lunes, 2 de mayo de 2011

El Montclí… aquella otra cima dels Ports


La cumbre más nombrada…la cima más elevada
no siempre tendrá que ser la meta más anhelada.

Con estas palabras que un día se le ocurrieron al autor, quisiera introducir el relato de la ascensión a una de las cimas menos conocidas pero, para mí, más atrayentes y significativas del “Parc Natural dels Ports” (Puertos de Beseit y Tortosa).
 
El macizo del Port, geográficamente, es la estribación sur del Sistema Ibérico peninsular. Está formado, principalmente, por materiales calcáreo-dolomíticos del Jurásico y Cretácico. Se encuentra entre las provincias de Tarragona, Teruel y Castellón. Presenta una orografía muy accidentada y desigual, con el Caro (1442 m) como punto de mayor altitud.

Ya hace unos años que ando por esta agreste sierra, generalmente en solitario, siguiendo los consejos escritos de Joan Tirón Ferré o de Jordi Bustos Bernús (al que le agradezco públicamente que me citara en la segunda edición de su libro, de la editorial Prames: Itineraris pels Ports de Beseit a peu i amb cotxe). Una vez completadas todas las rutas bibliográficas propuestas, conseguí hacerme una idea bastante clara de la magnitud y belleza de esta montaña y me sentí preparado para adentrarme por nuevos caminos… nuevos horizontes…

De pequeño veraneaba en una casa de campo a los llanos de Tortosa (cerca de la localidad dels Reguers). Muchos días, me sentaba en el tejado y me quedaba mirando al oeste, hacia las escarpadas laderas dels Ports que se alzan, de repente, como una atalaya en medio de la plana. Al cabo de los años y muchos kilómetros bajo mis botas… fui conociendo el nombre de cada una de aquellas cumbres que de pequeño oteaba y, poco a poco, las fui coronando una a una. Cimas como: els Castells, la Airosa, la Moleta Castellona, la Barcina, la Tossa de la Reina, la Moleta d’Alfara, la Punta de l’Aigua

Pero había una, de formas abruptas y atrayentes, que ninguna de las guías citaba. Inicialmente (por posición geográfica) pensé que se trataba de la Espina, pero lo descarté cuando finalmente accedí a ese vértice geodésico… Entonces, si no era la Espina: ¿cuál era?

Indagué y, finalmente, descubrí que se trataba de una cima de 962 metros, ubicada en una alineación montañosa conocida como el Montaspre: entre las cumbres de la Mola Carrascosa (1025 m) y la Coscollosa (879 m), y entre los pueblos monteros de Alfara de Carles y Paüls. Esa cima era… ¡el Tossal del Montclí!

¡Ya sólo faltaba subirla! Pero, por mucho que busqué, no supe encontrar ninguna guía de ruta… así que tomé yo cartas en el asunto y estudié las ortofotos y mapas topográficos de la zona, concluyendo que la ascensión resultaría muy complicada (por ser una cumbre con paredes verticales en casi todo su contorno) pero parecía haber una posibilidad… ¡se había de intentar!

La subida al Montclí la hice, finalmente, el año 2005... Este 6 de abril, he vuelto de nuevo a ella… esta vez acompañado de mi buen amigo Robert Guinobart, de Vilanova i la Geltrú (que, por cierto, se estrenó este día en el Port).

Se trata de un itinerario de subida continua, desde la pintoresca población de Alfara de Carles, y con regreso deshaciendo nuestros propios pasos. Si os parece… ¡comenzamos!


Alfara de Carles - Tossal del Montclí - Alfara de Carles

Plano general de la ruta (clickad encima para ampliar)

  • Tipo de ruta: Ida y vuelta.
  • Tiempo: 5 horas (en total).
  • Desnivel: +640 metros, -640 metros.
  • Dificultad: Baja, hasta el Mas de Mari: ya que reseguimos un sendero de gran recorrido. Alta, hasta la cima del Montclí: tramos perdedores y/o sin camino, subidas/bajadas sobre piedras sueltas o entre la vegetación, fuertes desniveles, trepadas/destrepadas y pasos aéreos expuestos.
  • Meteorología: Evitar los días calurosos, de niebla, lluvia o viento.
  • Agua: Sólo hay fuentes en el pueblo de Alfara de Carles.
  • Equipamiento: Botas de caña alta, pantalón largo, ropa cómoda (acorde con la época del año), protección solar, brújula, mapa, móvil, prismáticos. 
Muy importante: Se trata de una ruta difícil, apta tan sólo para personas que conozcan muy bien la morfología dels Ports y habituadas a este tipo de senderismo perdedor y exigente. Hacedla acompañados y no os hagáis los valientes… Si deseáis seguir esta guía, primero: ¡poneros en contacto conmigo! Pensad que hay infinidad de rutas más fáciles que os acercarán a rincones más característicos de este bello parque natural… Recordad que hay unas normas y recomendaciones que se deben cumplir y que podéis consultar en la Web del Parc Natural dels Ports.


Aproximación:

Al pueblo de Alfara de Carles podremos llegar desde Tortosa y Roquetes por la carretera TV-3422, pasando por la localidad dels Reguers. Una vez lleguemos a las primeras casas de Alfara veremos, a nuestra izquierda, una zona de parking señalizada (cerca del cementerio municipal) donde podremos dejar nuestro vehículo.
 

Cronología, altimetría y descripción del itinerario:
 
0 min. (325 m) Cementerio de Alfara
Tras los muros del cementerio de Alfara de Carles ya podremos observar, a un segundo plano, la altiva figura del Tossal del Montclí. Desde la blanca tapia, hacia el este, veremos unas granjas y un camino marcado con líneas de pintura roja y blanca correspondientes al sendero de gran recorrido GR 7.6 (variante del GR 7 que pasa por Alfara). Durante un buen trecho, iremos siguiendo las marcas del GR.
 
Tossal del Montclí (al segundo plano) tras del cementerio de Alfara de Carles
 
5 min. (345 m) Última granja
El camino rural gira a la izquierda y sobrepasamos la última granja. Aquí termina la pista y comienza un empinado sendero dirección noroeste… vamos siguiendo las marcas rojas y blancas.
  
20 min (475 m) Les Bassetes
La vereda sube sin perdida pero sin tregua… llegaremos a un terreno más llano, donde subsisten al abandono bancales y un pequeño “maset” en ruinas. Nos hallamos en una zona conocida como les Bassetes.

Bancales y una ruinosa casita en les Bassetes. Al fondo la Moleta de Alfara
   
30 min. (550 m) Collado
Seguimos subiendo, siempre acompañados por los hitos del GR, y pronto llegaremos a un collado donde ya podremos admirar -¡con todo su esplendor!- el abrupto Montclí.
  
Bajo sus faldas vemos el Mas de Mari. Desde aquí el ascenso a la cima nos parece muy complicado... pero si miramos a la izquierda de la siguiente fotografía, en la verdosa ladera, vemos un barranco que baja desde su base: es el barranc del Passet, parece una posibilidad…
  
El imponente Tossal del Monclí des del collado, con el Mas de Mari a sus pies
   
En la siguiente ortofoto de detalle se ha marcado el trazado del tramo más complicado de la excursión (Mas de MariMontclíMas de Mari), con los puntos de referencia a tener en cuenta, también señalados, y que serán descritos a continuación:
   
Tramo más complicado del itinerario (clickad encima para ampliar)
   
40 min. (575 m) Mas de Mari
Continuamos por el GR dirección al Mas de Mari y, poco antes de llegar a la casa, donde el sendero hace un giro a la derecha, veremos a nuestra izquierda un cercado para el ganado. Abandonamos el GR, pasamos con precaución la valla, y buscamos una vereda bastante clara que, llaneando, prosigue en dirección oeste hacia el barranco del Passet.
  
Nuestra referencia será un gran bloque que descansa al fondo del barranco, a la altura por donde pasa el sendero que hemos tomado.
  
Al centro, el gran bloque de referencia en medio del barranco del Passet
   
Nuestra senda (bastante clara y llana) pasará por una tartera de grandes piedras. Una vez superada, proseguimos hasta llegar al barranco del Passet, donde tendremos el gran bloque (de unos 4 metros de altura) al lado izquierdo de nuestro camino.
  
1 h. 10 min. (610 m) El gran bloque
Con el bloque detrás nuestro, levantamos la mirada hacia el norte y veremos como sube verticalmente, el torrente del Passet, hasta un collado a la izquierda de las infranqueables paredes del Montclí.
   
Vista des del bloque: barranco del Passet y collado a la izquierda del Montclí
   
A partir de aquí no hay camino y el desnivel hasta el collado es muy considerable (del 45%). Comenzamos a subir entre matorrales, unos metros a la derecha del eje del barranco, hacia una primera “muralla” de roca que vemos delante de nosotros.
    
1 h. 20 min. (645 m) Pié de la tartera
Una vez superada esta primera barrera calcárea, topamos con una tartera que baja de las paredes del Montclí. Vamos subiendo por ella con precaución.
   
Tartera, bajo las paredes del Montclí, con el collado a la izquierda de la foto
    
Una vez vayamos ganando altura en la tartera, veremos el collado cada vez más accesible. Llegados a un punto, dejamos la tartera y atacamos, directamente, el ya cercano collado.
    
Robert abandonando la tartera y enfilando los últimos metros hacia el collado
    
1 h. 40 min. (770 m) Collado
Una vez en el collado, paramos a descansar de la exigente subida que acabamos de realizar y disfrutamos de las hermosas vistas del valle de Alfara. Una vez repuestos, cruzamos el collado y nos sorprenderá encontrar una pequeña senda, de tierras rojizas, que baja ligeramente hasta encontrar un torrente empinado y pedregoso que sube paralelo a las paredes del Montclí.
    
Senda que baja suavemente des del collado hasta el barranco pedregoso
   
1 h. 45 min. (760 m) Pié del barranco pedregoso
Con el barranco de lecho detrítico delante nuestro, empezamos a subirlo con precaución por donde mejor podamos, dirección al coll del Montclí, que ya se intuye en su parte superior.
   
Barranco pedregoso que sube directo al coll del Montclí
    
2 h. 20 min. (873 m) Coll del Montclí
Después de otro pesado ascenso por este torrente-tartera (con desniveles ahora, de hasta el 50%), llegamos al coll del Montclí, ya en plena carena del Montaspre. Tenemos la Mola Carrascosa a nuestra izquierda y el Tossal del Montclí a la derecha. Las vistas desde aquí son de vértigo (¡cuidado!) con firmes panorámicas del barranc de les Valls y del pueblo de Paüls, al fondo.
    
Vista, des del coll del Montclí, del barranc de les Valls y de Paüls (a la derecha)
   
Desde este espectacular punto, nos damos cuenta que para seguir subiendo hasta la cima del Montclí, sólo lo podremos hacer por una grieta al estrato de roca que vemos, claramente, unos metros más abajo del collado.
   
Grieta por donde tendremos que trepar para seguir avanzando
    
2 h. 25 min. (865 m) Grieta rocosa
Subimos por la grieta, haciendo una pequeña trepada y al llegar arriba, tendremos especial cuidado (sobretodo si hace viento) ya que quedaremos unos instantes expuestos al precipicio. Superada esta barrera rocosa, llegamos a un rellano y, delante nuestro, al fondo, ya vemos la cima del Montclí.
   
Rellano con la cima rocosa del Tossal del Montclí al fondo
   
Curiosamente, en este rellano, existe una vereda desdibujada (con algún montoncito de piedras a modo de guía) que nos acercará con comodidad a la base rocosa de la cima. Una vez allí, deberemos subir por una canal (la que vemos al centro mismo de la foto anterior). Ascenderemos con cuidado, teniendo que hacer otra pequeña trepada. Una vez realizada, veremos que la grieta se bifurca: tomamos el ramal de la izquierda.
 
2 h. 40 min. (962 m) Cima del Montclí
Una vez superada esta última muralla natural, ya más cómodamente, buscamos el punto más alto y… ¡¡coronamos la cima del Montclí!!

Sentado, orgulloso y feliz, a la cima del Tossal del Montclí (962 m)
    
Allá arriba, casi borrada, leemos la inscripción del C.S. (caminante solitario) que pone: “Montclí 962m Paüls Alfara”. Las vistas son espectaculares: el Caro, cientos de cimas, pueblos, el río Ebro y su delta, el Montsià, la Serra del Boix… y… allí, perdido en la llanura de Tortosa, el tejado de la casita de campo donde de pequeño, me sentaba y miraba con admiración tu altanera figura.
  
Vista NE des del Montclí: carena del Montaspre, el río Ebro y la Serra del Boix
   
¡Ahora toca bajar!, no será tarea fácil. Tendremos que deshacer todo el camino de subida y hacerlo con los cinco sentidos: atención con el destrepe de las grietas y las bajadas por las tarteras. ¡Venga!, sin prisa, pero sin pausa… y si estamos atentos, seguro que divisaremos alguna cabra hispánica.
   
Cabra salvaje (Capra pyrenaica) mirándonos curiosa desde una peña
   
5 h. (325 m) Cementerio de Alfara
Finalmente, arribaremos a las granjas de las afueras de Alfara de Carles y, en pocos minutos, estaremos de nuevo en el parking donde hemos dejado estacionado nuestro vehículo.
   
Robert, descansando sobre la hierva, de regreso a Alfara de Carles
   
Tossal del Montclí: desconocido para muchos, anhelado por unos pocos… pero siempre allí… expectante… desmarcado… ¡altivo! El Montclí... aquella otra cima dels Ports.

viernes, 1 de abril de 2011

Geología doméstica

Qué os sugieren palabras tales como: caliza, arcilla, grava, arena, hierro, carbono, yeso, sílice, aluminio, petróleo, granito… algunos pensareis: “¡Vaya!, ya tenemos a Humbert aburriendo con palabrejas técnicas, mejor me voy a visitar otro blog...”  :-)

Pues no, no se tratan de palabras extraídas de ningún argot científico… se trata, tan solo de materiales… materiales de construcción que nos rodean y nos observan, en este momento, silenciosamente.

Podríamos preguntarnos… ¿De que están hechos los edificios? Veamos, recapitulemos un poco… se componen de: hormigón, ladrillos, yeso, vidrio, metales, plástico, porcelana, rocas ornamentales, baldosas... Bien, bien, analicémoslo todo, hagamos un poco de geología doméstica, evaluemos más de cerca nuestras “piedras” de estar por casa… por favor, no se queden en la puerta, pasen y vean:

Hormigón

La estructura de un edificio y su cimentación, están constituidas por hormigón (llamado concreto en algunos países latinoamericanos). El hormigón, es el material de construcción resultante de la mixtura de: cemento, áridos y agua.

El cemento es un conglomerante formado a partir de caliza y arcilla calcinadas y posteriormente molidas. Tiene la propiedad que, mezclado con agua, se convierte en una pasta moldeable, con propiedades adherentes que, en pocas horas, fragua y se endurece tornándose un material de consistencia pétrea. Por otra parte, el hormigón, también contiene áridos en su composición. Los áridos son materiales detríticos (si se me permite: rocas granuladas). Se clasifican por el tamaño de sus partículas o granulometría, de mayor a menor diámetro los llamaremos: bloques, cantos, grava, gravilla y arena.

La principal característica estructural del hormigón es que resiste muy bien los esfuerzos de compresión, pero no se comporta igual frente a otros tipos de esfuerzos: tracción, flexión, cortante… por este motivo, es habitual usarlo asociado al acero: recibiendo el nombre de hormigón armado. El acero utilizado para la construcción de la estructura y cimientos de un edificio se llama armadura, está compuesto por una aleación de hierro y carbono, donde el carbono no supera el 2,1% del peso total.

Estructura (en hormigón armado) del edificio en construcción en frente de mi casa


Ladrillos

Un ladrillo es una pieza cerámica, generalmente ortoédrica, obtenida por moldeo, secado y cocción a altas temperaturas de una pasta arcillosa.

La arcilla con la que se elaboran los ladrillos es un material sedimentario de partículas muy pequeñas de silicatos hidratados de alúmina, además de otros minerales como el caolín, la montmorillonita y la illita.

Los ladrillos son utilizados en construcción en cerramientos, fachadas y particiones. Se utilizan principalmente para construir muros o tabiques. Se suelen unir entre ellos con mortero (hormigón de árido fino, compuesto por cemento, arena y agua). La disposición de los ladrillos en un muro se conoce como aparejo.

Detalle del muro de ladrillos de la fachada de mi edificio (típico aparejo a sogas)


Yeso

El yeso, en la naturaleza, es un mineral de la familia de los sulfatos. Es relativamente abundante en las regiones sedimentarias denominadas kársticas. Se forma por meteorización química de determinadas rocas asociadas como: calizas, dolomías, aljez, etc.

Es un material utilizado profusamente en construcción: como pasta para guarnecidos, enlucidos y revoques; así como pasta de agarre y de juntas. También se utiliza en prefabricados, como paneles de yeso (“dry wall” o “sheet rock”), tabiques y escayolados para techos. Se usa como aislante térmico (pues el yeso es mal conductor del calor y la electricidad) y para la fabricación de cemento.

Escayolados de yeso y paneles “dry wall” (Pladur) en el recibidor


Vidrio, metales y plásticos

El vidrio es un material inorgánico duro, frágil, transparente y amorfo que en construcción se usa para hacer ventanas y una gran variedad de productos. Se obtiene por fusión, a unos 1.500° C, de arena de sílice, carbonato de sodio y caliza.

Como metales, a parte del anteriormente nombrado acero de la armadura, en un edificio podemos encontrar: acero inoxidable (aleación de hierro con un mínimo de 10% de cromo), aluminio (por ejemplo, en los marcos de las ventanas), cobre (para el cableado eléctrico), etcétera.

También, en una casa, se montan materiales plásticos (en las tuberías, desagües...). El plástico es un material sintético, obtenido mediante fenómenos de polimerización de los átomos de carbono de compuestos orgánicos derivados del petróleo.

Ventana de vidrio, marco de aluminio y persiana de plástico en una habitación


Porcelana

La porcelana es un producto cerámico tradicionalmente blanco, compacto, duro y translúcido. Se obtiene a partir de la cocción, en dos o tres etapas, de una pasta muy elaborada compuesta por caolín, feldespato y cuarzo.

La porcelana es el material más habitual para la fabricación de los inodoros, lavabos, bañeras, duchas… en los aseos de una casa.

Lavabo de porcelana blanca en el aseo pequeño de mi casa


Rocas ornamentales

Una roca ornamental, es una piedra natural que ha sido seleccionada para un fin concreto y, por tanto: trabajada, desbastada o cortada en determinada forma o tamaño, con superficies elaboradas mecánicamente.

Tenemos 3 grandes grupos de rocas ornamentales: granitos, mármoles y pizarras. También se consideran, aunque de menor explotación, las areniscas, cuarcitas, alabastro, pumitas y basaltos.

En las casas podemos verlas en interiores (cocina, aseos...), en recubrimientos o en los techados.

Detalle del granito (rosa porrino) de la encimera de mi cocina


Baldosas

Una baldosa es una pieza manufacturada, normalmente horneada, que puede ser de distintos materiales como: cerámica, arcilla, porcelana, roca (o sus fragmentos), metal e inclusive vidrio. Las baldosas, en una casa, son generalmente usadas para cubrir los suelos y las paredes de cocinas y aseos.

Bien, ahora quisiera bajar la mirada para fijarme con las baldosas que tengo en el suelo de mí casa. Excepto en la terraza, cocina y los aseos (que son de cerámica) se tratan de terrazo pulido (material de construcción compuesto por guijarros de roca unidos con cemento). Su composición y las características mecánicas son muy similares a las del hormigón o a las de una roca detrítica natural como es el conglomerado.

Baldosas de terrazo pulido en el suelo de mi casa

Las baldosas de mi casa (de 40X40 cm) están formadas por guijarros angulosos (de grano grueso) aglomerados por un cemento coloreado con pigmentos rojizos. Observamos que estos cantos angulosos son de (como mínimo) 5 tipos de roca caliza diferentes. Están dispuestos al azar (a modo de mosaico trencadís) dando una cálida sensación policromática.

Si somos observadores, podremos ver que algunos de estos cantos contienen atrapados dentro de ellos, fragmentos fósiles de moluscos, braquiópodos, equinodermos… En una de las baldosas de mi despacho, dentro de uno de sus guijarros, tenemos la sección transversal de la concha de un fósil de bivalvo (posiblemente de la familia de las almejas). El material blanquecino de este guijarro (que vemos tanto en el interior de la concha como en su contorno) es roca caliza… es decir: el sedimento petrificado donde vivió y quedó enterrado el animal.

Sección transversal de la concha de un fósil de bivalvo en un guijarro del terrazo

Este fósil vivió hace millones de años en un mar poco profundo. Al morir, su exoesqueleto quedó enterrado dentro del sedimento marino, evitando así que se disolviera o destruyera por abrasión o choque. Ese mar desapareció, el sedimento se convirtió en roca caliza y la concha fosilizó. Posteriormente, debido a un levantamiento de la corteza terrestre, se formó una montaña calcáreo-dolomítica. Y allí, en medio del monte, quedó atrapado el bivalvo de mi despacho.

Ya en la actualidad, en esa montaña, el hombre instaló una cantera de áridos y extrajo la roca que contenía al fósil. El azar hizo que ninguna de las máquinas de desmenuzamiento rompiera su concha. Los fragmentos obtenidos de esta roca llegaron a la fábrica de baldosas donde construyeron el terrazo de mi casa. El guijarro anguloso, donde estaba el bivalvo, quedó colocado mostrando su sección transversal. Finalmente, un operario montó las baldosas de mi despacho dejando, la del protagonista, situada al lado de donde está ahora mi mesa.

¡Caramba!, mi pétreo amigo, vaya historia vivida más trepidante, vaya historia llena de sucesos y aventuras, vaya historia natural… Largo fue tu trayecto, para acabar siendo mudo compañero de despacho de este geólogo amante de las piedras, amante de su profesión.

martes, 1 de marzo de 2011

Humberto… no sólo un nombre

Si mirais mis datos personales, podreis ver que me llamo Humbert (Humberto en catalán, mi lengua natal). En España es un apelativo poco corriente: este hecho tiene como engorro, que al pronunciar mi nombre, generalmente, debo repetirlo varias veces (e incluso deletrearlo) para que se entienda. Esta mala comprensión, hace que me hayan rebautizado de las formas más extravagantes y divertidas (Rupert, Jumper, Liumber…). También, el llevar un nombre poco usado, implica que, el día de mi onomástica, casi nadie se acuerde de mi desconocido santo… Debido a todo esto, me decidí a escribir este post en honor a mi original substantivo. Intentaré sintetizar toda la información que dispongo, para así, darlo a conocer un poco más.

Pues bien, esta singular denominación se la debo a mí recordada abuela María. Ella, viviendo en un pueblo no muy grande (La Sénia, Tarragona) quiso bautizar a mi padre con un nombre con el que la gente lo llamara sin tener que apodarlo: si mi padre se hubiera llamado Juan, para evitar confusiones con otros tocayos, seguramente, le hubieran acabado llamando “Juan el del horno” (profesión de la familia) o con cualquier otro “curioso” apodo… por eso, mi abuela, rebuscando en un viejo santoral encontró “Humberto”… le gustó y así nombró a su hijo. Años después, al nacer yo, conservé el nombre paterno pero catalanizado.

Con mi padre (a lo gangsters) frente a Umbertos Clam House. Little Italy (Nueva York)

Humberto, es un nombre de origen germánico, su forma original fue probablemente Hunberet. Teniendo en cuenta que Hunn significa "gran oso" y berht "brillante", "renombrado", "famoso", "extraordinario"… etimológicamente significa "extraordinario gran oso" (entendiendo que, para los germánicos, el oso es la encarnación de la fuerza ejercida con prudencia). También se puede interpretar como “el que tiene pensamientos luminosos”.

Este nombre no llegó a popularizarse, sino que se mantuvo como exclusivo de algunas casas nobles, entre ellas la casa real italiana. Hoy día se ha extendido más su uso.
  
  
San Humbertos
  
Dos santos honoran a este nombre propio: San Humberto de Romans y San Humberto Cazador y Obispo:

El primero, San Humberto de Romans (1200-1277), fue el santo que mi abuela escogió para bautizar a mi padre. En el santoral que consultó, indicaba que su onomástica era el 17 de diciembre, fecha en que mi padre y yo celebramos nuestro día: aquí queda escrito... :-)

San Humberto de Romans

San Humberto de Romans fue un célebre dominico que dio un gran impulso a la Orden de los Predicadores. Nació en Romans, y ya de muy joven ingresó en uno de los conventos que tenía la Orden en París (1224).

Destacó por su gran amor al estudio y por su santidad, infrecuente en aquella época, por lo que fue nombrado prior del convento de Lyon. En 1244 fue elegido provincial de todos los conventos dominicos de Francia y en 1254 superior y responsable de toda la Orden.

Emprendió una reforma profunda tanto del culto como de las normas de vida de los padres Predicadores, y fue el iniciador de las Vitae Fratrum, en que se recogen las vidas de los dominicos que se distinguieron por su santidad o por su ciencia.
  
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Pero tal vez sea San Humberto Cazador y Obispo el más conocido y popular. Tuvo una vida un poco más agitada y una curiosa conversión.

Su onomástica se celebrará este mes: el 25 de marzo, fecha marcada en algunos calendarios de mi país (en algunos santorales también viene como el día 13 de marzo). De hecho, la poca gente (fuera de mi ámbito familiar) que me felicita, lo hace el día 25... yo no suelo corregirlos (también este es mi santo) y valoro sobremanera el detalle de acordarse y querer compartirlo conmigo.

Estampita de San Humberto, con los iconos de cazador y obispo

Hubertus (Huberto o Humberto) nació en Tolosa del Languedoc, Francia, hacia el 657. Fue el hijo mayor de Bertrán, Duque de Aquitania, y de Hugbern.

Como los nobles merovingios de su tiempo, Humberto le gustaba practicar asiduamente la caza. Se cuenta que era un joven muy fuerte: un día, su padre fue atacado por un oso y él lo liberó de la fiera únicamente utilizando sus manos.

Se trasladó a Metz donde casó con Floribana, hija de Dagoberto, Conde de Lovaina. Tuvieron un hijo, Floriberto… pero Floribana murió al darle a luz. Humberto, desolado, se retiró a las boscosas Ardenas y se entregó a la caza… pero pronto se obró en él un radical cambio espiritual.

Según relata la leyenda, siendo Viernes Santo, Humberto se encontraba cazando, cuando vio a un hermoso venado y empezó a perseguirlo por el espeso bosque. Cuando por fin iba a darle muerte con su ballesta, el astado se volvió a él y dejó ver un crucifijo, entre la cornamenta, resaltado por rayos de luz… seguidamente, oyó una voz que decía: "Humberto, si no vuelves al Señor y llevas una vida santa, irás al infierno". Al oírlo, Humberto bajó del caballo, se postró y dijo: "Señor, ¿qué quieres que haga?", la respuesta fue: "Ve y busca a Lamberto. Él te lo dirá".

Su conversión fue ampliamente representada por los pintores flamencos. Como podemos admirar en el óleo sobre tabla de 63 cm x 100 cm, expuesto en el Museo del Prado (Madrid). El cuadro es fruto de la colaboración entre Rubens y Jan Brueghel ‘el Viejo’. De la mano del primero son los personajes del santo y el magnífico caballo y del segundo, el esplendido paisaje que enmarca la escena. (Clickad sobre la imagen para ampliarla)

Visión de San Humberto, de Rubens y Jan Brueghel “el Viejo”, Museo del Prado
  
Humberto partió inmediatamente hacia Mastrique, donde Lamberto era obispo, y este actuó como su director espiritual. Humberto renunció a su rango y derechos de primogenitura en el Ducado de Aquitania en favor de su hermano Eudo, que fue nombrado tutor de su hijo Floriberto. Distribuyó a los pobres su riqueza y estudió órdenes sagradas, para ser consagrado presbítero. Tuvo una vida santa, de peregrinación por lugares indómitos y peligrosos (evangelizó el área de las Ardenas). Llegó a ser obispo de Lieja, destacando por su sencillez y austeridad, por la intensidad de sus oraciones, ayunos y su famosa elocuencia.

Murió en Tervuren, Brabante, en 728 y fue enterrado en Lieja. Sus restos fueron exhumados el año 825 y trasladados a la abadía benedictina de Andain, situada en la población que actualmente se llama San Huberto, su sepulcro fue muy visitado y centro de peregrinación hasta el Siglo XVI en que desaparecieron sus restos.
El nombre y la protección de San Humberto la tomaron algunas Órdenes Militares en el siglo XV. Felipe IV de España, rey cazador, lo tenía como protector. También se le invocaba contra la rabia.

San Humberto es el patrón de los cazadores y de los obispos que tienen que gobernar regiones muy problemáticas.


San Humberto o Blood Hound

El San Humberto o “Blood Hound”, es una raza de perros que debe su nombre a los monjes de la abadía de San Humberto (en Bélgica) que introdujeron su cría en Europa.

San Humberto o “Blood Hound”

Se trata de un sabueso utilizado para la caza mayor, siendo el rastreador de mayor tamaño: su altura oscila entre los 63 a 69 cm en los machos y 58 a 63 en las hembras y su peso ronda los 55 kg.

Su cabeza es grande, estrecha y alargada con ojos de expresión triste debido a los pliegues de piel que le cuelgan por toda su cabeza. Las orejas son muy largas y su cuello también lo es para permitirle seguir el rastro sin levantar la cabeza. Su pelo corto, espeso y suave puede ser negro, fuego o marrón.

Expresión tristona del San Humberto, debido a los pliegues de su piel

El San Humberto es considerado como uno de los mejores perros rastreadores por su fantástico olfato: puede mantener el rastro sin perderlo durante horas. Como todos los sabuesos es decidido, fuerte e incansable, aunque algunos cazadores los rechazan por ser lento en su andar.

Es muy tranquilo… disfruta y se divierte en contacto con la gente. Le encantan los niños y es especialmente paciente con ellos. En el exterior hay que vigilarlo, ya que si encuentra un rastro “atrayente” puede irse detrás de él y desaparecer. También ha sido utilizado por la policía en la búsqueda de delincuentes o personas en situación de emergencia.

Excelente elección como animal de compañía: es sensible y amable con todos los miembros de la familia.


Condes, reyes y otras personalidades

Tres condes de Saboya llevaron el nombre de Humberto o Umberto: del primero sólo se tienen algunas noticias por crónicas tardías, parece que esta dinastía se fundó por los alrededores del año 1000. De Humberto II, muerto en 1103, sólo se sabe con certeza que sucedió en el condado a su padre Amadeo II. Y del tercero, llamado también "el Santo", se sabe que fue hijo y sucesor de Amadeo III y murió en 1189.

Blason de Humbert de Savoie

Pero los dos Humbertos más conocidos fueron los que ocuparon el trono de Italia: Humberto I reinó de 1878 a 1900. Era hijo y sucesor de Víctor Manuel II. Promovió la aventura colonial de Abisinia (África), después de formar "la Tríplice" con Alemania y Austria. La aventura acabó en el desastre de Adua (1896). La monarquía tenía poderosos enemigos. Sufrió tres atentados. De los dos primeros se defendió él mismo con su espada y salió ileso, pero en el tercero, obra del anarquista Bresci, cayó muerto.

Humberto II fue rey de Italia del 9 de mayo al 13 de junio de 1946. Hijo de Víctor Manuel III, mantuvo sus distancias con Mussolini. Fue la abdicación de su padre la que le convirtió en rey. Tras el referéndum en que se instauró la república, renunció al trono con dignidad y se retiró a Portugal.

Umberto II, último rey de Italia

Digno de mención es también Humberto de Viena… era el delfín y se dedicó con entusiasmo y eficacia al delfinado pero, finalmente, prefirió la vida religiosa e ingresó en la Orden de Predicadores.

En Latinoamérica y en Italia, Humberto (generalmente escrito sin la hache inicial) es un nombre más usual que en mi país... Encontramos a músicos, actores y diversas personalidades en todos los ámbitos... A destacar: Umberto Eco (Alessandria, Italia; 5 de enero de 1932) escritor y filósofo italiano, experto en semiótica.

Umberto Eco


Bodegas San Huberto

Y para ir terminando, que mejor que ir descorchando unas botellas de vino San Huberto…

Las Bodegas San Huberto, en Argentina, fabrican un vino de buena calidad y exportan su producto a todo el mundo. En algunas de las etiquetas de sus botellas (como el Crianza Malbec) aparecen imágenes de caza conmemorando al santo patrón que les da el nombre.

Vino San Huberto Crianza Malbec

Así pues, con la copa levantada, deseo que os haya gustado y servido toda esta información sobre mi nombre… un nombre, que también ha dado título al presente escrito, de este... ¡vuestro blog!

martes, 1 de febrero de 2011

La evolución del Videotenis

Si un tipo de juego ha estado presente en las (hasta ahora) siete generaciones de videoconsolas, han sido los que simulan un partido de tenis, podríamos definir este tipo de videojuego como “videotenis”.

Mucho tiempo ha pasado, des de principios de la década de los 70, cuando apareció al mercado norteamericano el primer videojuego de tenis doméstico... pero una cosa no ha cambiado en estos casi 40 años de historia: jugar a “videotennis” sigue entreteniendo y manteniendo unidos frente la pantalla a nuestra familia o a nuestros amigos para entretenernos, competir y reír mucho… empuñando una “ciber raqueta”.

En este escrito, no hablaré de la historia de los videojuegos, ya que esto es un tema demasiado extenso… simplemente os presentaré y evaluaré los diferentes juegos de “videotenis” que han aparecido, poniendo un ejemplo para cada generación. Si deseáis más información sobre la historia de los videojuegos, os remito a mi Web especializado en este tema: Videoconsolas, donde encontrareis una documentada información, exposición de consolas de todos los tiempos y videojuegos míticos, para poder jugar allí mismo.

Pero antes de comenzar a enumerar juegos y generaciones, justo es presentaros el que fue, en realidad, el primer “videotenis” de la historia: el Tennis for Two. Creado por William Higinbotham en 1958, se trata de un videojuego de tenis desarrollado para la Brookhaven National Laboratory. Usaba un osciloscopio, a modo de monitor, conectado a una computadora analógica. Los gráficos eran una línea horizontal como campo de juego y otra línea vertical en el centro del campo representando la red. Los dos jugadores disponían de un controlador compuesto por un pulsador que servía para golpear la pelota virtual y un mando analógico con el que se controlaba la dirección de la bola. Desgraciadamente, la creación tan sólo quedó como un simple proyecto, no llegándose a comercializar nunca.


Tennis for Two (1958), primer "videotenis" de la historia


1ª generación (1972-1978)

Todo comenzó con la Maganvox Odissey... considerada como la primera consola doméstica de la historia, creada por el ingeniero Ralph Baer y lanzada al mercado en mayo de 1972. Disponía de varios juegos, entre ellos, uno de “videotenis”.

Mi Maganvox Odissey de 1972, la primera consola doméstica de la historia

Esta primogénita consola, no tenía sonido ni memoria (los jugadores debían recordar el resultado al no disponer de marcador). Los gráficos eran sólo tres puntos blancos (dos para las raquetas y el otro para la pelota) con un fondo negro. La simplicidad técnica de esta videoconsola, era suplida por complementos externos para poder jugar a los videojuegos: como fichas, cartas, tableros y… por unos vinilos translucidos, con ilustraciones, que se enganchaban sobre la pantalla del televisor para darle un poco más de “color” a los juegos.

En el caso del juego de Tennis, se colocaba un vinilo ilustrado de un campo de tenis de hierba con los dos tenistas también pintados (los verdaderos gráficos de la consola son los 3 puntos blancos):

Tennis (1972) de la Magnavox Odissey (con su superpuesto vinilo ilustrado)

La Magnavox Odissey tuvo un pésimo marketing y las ventas fueron deficitarias. Todo lo contrario le pasó a Atari cuando en 1975 lanzó su mítico Pong: una versión mejorada tecnológicamente del Tennis de la Odissey (entre otras cosas, ya disponía de un marcador y sonido a base de los típicos “beeps”).

El archiconocido Pong (1975) de Atari

En esta primera generación, los mandos de las videoconsolas se denominan, genéricamente, joywheel. Se tratan, simplemente, de una o dos ruedecillas (para el movimiento vertical o, vertical y horizontal, en el caso de 2 ruedas) más un no siempre presente botón de acción:

Videomaster Sportsworld de 1978 (mi primera consola) con sus joywheels replegados


2ª generación (1976-1984)

En esta segunda generación, Atari lanza, en 1977, una consola espectacular para su tiempo: la Atari Video Computer System (VCS), posteriormente llamada Atari 2600.

Es precisamente Atari quien substituye los joywheels y populariza un mando más cómodo llamado joystick (o palanca de juego): este tipo mando, con sus debidas mejoras, ha sobrevivido hasta nuestros días (sobre todo para los usuarios de PC).



La mítica Atari VCS (1977) con sus no menos míticos joysticks

A finales de los 70, con la diversificación de los televisores en color, los videojuegos también abandonan los blancos y negros… y, los gráficos, ya no son simples palitos y puntitos, comenzando aparecer formas, diríamos, algo más antropomorfas.

Si nos fijamos con el juego Tennis (1981) de Atari 2600, observamos avances como: los gráficos en color; por primera vez, el campo de tenis se presenta en perspectiva y los jugadores tienen una forma más o menos definida. El sonido sigue siendo a base de “beeps”...

Tennis (1981) de Atari 2600


3ª generación (1983-1992)

En esta generación, se produce la primera crisis del sector y acaban irrumpiendo con fuerza marcas japonesas como Sega y Nintendo. Es precisamente Nintendo, con su Family Computer (versión japonesa de la Nintendo Entertaiment System) la que innova, en 1983, con un nuevo tipo de mando llamado joypad más práctico que el joystick.
 
Joypads de la Nintendo Family Computer (1983)

El joypad, se sujeta con ambas manos (sin necesidad de tenerse que apoyar sobre una superficie) y se le pueden añadir una infinidad de palancas y botones a disposición del jugador. Este tipo de mando ha sido mejorado, generación tras generación, haciéndolo más ergonómico y complejo... y ha sido utilizado por todas las marcas y modelos de videoconsolas hasta la actualidad.

Si nos fijamos con el juego Tennis (1987), de la Nintendo Entertaiment System, observamos mejoras en el detalle gráfico. Vemos mayor colorido (incluso en los propios jugadores) y la inclusión de detalles como un juez de silla (el omnipresente Mario) o de un indefinido público a modo de decorado. Los sonidos, no dejan de ser algo más que “beeps”, aunque aparecen las primeras melodías.

Tennis (1987) de la Nintendo Entertaiment System (NES)


4ª generación (1988-1996)

En esta generación, con el paso de los 8 a los 16 bits, tenemos un salto cualitativo en potencia gráfica y sonido. Si miramos el videojuego de tenis ATP Tour Championship Tennis (1994), de la consola Sega Megadrive, vemos una gran mejora del detalle gráfico, aunque también vemos que las imágenes quedan demasiado pixeladas. Los sonidos mejoran notablemente y se incluyen voces renderizadas humanas y músicas sintetizadas. Las mejoras técnicas permiten que el terreno de juego ya no sea una imagen fija, sino que haya un “scroll” vertical y horizontal para enfocar la parte del campo donde se encuentra la pelota.

ATP Tour Championship Tennis (1994) de la Sega Megadrive


5ª generación (1994-2002)

En esta generación entra en escena la gran Sony, que compite con Sega y Nintendo para apoderarse de una franja de mercado. Las compañías desarrolladoras de videojuegos comienzan a presentar títulos en un entorno 3D, aprovechando la mayor capacidad de hardware de los equipos.

Si nos fijamos con el juego de tenis de la Sony PlayStation llamado All Star Tennis 2000 (2000), observamos más detalle y definición de la imagen, tenemos un “scroll” en todas las direcciones y, también, un cualitativo avance en sonido, dando más sensación de realidad.

All Star Tennis 2000 (2000) de la PlayStation de Sony


6ª generación (1998-2006)

En esta generación aparece la Xbox (la primera consola de Microsoft) que compite con Nintendo, Sega y Sony. El aumento de la potencia de las consolas consigue que cada vez los gráficos de los videojuegos sean más reales y con mayor definición y detalle. Los movimientos de los personajes son más naturales y el sonido también es mejorado en todos los aspectos.

Si miramos el juego de tenis de la Xbox, llamado Outlaw Tennis (2005), vemos que el detalle gráfico es cada vez más real:

Outlaw Tennis (2005) de Xbox de Microsoft

7ª generación (2005-actualidad)

En esta generación, la perfección de los gráficos llega a cotas ya difíciles de batir, con un detalle de imagen y sonido prácticamente real, como podemos admirar en el juego Virtua Tennis 3 (2007) de la Sony PlayStation 3:

Virtua Tennis 3 (2007) para la Sony PlayStation 3

Pero si hemos sido observadores, desde la aparición del joypad de Nintendo (en la tercera generación) no ha habido innovaciones… excepto las nombradas mejoras gráficas y de sonido. Por otra parte, la evolución de los joypads, generación tras generación, los ha convertido en mandos más cómodos y completos pero, también, más complicados para ser utilizados por personas no habituadas a jugar con videojuegos…

Principalmente por este motivo, Nintendo, vuelve a innovar e inventa el Wiimote. Este se trata de un mando inalámbrico, con censor de movimientos y simpleza de uso (al reducir botones y palancas innecesarias):

La superventas Nintendo Wii (2006) y su innovador Wiimote

De esta manera, se ha conseguido reunir de nuevo, frente un televisor: desde la hermanita pequeña, a la madre escéptica con este tipo de juegos e, incluso, a los achacosos abuelitos… Una vez más, el “videotenis”, ha vuelto a ser un juego de sociedad donde la gente se junta para jugar y pasarlo en grande frente a la “pequeña pantalla”.

Si miramos el siguiente trailer oficial del juego Wii Sports (2006) de Nintendo, vemos que está participando gente de toda edad y condición… también, por primera vez, se observa que se juega al “videotennis” (entre otros deportes) de pié y moviendo todo el cuerpo (no solamente los dedos): 


¿Y que cabe esperar para las próximas generaciones de “videotenis”? Yo supongo que pasaremos a escenarios de juego tridimensionales: quizás holográficos… como imaginaban en la serie Star Trek o quizás de realidad virtual… como soñó el ingeniero de Nintendo y visionario Gunpei Yokoi (*10 de septiembre de 1941 - †4 de octubre de 1997) con su atrevida pero fracasada Virtual Boy (1995) que, por cierto, se vendía conjuntamente con el juego Mario’s Tennis y permitía jugar a “videotenis” en 3D real (con visión estereoscópica monocroma) una experiencia inenarrable…

Deseo que os haya gustado este paseo por las pistas de “videotenis” de todos los tiempos… Quedo a vuestra disposición para jugar, cuando queráis, a una apasionante partida de tenis de tele. ¡Os espero! ;-)