domingo, 18 de diciembre de 2016

Los inmateriales "Valors Castellers"

Prefacio

Después de 7 años escribiendo un post, mensualmente y de forma ininterrumpida en este blog, voy a aparcar esta creación periódica de forma indefinida.

Los que me conocéis, sabéis que durante este largo periodo he tenido que sufrir la peor etapa de mi vida y... el tener que "obligarme" a escribir cada mes, ha mantenido activo mi cerebro y mi autoestima.

Escribir es una bonita forma de querer a tu mente... ¡de quererte a ti!

Hoy, siete años después de ese primer post, la situación de mi vida se ha estabilizado. Esto ha sido así, por el contrato indefinido, como consultor, que firmé el 15 de septiembre con Farmapremium: Una empresa joven que ha apostó (casi a ciegas) en mí y que cogió del paro a un cuarentón, sin poca esperanza ya de volver a tener un empleo estable... una empresa que me ha ofrecido el ambiente de trabajo más bueno que he tenido en mi dilatada vida laboral... una empresa que me ha ofrecido un puesto de categoria y que valora mi involucrada dedicación... una empresa que me ha ofrecido: ¡un futuro! Quiero, particularmente, agradecer a Geraldine (mi superior) que, desde el primer momento creyó en mi potencial y "luchó" para que me incorporasen a este gran proyecto, tan mío ya... tan: ¡de todos!


Pero la causa principal de mi recuperación es, sin ninguna duda, que he conocido a Marta: ¡mi pareja! Ella decidió quedarse a mi lado hace dos años y medio... ¡y decidió a hacerlo en el peor momento de mi vida! Y yo, me agarré fuertemente a su brazo, encorvado, agonizante y empecé a caminar de nuevo... a caminar hasta lograr ser más fuerte hoy, de lo que he sido nunca.

Marta acompañándome por el tortuoso y angosto camino del Congost de Mont-rebei y... ¡de la vida!

También, estos últimos años, me hecho Casteller. Los ensayos semanales, el contacto con gente tan variada, su forma de obrar en la vida... me devolvió la luz de las tinieblas... de aquellas terribles tinieblas que fui abandonado (recordad mi escrito de hace una año: Tocando el Cielo... desde "Bajo").

Colocado en la posición de bajo de un 4d6, en la diada de Remolins 2016

Esta sana afición me ha hecho madurar y me ha forjado, ¡para siempre!, unos firmes valores Castellers... valores que son el motivo de este último escrito:


Els Valors Castellers

¡Me gusta hacer Castells! Me gusta pensar que un grupo de personas nos reunimos con el único propósito de crear "construcciones humanas", de crear "monumentos" espectaculares sólo empleando nuestros cuerpos.

El espectacular primer 4d10fm, descargado por els Minyons de Terrassa, Noviembre 2015, Fuente

Hacer Castells siempre se ha considerado una combinación de fuerza, equilibrio, valor y cordura... ¡y es cierto!, sin estos cuatro factores no sería posible el levantamiento de estas efímeras pero eminentes "edificaciones". Construcciones hechas con y por personas.

Pero, no olvidéis nunca que: ¡Ser Casteller no es sólo hacer Castells!

Les Colles están formadas por individuos que, juntos, integran un heterogéneo grupo humano. La unión y compañerismo de toda esta gente, a veces tan diferente, se fundamenta por unos sólidos "Valors Castellers".

Y es que si els Castells han tenido el reconocimiento internacional de convertirse en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO es, en buena parte, gracias estos intangibles valores.
¿Pero qué son realmente els " Valors Castellers"?

Por definición, "valores" son los principios ideológicos o morales por los que se guía una sociedad concreta. En el caso dels "Castellers", se trata de unos fundamentos, los cuales todas las personas que formamos parte de este colectivo respetamos y compartimos. Y los respetamos y compartimos no sólo cuando levantamos els Castells... sino: ¡siempre!, como modo de vida... porque ser Casteller: ¡implica su aceptación!

La actividad Castellera se fundamenta por unos indiscutibles "Valors Castellers", Fuente

Tal vez, algunas personas les costará más asimilarlos y hacer suyos estos princípios. En estos casos, el resto de compañeros, tenemos la obligación de hacer pedagogía constructiva de estos valores y, sobre todo, predicar con el ejemplo.

No hay un decálogo de "Valors Castellers"... aunque, como veremos, estos principios se rigen por un irrefutable sentido común. A continuación, os remarco los que yo considero más importantes:

  • Les colles son entidades inclusivas abiertas a todas las personas sin distinción. Dentro hay cabida para todos: niños y niñas, personas mayores, altos, bajos, gordos, delgados, fuertes, débiles... Esto es así, porque se desarrolla una actividad en la que todos y todas somos necesarios.
  • Les colles son centros de amistad, convivencia plural, civismo y comunicación intergeneracional.
  • Les colles son espacios de solidaridad, cohesión, tolerancia e integración... son espacios donde encontraremos, con toda normalidad: inmigrantes de todo el mundo, Castellers con cualquier tipo de discapacidad o población con graves riesgos de exclusión social.
  • Los castellers y castelleres tenemos una gran capacidad de resiliencia: unidos somos capaces de superar las peores adversidades personales y colectivas.
  • Somos grupos humanos donde se fomenta el trabajo en equipo y el espíritu de superación.
  • En los ensayos se aplica una necesaria disciplina, realizando pruebas metódicas y rigurosas, para poder alcanzar unos estimulantes objetivos comunes.
  • Se toman decisiones que permiten garantizar la seguridad de todos sus integrantes (teniendo especial cuidado de los niños), ofreciendo una imagen pública responsable y sensata.
  • Les colles son un ejemplo de modelo asociativo, participativo y democrático. Podemos ser críticos pero siempre constructivos... y tener absoluto respeto a las decisiones de los responsables (técnicos, cap de colla...). Recordemos que esta jerarquía, fue elegida democráticamente por la mayoría de asociados.
  • Hacer Castells es, y debe seguir siendo, una actividad de ocio no consumista y exclusivamente amateur.
  • Els Castells, a pesar de provenir de Valencia y tener poco más de 200 años de historia, actualmente se han convertido en un clarísimo símbolo de identidad catalana. Este hecho nunca debe condicionar ni discriminar a ninguno de los integrantes de la colla (o de fuera de ella) ya sea por su tendencia política, cultura, nacionalidad, creencia o forma de pensar.

Conclusiones

Pues bien, estos valores tienen un alto contenido pedagógico, y no sólo para los más jóvenes, también para todos los que vivimos y amamos esta actividad. Por ejemplo, yo en el proceso de selección de mi trabajo en Farmapremium, expuse que soy Casteller y realcé todos estos valores para reforzar mis aptitudes personales y profesionales.

Yo ayudo a subir a Azahara sobre mis espaldas y todos me ayudan a mí a sostener el pilar

Cuando entras en una Colla Castellera te tienes que "ganar" su camisa después de participar en un determinado número de ensayos y diadas. Pero no debemos olvidar (¡nunca!) que esta camisa no nos pertenece... me explico: nuestro uniforme Casteller representa a todo un colectivo, un colectivo que se fundamenta, precisamente, por esos indiscutibles valores. Si no los aceptamos, si no los cumplimos... no seremos merecedores de poner su escudo encima de nuestro corazón.

Las camisas de mis dos colles Castelleres... el día antes del bautizo

Para entenderlo, vamos a imaginarnos al mejor "Casteller" del mundo: un "Casteller" preparado, con unas aptitudes físicas inmejorables para la práctica Castellera (un peso y altura ideales, muy fuerte, con un equilibrio excelso y un bravo valor), pero imaginemos que, este mismo individuo, es un personaje con actitudes tan deplorables como ser violento, racista, homófobo, sexista, intolerante, grosero o ególatra... Pues bien, este "cavernícola" nunca será digno de pertenecer a una Colla Castellera... nunca será digno de ser llamado Casteller, por muy bueno que sea haciendo Castells.

Imaginemos ahora una persona en silla de ruedas... ¿puede ser Casteller? ¡Evidentemente sí!, recordemos lo que os he dicho antes: " Ser Casteller no es sólo hacer Castells". Y yo tengo un ejemplo que me toca muy de cerca: mi buen amigo Guillem Adalid. Guillem es compañero de la Colla Castellera Jove de Barcelona y es, sin duda, ¡el mejor Casteller que conozco! Y no lo digo por decir... Guillem es toda una lección de Valors Castellers: sentado en su silla de ruedas y ataviado con su camisa Castellera (¡que merecidamente se ganó!), ayuda en la parada de merchandising a mi querida Ana Baz, es nuestra mirada con sus brillantes fotos y es nuestra fuerza y coraje con su eterna sonrisa... Guillem, aunque no le guste que lo diga, ¡es el alma de la Colla!

Junto a mi amigo Guilem Adalid, a las puertas del Tarraco Arena, en el Concurs de Tarragona 2016

Para terminar, me gustaría que vierais un precioso video del Pilar Caminado que hacen els Castellers de Salt para las fiestas mayores de Girona. Este Pd4 es subido por toda la larga escalinata de la Seu hasta delante de la entrada principal y, allí, hace un giro de 180º para mostrarlo a todo el público. Pero en el año 2010 ocurrió algo inesperado... algo que mostró a todo el mundo que els Castells son mucho más que "apilar personas"... nos dieron una verdadera clase magistral de Valors Castellers, tales como: la resiliencia, el trabajo en equipo, el espíritu de superación...


Para mí, este vídeo es una metáfora de estos últimos siete años: Cuando alzan el pilar bajo la escalinata, es cuando yo me levanto y encaro con esperanza mi futuro, después del ERE de mi anterior empresa. Mientras va subiendo, peldaño a peldaño, son mis años de esfuerzos para encontrar un empleo estable en esa interminable crisis. La caída... esa infausta Noche Buena de hace 3 años: ¡imperdonable! Finalmente, levantarse de nuevo!, nunca... ¡nunca rendirse!, y continuar hasta el final... hasta lograr tu objetivo: ¡tu felicidad!

Un vídeo... ¡como la vida misma!

Levantando un Pd4, en la diada de Mollet 2016, pocos días antes de mi satisfactorio proceso de selección

Espero que os haya gustado este último escrito...

Sólo me queda recordaros que el blog continuará activo: iré "pagando" a Google la cuota de mi dominio personalizado: www.humbertsanz.com :-). Así que podéis releer mis 84 escritos siempre que queráis, comentarlos, compartirlos, recomendarlos y haceros seguidores... ¡si todavía no lo sois!

Sólo me queda daros las gracias por todos estos años juntos... quizás, más adelante, reemprenda mis redacciones de alguna u otra forma. Por eso no os digo adiós, sino, simplemente:

¡Hasta siempre amigos!

sábado, 12 de noviembre de 2016

Futbol de Mesa (2ª parte)


Hace 7 años comenzaba la aventura de este blog impulsado por los buenos consejos del artista y amigo Jordi Pascual Morant. Durante este largo periodo, he logrado sentarme delante de mi ordenador, ¡cada mes!, para escribiros un post... abstrayéndome de mis silencios... juntando letras para daros a conocer mi profesión, mis inquietudes.

Mi primer escrito lo llamé: Futbol de Mesa. En él hablaba de diferentes juegos de sociedad, con la particularidad de que en todos se recreaba un partido de fútbol. Precisamente, a Jordi, lo conocí cuando investigaba sobre uno de esos juegos: el Futbol con Botones.

Si os fiáis, ese primer artículo, es "Top 10" en visualizaciones de este blog y... durante mucho tiempo, fue el escrito más leído de humbertsanz.com. En él, desgranaba los 8 juegos de futbol mesa que disponía en mi colección por aquel entonces... eran los siguientes: Futbolín, SubbuteoFutbol con ChapasFutbol con BotonesFutbolín de MuellesFutbol de Tablero y DadosSumagol Mini Futbolín de Obstáculos.

Pues bien, en estos siete años, he seguido profundizando en el tema: he recuperado antiguos juegos de futbol mesa que tuve de niño y he conocido de nuevos, que he ido incorporando a mi compilación. Concretamente, han sido 8 modalidades más... ¡vaya!, ¡que he doblado mi colección!, son los siguientes:
  1. Playmobil 4700
  2. Futbol con Figuritas
  3. Canicas-7
  4. Mastergoal
  5. Futbol con Dedos
  6. Futbol Sopla
  7. Pinballín
  8. Mini Futbolín Dribbling
Así pues, sin más demora, pasemos a describir estos 8 nuevos juegos de futbol mesa:


1. Playmobil 4700

A principio de los ochenta, la juguetera española Airgam lanzó un juego de futbol con sus famosos muñecos Airgam Boys. El juego alcanzó un éxito relativamente alto, pero no tuvo continuidad.

Equipo de Argentina de Airgam Boys, serie España 82

Años después, en el año 2005, la empresa Playmobil, sacó un fantástico set para poder jugar a futbol mesa con sus famosos "clics" de forma parecida de como se jugaba a los muñequitos de Airgam. Se trata de su referencia 4700 que se ha ido renovando hasta la actualidad.

Caja de mi Playmoil 4700

Esta modalidad de futbol mesa se juega con 2 "clics" de campo + 1 portero por equipo. El match se disputa dentro de un campo desenrollable, cercado por unas vallas desmontables.

Si miramos la siguiente imagen, veréis que dispongo de 2 jugadores más por equipo (más un árbitro de "postureo"), de esta manera puedo disputar partidos de 5 contra 5.

Mis Playmobil a punto de comenzar un partido

Si nos fijamos, bajo los pies de los jugadores de campo, hay una peana de color verde de tono diferente para cada uno de los equipos. Estos dos "verdes" (claro y oscuro), corresponden al color de las bandas del césped del campo y, también, al color de cada una de las áreas.

Pues bien, para empezar: pondremos el portero en la área de penalti que le corresponda al color de peana de nuestro equipo y los jugadores de campo los repartiremos dentro de nuestro campo, sobre el color de banda que les corresponda.

Sorteamos quien comienza y sacamos desde el centro del campo.

Para disparar el balón, tomamos uno de nuestros jugadores lo ponemos delate la pelota y accionamos su pierna mediante la palanquita que hay en su pierna. Si la pelota se para en una banda de nuestro color, podemos seguir jugando, tomando el jugador de campo que nos interese y colocándolo frente el balón.

Movimientos que pueden realizar los jugadores y el portero

Cuando chutemos la pelota (desde cualquier parte del campo) podemos lanzar a gol sin previo aviso, por tanto: el contrario, deberá estar atento, sujetando la palanca de movimientos del portero. Como vemos en la anterior imagen, el guardameta se puede desplazar de izquierda a derecha de su portería, pero también puede decantarse hacia sus dos lados.

Si al chutar, el balón se para en la banda de césped del color de nuestro adversario, será él quien coja su jugador de campo que más le interese y comenzará así un contrataque.

No vale el rebote en las vallas: si la pelota sale de los límites del campo, el equipo contrario sacará de puerta, corner o banda. No existen las faltas.

Gana quien más goles haga en un tiempo determinado (por ejemplo: dos partes de 15 minutos).


2. Futbol con Figuritas

Este juego, que denominé Futbol con Figuritas, fue uno con los que yo más me entretuve de pequeño. Precisamente, jugaba con mis desemparejados Clics de Famobil y una vieja pelotita de los Airgam Boys serie España 82 (que encontré en la calle); el campo lo delimitaba con las frías baldosas del suelo y las porterías las construí cortando por la mitad una vieja caja de puros de cartón.

Lo bueno es que, para jugar a Futbol con Figuritas podemos usar cualquier tipo de piezas que tengamos por casa (o con las que más nos gusten), por ejemplo: podríamos jugar con mi vieja colección de Pitufos de PVC.

Figuritas PVC de pitufos futbolistas de mi colección

Aunque yo, actualmente, para jugar utilizo 8 peones de ajedrez por equipo y una torre como portero. Como campo (y balón) uso las "instalaciones" de mi Playmobil 4700:

Disposición inicial de un partido de Futbol con Figuritas

El desarrollo de juego es el siguiente: una vez sorteado quien empieza, desde el centro del campo, cogemos una figurita por su cabeza o su parte más elevada y la movemos, haciendo un movimiento pendular, para golpear la pelota.

Posición de la muñeca para mover una figurita

Si la pelotita la toca una de nuestras piezas (una vez parado el balón) cogeremos esta pieza por su "cabeza" y le aplicamos el movimiento de muñeca para intentar, de esta manera, ir haciendo pases a nuestros jugadores. Podemos hacer hasta 3 pases, hecho el tercero deberemos ya chutar a porteria o despejar el balón.

Si la pelota rebota a diferentes jugadores, contará el último que la toca (sea nuestro o del adversario).

Si al disparar la pelota no toca a ningún jugador, el equipo contrario podrá tomar la pieza suya más próxima al balón e iniciar un contrataque.

Si al chutar la pelota toca a una figurita contraria (ya sea de forma directa o por rebote), también perdemos el turno. El contrincante tomará la pieza que ha tocado el balón y empezará a jugar.

Si la pieza que tiene que disparar, se encuentra en el campo del adversario, podemos intentar un tiro a portería (siempre avisando: "¡A gol!" a nuestro contrincante). Antes de chutar, nuestro oponente, podrá colocar su cancerbero, donde le parezca, dentro de su área grande.

No vale el rebote en las vallas: si la pelota sale de los límites del campo, el equipo contrario sacará de puerta, corner o banda.

Se cometerá falta si, hecho el tercer pase tocamos a una de nuestras figuras. El contrario lanzará la falta desde donde se ha hecho la infracción: si esta ha ocurrido en el campo contrario, podemos hacer un tiro directo y si se ha infringido dentro del área, lanzaremos un penalti.

Gana quien más goles haga en un tiempo determinado (por ejemplo: dos partes de 15 minutos).


3. Canicas-7

El Canicas-7 (de la marca Scala) es un juego que tuve de pequeño y que me regaló Arcadi Oliveres. Hace años que lo perdí y ni siquiera recordaba su nombre. Indagando a fondo por Internet lo acabé encontrando... ¡qué ilusión!

Se trata de un pack con el que se puede participar a diferentes deportes de mesa: petanca, criquet, bolos, hockey y un largo etcétera incluyendo, como no: ¡el futbol!

Caja de mi juego Canicas-7

Para jugar a futbol con el Canicas-7, se monta el tablero enmoquetado (cercado por vallas rojas y blancas) y se colocan las porterías en los fondos. Los jugadores son 4 bolas metálicas (doradas o plateadas), de las cuales: 1 hará de portero (la que tiene más surcos en su superficie). Por último, como balón, usaremos uno de los boliches.

Disposición inicial de un partido de futbol con Canicas-7

Se sortea quien comienza y se saca desde el centro del campo. Se juega por turnos y... en cada turno, cada jugador puede hacer 2 movimientos (independientemente de si toca, o no, la pelota). Para mover las bolas-jugadores lo haremos mediante un stick rotatorio.

Posición de las manos para sujetar el stick de juego

Si decidimos tirar a puerta, podremos hacerlo si estamos en el campo contrario, pero debemos avisar al oponente de nuestras intenciones, diciendo: "¡A gol!". Este podrá recolocar la bola-portero con la mano, dentro de su "área grande": zona imaginaria rectangular, delimitada por la la línea de fondo y las dos vallas rectas de banda más cercanas (ver siguiente imagen).

Rectángulo correspondiente a la área de penalti del portero (4 vallas de fondo y 2 de largo)

No hay fueras de banda ni de fondo: ¡vale el rebote!

Se cometerá falta si desplazamos un contrario antes de tocar el balón. Se sacará la falta desde el lugar donde se ha producido el impacto, tomando el jugador que más nos interese, sin tocar el resto de bolas.

Otra versión más sencilla para jugar al futbol del Canicas-7, sería jugando sin los stiks (de hecho, jugando con ellos, parece más un partido de hockey hierba que de futbol). Para mover las bolas-jugadores, las lanzaremos como si fueran canicas.

Posición de la mano para jugar al futbol del Canicas-7 sin sticks

4. Mastergoal

El Mastergoal de Goalmind, ha sido el último futbol mesa que he descubierto y he adquirido. Me lo dio a conocer Xavier, un compañero de la Colla Castellera Jove de Barcelona. Se trata del juego más mental, de los 16 futboleros, que dispongo.

Mi caja del Mastergoal de Goalmind

Algunos lo han denominado el "ajedrez del futbol"... yo, personalmente, pienso que es una etiqueta demasiado exagerada. Lo cierto es que es un juego de concentración y mucha estrategia y... a diferencia de otros juegos de futbol de tablero, no existe el azar de los dados.

Mi juego completo de Mastergoal (con una cinta de vídeo VHS incluida)

Es un juego de mesa para dos jugadores (mayores de 9 años), aunque también pueden jugar hasta cinco parejas de jugadores por encuentro.

Disposición inicial de un partido de Mastergoal

Aprender los movimientos de este elegante juego (como pasa con el ajedrez) es fácil, pero saber jugar bien a Mastergoal ya no lo es tanto... Podemos descargarnos (en PDF) las instrucciones en el siguiente enlace de MediaFire.


5. Futbol con Dedos

Este juego también lo he descubierto últimamente. Se trata de un rapidísimo y divertido juego de futbol mesa, por si estamos agotados de jugar al "Mastergoal".

Set de mi juego de Futbol con Dedos

Se juega en un campo vallado y una pelotita de plástico. Para disputar el encuentro, lo haremos con una de nuestras manos (la que prefiramos), utilizando los dedos índice y anular como piernas. Los extremos de estos dedos, los "calzaremos" con unas botas y medias de futbol. 

Dedos "calzados" disputando un balón en el centro del campo

Ponemos el balón en el centro y las 2 botas en contacto con nuestro campo. El jugador que comienza saca de centro. Podemos hacer todos los movimientos con los dedos que queramos, excepto levantarlos los dos a la vez.

No hay fueras de banda ni de fondo: ¡vale el rebote! La pelota sólo puede pararse dentro de las porterías.

Se cometerá falta si levantamos los dos dedos del suelo, para aprovecharnos de una jugada, o impedimos el movimiento normal de la mano atacante de nuestro adversario. Al sacar la falta, el contrario debe colocarse, quieto, a 4 dedos del balón.


6. Futbol Sopla

Otra modalidad de futbol mesa, enloquecidamente divertida que he descubierto recientemente, es lo que he llamado como Futbol Sopla.

El material para jugar a este juego es sencillísimo: una pelotita ligera (yo utilizo una de poliestireno, típica de manualidades), dos pajitas de refresco y un campo cercado con porterías (en mi caso, el de "Futbol con Dedos").

Campo vallado, bola de Porexpan y dos pajitas para poder jugar al Futbol Sopla

Para jugar, cada jugador se pone detrás de su portería. Se coloca la pelotita en el centro del campo y cada participante toma una de las pajitas de refresco.

El desarrollo es muy simple: se debe ir soplando por el tubito, dirigiendo el chorro de aire, para conducir el balón hacia la portería contraria... evitando, a su vez, los resoplidos de nuestro adversario hacia nuestra línea de meta.

No hay fueras de banda ni de fondo: ¡vale el rebote! La pelota sólo puede pararse dentro de las porterías.

Está prohibido tocar la pelota con el extremo de la pajita (o con cualquier otra cosa), en caso de tocarla: ¡cometeremos falta! Para sacarla, el balón se colocará en el punto donde se ha cometido la infracción y lanzaremos la bolita soplando una sola vez, sin que el contrario pueda hacer nada hasta que la pelota se pare o se vuelva a soplar.

¡Gana quien llega a diez!


7. Pinballín

Como sabéis: ¡me encantan los pinball! Sin ir más lejos, este pasado mes de marzo, escribí el artículo: Old Century Golf. Marcando swings en una bagatela, donde os mostraba los dos pinballs que atesoro en mi colección. Con este precedente, no es de extrañar que tenga en mi armario un juego que combine el futbol de mesa con los pinball.

Caja de mi Pinballín

Para jugar al Pinballín, cada jugador se pone detrás de la mesa de juego y agarra el par de palancas de los flippers (ver foto anterior de la caja del juguete).

El campo de juego esta abombado por la línea de centro, decreciendo hacia las porterías.

La pelota hace "equilibrios" en el cambio de rasante del campo de juego del pinballín

Para jugar, debemos lanzar la pelota: pulsando las palancas hacia el campo contrario, intentando que el balón entre dentro de su portería... por otra parte, debemos evitar que el balón acabe entre nuestros dos flippers.

¡Gana quien llega a diez!


8. Mini Futbolín Dribbling

Por último, tenemos otra joya de mi niñez, otra joya que se perdió en los confines de mi pasado... En este caso, me ayudó a rescatarlo de mis recuerdos Juguetes Reunidos: fantástica página amiga de este blog.

La marca española Obertoys, durante los años ochenta, fabricó pequeños e ingeniosos juegos de bolsillo que simulaban diferentes deportes. Yo tuve el de Baloncesto y anhelé poseer, también, el de Futbol.

Mi Baloncesto y mi Futbol (actuales) de la marca Overtoys

Como podéis ver, el juego de Futbol de Obertoys lo he denominado: "Mini Futbolín Dribbling",en honor al mítico Futbolín Dribbling de la marca española  RIMA, de la cual esta versión de bolsillo se inspiró.

Futbolin Dribbling de RIMA. Imagen cedida por TodoColección

Al igual que pasaba al "Futbolín de Muelles", también de la marca RIMA (descrito hace 7 años), el campo tiene unas pequeñas depresiones alrededor de los jugadores, de tal forma que la pelotita siempre se parará frente a uno de ellos o dentro de las porterías.

La pelotita se ha parado en el hueco de un jugador blanco

Cuando se para en el hueco de uno de nuestros jugadores de campo, el participante que le corresponda, accionara su pulsador de tiro hacia atrás (lo que hará tomar impulso "a todos" sus jugadores), al retornar a su posición, el jugador que tenia la pelotita la disparará hacia delante, con la intención de hacer un pase o chutar a gol (en este caso no hace falta avisar al oponente de nuestro tiro a gol).

Accionando la palanca, todos los jugadores rojos se retrasan para que dispare el que tiene la bolita

Cuando un jugador se disponga a disparar, el contrincante podrá mover (de derecha a izquierda) su portero, mediante la ruedecita de detrás la portería, para evitar así que le marquen.

Si perdemos el balón y se para en un jugador contrario, continuará el juego nuestro adversario.

Si la pelota se para en el carril de movimiento del guardameta, este puede empujar la pelotita, con un golpe seco, con su ruedecita.

Cuando la pelota entra dentro de una de las porterías, para reanudar el juego, la sacaremos hacia al campo, accionando el pequeño botoncito situado a la izquierda de la rueda del portero.

¡Gana quien llega a diez!

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Pues bien, aquí termina esta segunda parte de mi compendio de futbol de mesa. Aquí se va apagando este blog...

Espero que os haya gustado tanto como gustó aquel primero... aquel primero que escribí con tanta ilusión y sin nunca llegar a pensar hasta donde llegaría este blog... ¡vuestro blog!

Muchas gracias por el más de medio millón de visitas... muchas gracias a mis lectores de 125 países...

¡¡Muchas gracias a todas y todos!!

sábado, 8 de octubre de 2016

Ascensión al Fraile. ¡A la cima del Cabo de Gata!

Este 2016 ha hecho diez años que visito asiduamente mi querido Parque Natural Marítimo-Terreste de Cabo de Gata-Níjar. A pesar de la distancia, suelo ir unas tres veces al año para hacer senderismo y turismo geológico y cultural. Pienso que he llegado a alcanzar un nivel de conocimiento tan cultivado como puede tener un guía turístico nativo.

La mayoría de gente que visita el Cabo de Gata, lo hace para disfrutar de sus extraordinarias playas y calas vírgenes, bañadas por aguas cristalinas de color azul turquesa. Pero hay algunos pocos que... ¡buscamos algo más!

El Cabo de Gata es el complejo volcánico más extenso de la Península Ibérica. Yo, en muchas ocasiones, he tenido la sensación que estoy a una "isla"... en una isla volcánica y árida, como algunas que encontramos en el archipiélago canario.

Quizás, uno de los elementos orográficos más espectaculares del parque es la montaña bicéfala conocida como el Cerro de los Frailes, también llamada como: las Hermanicas o las Teticas.

Vista de la Isleta y del cerro de los Frailes. Fuente

A pesar de lo que pudiera parecernos, estas dos cimas no son simétricas. Lo cierto es que la del nordeste, llamada Fraile Chico (445 m), es un poco más baja que la del suroeste, llamada El Fraile (492,81 m) que, por cierto, es la cota más alta de todo el parque.

Estas dos cimas "gemelas" se tratan de dos domos volcánicos (formas semiesféricas generadas por la salida de lavas muy viscosas que se acumulan entorno a la boca eruptiva de un volcán). Se formaron dentro de una caldera volcánica, generada por el colapso de un gran estratovolcán. Los domos volcánicos de los Frailes están compuestos por andesitas basálticas de color oscuro (las rocas más básicas del Cabo de Gata), formadas hace 8 millones de años.

Pues bien, en esta ocasión vamos a subir al Fraile... vamos a subir al techo del Cabo de Gata. Subiremos para sentarnos sobre el viejo volcán... para poder divisar toda la belleza que nos regalará su ascensión... para poder admirar este pedazo de tierra almeriense que le robó, a este autor, hace ya dos lustros, el corazón.

Vista del Pueblo de San José y la costa sur, desde la cima del Fraile

Esta ruta la hice, junto mi compañera Marta, el pasado 15 de mayo de 2016, pidiendo todos los correspondientes permisos a las autoridades.


San José - El Fraile (493 m) - San José

Plano general de la ruta (clicad encima para ampliarlo)


  • Tiempo: 2 horas y 10 minutos (ida y vuelta) 
  • Distancia: 7 kilómetros (ida y vuelta) 
  • Desnivel: +493 metros, -493 metros 
  • Dificultad: Media-alta. Se trata de una ruta de poca distancia, pero con un desnivel considerable. Hay tramos que el camino es inexistente, pero es evidente la progresión. 
  • Meteorología: Evitar los días calurosos 
  • Agua: Sólo encontraremos agua en San José, al inicio y final de la ruta 
  • Equipamiento: Calzado y ropa cómoda (acorde con la época del año), gorro, cantimplora, prismáticos, móvil... 

Aproximación:

El inicio de esta excursión lo haremos desde el pueblo marinero de San José (al sureste del Cabo de Gata). Una vez lleguemos, aparcamos el coche y nos dirigimos a su playa situada delante del paseo marítimo (calle del Puerto).

Antes de comenzar a caminar, he de advertir que el cerro de los Frailes y sus cimas son un espacio protegido. No debemos salir, bajo ningún pretexto, de los antiguos caminos mineros, por donde subiremos, ni de los pasos que os propondré para la ascensión.


Cronología, altimetría y descripción del itinerario:


00 min. (0 m) Playa de San José

Playa de San José desde el paseo marítimo, delante del Hotel Don Ignacio. Fuente

En la playa de San José, con el Hotel Don Ignacio a nuestras espaldas, tomamos el paseo marítimo hacia nuestra derecha... pronto llegaremos a una concurrida plaza. Desde allí, cogeremos la calle que sube hacia nuestra derecha, llegaremos al cruce con la calle San José, donde hay un kiosco.

Desde ese cruce veremos, a nuestra izquierda, mi querido Hostal Costa Rica, pero nosotros seguiremos hacia la derecha de la calle San José, caminando por una zona llena de restaurantes y tiendas. Nos cruzaremos con la calle Cala Higuera, ¡proseguimos!

Arribaremos a una primera rotonda, con una escultura de piedra y hierro, tomamos la segunda salida, siguiendo siempre la calle principal. Un trecho más adelante, llegaremos a una segunda rotonda: muy grande y con una ondeante bandera de España... aquí acaban las casas de San José.

Sobrepasada esta gran rotonda, seguimos por la carretera AL-3108 dirección al Pozo de los Frailes, caminando (¡con mucha precaución!) por su lado izquierdo. A un centenar de metros, a nuestra derecha, veremos la entrada al Cortijo del Sotillo.


10 min. (30 m) Cortijo del Sotillo

Justo a la entrada del cortijo, podremos ver un plafón informativo de piedra que nos explica que en este lugar se rodaron diferentes películas. Hoy en día se ha reconvertido en un hotel.

El Cortijo del Sotillo, con San José al fondo. Fuente

A partir de la entrada al Sotillo, seguiremos por una senda que va paralela al lado derecho de la carretera. Unos 500 metros más adelante, donde la carretera hace un ligero giro hacia la izquierda, encontraremos (a nuestra derecha) un cruce con un camino de tierra.

Camino de tierra que debemos tomar al lado derecho de la AL-3108. Google Maps

17 min. (45 m) Cruce con el camino a la Casa la Palma 

Seguimos por este camino de tierra que, pronto, nos llevará a un grupo de viviendas, llamadas Casa la Palma: ¡no molestemos... no salgamos del camino!

Continuamos, siempre en ligera subida, siguiendo siempre el camino principal, hacia un próximo collado.

Subiendo por el camino, al centro, ya aparece la mole de la cima del Fraile

25 min. (110 m) Collado del Sacristán 

Al llegar al collado del Sacristán, después de rebasar un camino secundario a nuestra derecha, veremos un cruce en Y. El camino principal parece que continua hacia la izquierda (pero va hacia una próxima cantera donde termina). Así pues, nosotros seguimos por el ramal de la derecha, subiendo sin descanso.

Rebasado un camino secundario, encontramos el cruce en Y: tomamos el de la derecha. Google Earth

La pista va subiendo, sin perdida, haciendo alguna lazada. Unos minutos más tarde, llegaremos a un segundo cruce en Y. Tomamos nuevamente el ramal de nuestra derecha y proseguimos un buen trecho hasta que el camino termina en una cantera.


35 min. (220 m) Cantera de adoquines

Contemplando los adoquines de la vieja cantera abandonada, donde se acaba el camino

El solar donde hemos llegado, se trata de una cantera de adoquines abandonada. La extracción de este material se hacía aprovechando la disyunción columnar de las coladas de lava.

Desde este punto no hay más camino... para proseguir, deberemos subir por el fondo de un estrecho barranco que desemboca a la parte izquierda de esta cantera. Empezamos a ascender por su lecho, plagado de palmitos y arbustos, donde se intuye un zigzagueante sendero.

Barranco por donde debemos subir siguiendo un desdibujado sendero en su lecho

La subida por el torrente nos regalará formas vulcanológicas muy interesantes: como coladas masivas de lava, disyunción columnar, lava en bloque, un hornito de explosión (cuando lleguemos a la cabecera del barranco) o un tubo de lava cegado, a media subida.

Frente un tubo de lava cegado. Encima vemos la colada en bloque por enfriamiento rápido de la lava

45 min. (320 m) Cabecera del barranco

Cuando alcancemos la parte superior de este barranco, llegaremos a una herbosa y abombada ladera. Giramos un poco hacia nuestra izquierda y, delante, ya veremos la carena que baja de la cima del Fraile (situado a nuestra derecha). 

Planeamos un poco y vamos a buscar la carena del Fraile, donde encontraremos la línea de menor pendiente para atacar, "más cómodamente", la ascensión a su cumbre.

San José desde la carena. En frente. el Cerro del Marchal y, a la izquierda. la Torre de Cala Higuera

Vamos progresando por la empinada ladera hasta que encontraremos una muralla rocosa en medio de la carena.


1 hora (440 m) Muralla rocosa en la carena

Vista de la Isleta desde la carena. Con la barrera rocosa a nuestra derecha

Esta pared rocosa la podremos sobrepasar fácilmente por alguna de sus evidentes zonas de debilidad... proseguimos sin pérdida buscando ya el punto más alto del recorrido. 

Ya se intuye... ¡ya lo tenemos!


1 hora 10 min. (492,81 m) Cima del Fraile

En la cima encontraremos un vértice geodésico, unas vistas espectaculares de todo el parque y, sobretodo: paz, silencio y tranquilidad. No tengamos prisa, ¡disfrutemos de este momento!, sentémonos a empaparnos de la panorámica que nos ha regalado nuestro esfuerzo... ¡sentémonos sobre el volcán dormido!

Marta en el vértice geodésico de la Cima del Fraile (492,81 m)... ¡en la cima del Cabo de Gata!

¡Hora de regresar!, la vuelta la haremos por el mismo camino que hemos hecho la subida. Poniendo atención al desnivel y a no perdernos.

No hagáis ningún invento para llegar más rápido o para variar el trayecto propuesto: entrareis en zonas protegidas y, con toda seguridad, acabareis en un punto por donde no podréis continuar.


2 horas 10 min. (0 m) Playa de San José

Finalmente llegaremos a casa: ¡a San José! Aún queda tanto por ver... ¡tanto por vivir en esta singular tierra!

Tierra que, en mis diez años de visitas nunca ha dejado de sorprenderme, de emocionarme... Tierra que, ¡nunca!, por mucho palo que me dé la vida, dejaré de venir para honrarte y... ¡para amarte!

Mirando el Fraile Chico desde la cima del Fraile, ¡mirando mi Cabo de Gata! Allí, donde el tiempo se paró... 

¡Hasta pronto Cerro de los Frailes! ¡Hasta muy pronto Cabo de Gata!