derecha)

Durante el juego, la bola se podrá detener en diferentes ubicaciones:
  • Puede subir por la rampa y caer al primer compartimento semicircular (el que tiene un agujero). Una vez en el interior de la mesa, la pelotita rodará hasta el contenedor o receptáculo superior del pinball.
Contenedor exclusivo para las bolas que caen por el agujero del primer compartimiento semicircular

  • Puede saltar por la rampa (con más fuerza) y caer al segundo compartimento semicircular (el que no tiene agujero), parándose allí. 
  • Puede quedarse empotrada en un "agujero estrecho" del tablero. 
  • Puede caer por uno de los "agujeros anchos" del tablero. Una vez en el interior de la mesa, en este caso, la pelotita rodará hasta el contenedor o receptáculo inferior del pinball.
Contenedor inferior de la bagatela, conectado a todos los "agujeros anchos" de la zona de juego

  • Puede caer a la zona de detrás de la paleta. 
  • Incluso, puede llegar a saltar fuera de la mesa. 

Dependiendo donde se pare la pelotita, obtendremos menor o mayor puntuación (como veremos a continuación).


Desarrollo de la partida:

Como pasa en el golf, hemos de intentar terminar cada juego con el menor número de puntos. Por lo tanto, lo ideal sería lograr una Bola en Uno en cada juego que disputemos. Recordemos que en el deporte del golf, una Bola en Uno significa embocar la bola, directamente, en el primer lanzamiento.

En el caso del "Old Century Golf", como todos los juegos son de Par 4, si logramos una Bola en Uno, lo habremos hecho con un 3 bajo Par. Y en golf, obtener una puntuación de -3 se le denomina Albatros.

Para conseguir una Bola en Uno en nuestro pinball, debemos procurar que la bola suba por la rampa y caiga en el primer compartimento semicircular (el del agujero). Una vez en el interior de la mesa, la pelotita rodará por dentro depositándose en el contenedor o receptáculo superior de la bagatela.

Rampa y primer compartimento semicircular (el del agujero), equivalente a un Albatros

Si logramos un Albatros (Bola en Uno), conseguiremos 1 punto (anotándolo en el marcador de madera) y terminaremos el juego cediendo el turno al contrincante.

Si no conseguimos hacer un Albatros, tendremos que intentar que la pelotita se pare a uno de los "agujeros estrechos" de la área de juego. Hay tres tipos de agujeros más estrechos que el propio diámetro de la bola, cada uno diferenciado con una trama de colores diferente. Estos diferentes agujeros los seguiremos denominando con nomenclatura golfista:

En primer lugar, tenemos los "agujeros estrechos" de Eagle: con fondo azul y dos círculos blancos. Si se para aquí la bola conseguimos 2 puntos (anotándolo en el marcador de madera) y terminaremos el juego cediendo el turno al contrincante.

Agujero estrecho de Eagle

Por otra parte, tenemos los "agujeros estrechos" de Birdie: con fondo blanco y dos círculos rojos. Si se para en este hoyo conseguimos 3 puntos (anotándolo en el marcador de madera) y terminaremos el juego cediendo el turno al contrincante.

Agujero estrecho de Birdie

Por último, tenemos los "agujeros estrechos" de Par: con fondo verde (como el campo) y dos círculos blancos. Si se para en aquí conseguimos 4 puntos (anotándolo en el marcador de madera) y terminaremos el juego cediendo el turno al contrincante.

Agujero estrecho de Par

Si la bola sube por la rampa, pero cae al segundo compartimento semicircular (el que no tiene agujero) también se considerará Par (de hecho, como vemos, es también de fondo verde con un círculo blanco). Conseguimos 4 puntos (anotándolo en el marcador de madera) y terminaremos el juego, cediendo el turno al contrincante.

Compartimento semicircular superior (sin agujero) equivalente a un Par (4 puntos)


Penalizaciones:

En el "Old Century Golf" existen diversos puntos de penalización. Si la bola termina en alguno de estos lugares de sanción la dejaremos allí quieta, sumando los puntos de castigo en el marcador de madera de la bagatela. Cogeremos otra pelotita (podemos jugar hasta 3 por turno), la pondremos en el canal de lanzamiento, disparándola con el tirador de muelle, y volvemos a intentarlo.

Hay tres tipos de penalización:

En primer lugar tenemos los "agujeros anchos" de Búnker: rodeados de blanco (arena), con fondo verde y círculos interno blanco y externo rojo. Si la bola cae dentro de un Búnker, rodará por el interior de la mesa depositándose en el contenedor inferior. Obtendremos 1 punto de penalización (que señalaremos en el marcador de madera). Tomamos otra bola (si nos queda alguna) y volvemos a empezar.

Agujero ancho de Búnker

Después tenemos los "agujeros anchos" de Obstáculo Acuático: rodeados de azul (agua), con fondo verde y dos círculos blancos. Si la bola cae dentro de un Obstáculo Acuático, también rodará por el interior de la mesa depositándose en el contenedor inferior. En este caso obtendremos 2 puntos de penalización (que señalaremos en el marcador de madera). Tomamos otra bola (si nos queda alguna) y volvemos a empezar.

Agujero ancho de Obstáculo de acuático

Si la bola se pierde en la zona de detrás de la paleta, diremos que se ha ido Fuera de Límites. En este caso, tendremos 3 puntos de penalización (que señalaremos en el marcador de madera). Tomamos otra bola (si nos queda alguna) y volvemos a empezar.

Compartimento Fuera Límites (bola perdida) detrás la paleta

Puede llegar a pasar que la pelota salga disparada fuera del Pinball. En este caso también se considerará Fuera de Límites: obtendremos 3 puntos de penalización (que señalaremos en el marcador de madera). Tomamos otra bola (si nos queda alguna) y volvemos a empezar.


Cálculo de la puntuación para cada juego:

Durante un turno, podemos conseguir; desde una jugada de 1 solo punto (si hacemos una Bola en Uno), hasta obtener a un máximo de 10 puntos. La jugada extrema de 10 puntos es la siguiente: la 1ª bola cae Fuera de Límites (+3 puntos), la 2ª bola vuelve a caer Fuera de Límites (+3 puntos) y la 3ª bola se para en un agujero de Par (4 puntos). Por tanto: 3 + 3 + 4 = 10 puntos.

Si jugada la tercera bola en un mismo turno volvemos a cometer otra penalización, terminaremos el juego aplicando el máximo de puntos posible, es decir: 10, cediendo el turno al contrincante.

Está totalmente prohibido golpear o mover el pinball durante la partida. Si se hace: el infractor obtendrá 10 puntos por ese juego y perderá el turno. En caso de que la bola se quedara parada en algún sitio no puntuable de la mesa (siempre avisando antes a nuestro contrincante) podemos dar un suave golpe a la izquierda de la bagatela para desatascarla.

Al final de la partida, ganará quien obtenga la menor puntuación de los 10 juegos disputados.

La nomenclatura de la puntuación obtenida para cada juego disputado en este pinball (recordemos que siempre son de Par 4) será la misma que utiliza el propio deporte del Golf:
  • 1 punto.-    Albatros (Bola en Uno) 
  • 2 puntos.-   Eagle 
  • 3 puntos.-   Birdie 
  • 4 puntos.-   Par 
  • 5 puntos.-   Bogey 
  • 6 puntos.-   Double Bogey 
  • 7 puntos.-   Tres sobre Par 
  • 8 puntos.-   Cuatro sobre Par 
  • 9 puntos.-   Cinco sobre Par 
  • 10 puntos.- Seis sobre Par 

Si nos hemos fijado, podemos conseguir una misma puntuación por diferentes caminos y en un mismo turno. Por ejemplo, un Birdie (3 puntos), lo podemos conseguir de 4 formas diferentes:
  1. La 1ª bola se para en un agujero de Birdie (3 puntos). 
  2. La 1ª bola cae en un agujero de Búnker (+1 punto) y la 2ª bola se para en un agujero de Eagle (2 puntos): 1 + 2 = 3 puntos. 
  3. La 1ª bola cae en un agujero de Obstáculo acuático (+2 puntos) y con la 2ª conseguimos un Bola en uno (1 punto): 2 + 1 = 3 puntos. 
  4. La 1ª bola cae en un agujero de Búnker (+1 punto), la 2ª bola cae en un agujero de Búnker (+1 punto) y con la 3ª conseguimos un Bola en Uno (1 punto): 1 + 1 + 1 = 3 puntos. 

Esta bagatela dispone de un rústico marcador (a la derecha de los dos contenedores semicirculares). Se trata de dos filas de 10 agujeritos y dos peoncitos. Cada jugador irá anotando los puntos obtenidos en cada uno de los 10 juegos de la partida, moviendo el peón por su línea de agujeros.

Marcador de madera con 2 líneas de 10 agujeros y 2 peoncitos

Cuando se acabe el juego, los números resultantes de los 2 contrincantes (anotados en el marcador de madera) los tendremos que apuntar a una tabla externa (y volver a poner a cero el marcador del pinball).

Ejemplo de tabla de resultados para jugar en el Old Century Golf (clicad para ampliar)


El jugador que obtenga menor puntuación en los 10 juegos de la partida, ¡será el ganador!

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Gozando nos quedamos... admirados de este antiguo juego artesanal con bouquet de madera añeja. Gozando nos quedamos... entre ritmos de "swing" de Duke Ellington... colándose, insolentes, entre las notas acompasadas de la "Bagatela" para Elisa de Beethoven.

Muchas gracias por leeros este post: comentadlo, compartirlo y haceros seguidores de este... ¡vuestro blog!

jueves, 4 de febrero de 2016

Jordi Pascual Morant y los coleccionistas de arte


El coleccionista de arte es aquel que conserva y da soporte a la creación, cultivando la sensibilidad y estimulando al artista que tiene algo que decir para dignificar al ser humano.

Jordi Pascual Morant


A finales del año pasado, el polifacético artista barcelonés: Jordi Pascual Morant, nos invitaba a todos que deviniéramos “Coleccionistas de Arte”. Con este original concepto nos abría las puertas de su tienda online:



Cuando entramos a su e-shop, nos recibe una esplendente imagen de portada creada por él mismo:

Collage creado por Pascual Morant, como imagen de portada de su tienda online

Este collage está inspirado, por una parte, con las “Meninas” de Diego Velázquez:

Las Meninas (1656), de Diego Velázquez. Museo del Prado (Madrid). Fuente

Y, por otra, con ese tipo de cuadros-catálogo del siglo XVII, donde pintores, como el flamenco David Teniers El Joven, plasmaban escenas de gabinete abarrotadas de obras de arte, con el afán propagandístico de los gustos refinados de la aristocracia de aquella época:

El Archiduque Leopoldo Guillermo en su Galería de Bruselas (1650-52), de David Teniers El Joven. Kunsthistorisches Museum (Viena). Fuente

Como vemos en su foto de portada, en blanco y negro, Jordi fusiona estos dos cuadros. Sobre esta base, coloca ejemplos, a todo color, de algunas de sus obras creadas en su dilatada trayectoria: invitando de esta manera al espectador, a adentrarse a su galería virtual ávido por conocer todo su catálogo... ávido en convertirse en... ¡coleccionista de arte!

Por cierto, si observamos este sugestivo collage, vemos al propio Jordi Pascual Morant, en la esquina inferior izquierda mirando la escena. Y, como anécdota, en el espejo central de la imagen (donde Velázquez pintó reflejados a los reyes: Felipe IV y Mariana de Austria) aparece la pareja de Jordi, la psicoterapeuta y doctora en biología: Eugènia Monrós Marín.


Pascual Morant Shop

Dentro de su tienda virtual, Jordi nos ofrece parte de su obra artística, realizada a lo largo de más de 40 años de creación y experimentación plástica. 

Su heterogéneo catálogo se compone de obras elaboradas en su dilatada trayectoria personal, como son: las Obras Pictóricas, Esculturas y Dibujos. Así como otras disciplinas como: la Música, Joyería o Juegos. 

En todos los apartados de la tienda, el artista nos hace una breve y evocadora introducción que nos sirve para comprender mejor las piezas que allí nos presenta.

Todas las imágenes expuestas a continuación han sido extraídas de Pascual Morant Shop y son propiedad de Jordi.

Como Obra Pictórica, nos expone diferentes temáticas o épocas de su carrera artística como son: las Suites y los Fractales, donde el estudio pictórico se adentra en el cromatismo líquido de la resina. Las técnicas en yeso, las Levantinas o las Polimerotecas. Y las sublimes Nebulosas, serie que representa la culminación de su exploración con la resina y la luz artificial.

Nebulosa. Son, sin duda alguna, el súmmum de su exploración con resina de poliéster y luz inducida

Como Esculturas, Pascual Morant nos propone 4 apartados en su tienda: Arquitecturas de Mesa, Ámbar, Mirada de Gulliver y Trazados.

Cubo. Se trata de una escultura que amplia la técnica de sus Arquitecturas de Mesa

Proseguimos por la tienda y entramos a la sección Dibujos. En ellos podemos adquirir ejemplares realizados sobre Papel o Ámbar.

Dibujo en Ámbar de Jordi Pascual Morant

Durante estos últimos años, Jordi se ha reciclado y ha reciclado sus viejos materiales, convirtiéndolos en bellas joyas de autor. En sus piezas de Art que Vesteix, encontramos: anillos, collares, brazaletes, pendientes... todos exclusivos y únicos.

Anillo creado a partir de la resina sobrante de toda su trayectoria artística

Otra disciplina que Jordi a laborado es la Música. Se trata audios sugerentes y atrevidos, creados a partir de la libre inspiración; compartiendo, con todos nosotros, sus momentos de intimidad expresiva frente a un teclado.

Carátula de su álbum: "Relliscades per Piano"

Jordi Pascual Morant es un gran amante de juegos como el ajedrez o el futbol de mesa con botones. Estas dos aficiones las hizo suyas, creando sets de juego con su toque personal y que podemos comprar en su tienda:

En primer lugar, encontramos una preciosa serie limitada, llamada Ajedrez Giacometti, con las figuras de juego inspiradas con las esbeltas esculturas del genial artista suizo.

Detalle de las piezas del Ajedrez Giacometti

Para el futbol con botones, el artista barcelonés ideó un sencillo y práctico kit de juego, llamado aGol!, con el que pueden participar personas de todas las edades. Para más información, visitad: www.agol.cat.

Un niño observa el elegante kit aGol! creado por Jordi

Jordi nos asegura que, periódicamente, irá incorporando más obras y productos a su tienda. Convirtiéndola en un sitio activo que no dejará nunca de sorprendernos.

Para adquirir alguno de sus productos: haz tu pedido directamente en su e-shop y, una vez confirmado, Jordi se pondrá en contacto contigo para concretar una segura transacción. Todos los trabajos expuestos en su tienda online pueden ser admirados visitando su taller en Barcelona.

Para más información, podéis preguntarme a mí mismo o, directamente, al propio artista. Para contactar con Jordi Pascual Morant, podéis utilizar las siguientes vías: 

  • Dirección (Taller): Calle Portell, número 10, Local. Barcelona
  • Teléfono: 637 47 14 28
  • Correo electrónico: Contacto
  • Web: www.pascualmorant.com

Poco más tengo que decir: Entrad, disfrutad de todas las secciones de su tienda, admirad la belleza de sus obras y... ¡comprad!

Recordad siempre que adquirir una pieza de arte es adquirir un pedazo de historia... ¡un pedazo de eternidad!

Jordi mostrándome sus nuevos trabajos en su taller (4 de febrero de 2016). Foto de Anet Duncan

Gracias, amigo Jordi, por regalarnos este fantástico espacio virtual donde todo el mundo podrá conocer tu trabajo... gracias, amigo Jordi, por darnos la oportunidad de poder ser, todos: ¡coleccionistas de arte!