sábado, 16 de junio de 2012

Los amigos caben en un carrito de bicicleta

Como sabéis, uno de mis hobbies es restaurar bicicletas. Por otra parte, ya desde pequeño, siempre tuve la ilusión de tener un carrito de esos para ser arrastrados por un ciclo (como el que utilizaba Pancho en la serie televisiva española, de los años ochenta: Verano Azul). Pero soy consciente que  estos remolques son caros y, actualmente, para mí no tienen ninguna utilidad práctica... es decir: simplemente sería un mero capricho.

Los protagonistas de la serie Verano Azul sobre sus "miticas" bicicletas

Pues bien, a principios de este año, me regalaron un ruinoso y oxidado carrito para bici. En seguida comencé a pensar como restaurarlo… hice cuentas y la restauración era inviable ya que, debido a su pésimo estado, los gastos que generarían la mano de obra de especialistas y los materiales usados, sumarían más que comprar otro nuevo… ¿Fin de la historia? ¡No! Al saber mis intenciones, mucha gente de mi alrededor, se volcaron para ayudarme. ¡Todos de forma desinteresada!, todos quisieron subirse a este carro, para hacer juntos realidad mi anhelado y pertinaz sueño.

En primer lugar, quisiera dar las gracias a la familia Rodríguez Portillo por regalarme el carrito viejo y, con él, la ilusión de poder darle otra oportunidad a ese denostado remolque. Quiero agradecerles, públicamente, su hospitalidad… porqué siempre me hacen sentir uno más de la familia cuando voy a su finca del barranc de la Vall del Pastor.
  
Estado decrépito en que se encontraba el carrito cuando se me entregó

Bueno, lo primero que hice fue desmontarlo: saqué una cadena que venía colocada en la parte trasera del remolque (y que substituía una barra de hierro travesera perdida antaño), desarmé la pesada y podrida caja de madera y, por último, descarté las inaprovechables ruedas (con la llanta totalmente descantillada y abierta). Ya, con sólo el chasis del carrito, me fijé que los tubos: estaban muy oxidados, con abolladuras y con los orificios de los extremos sin sellar… pero podría salvarlos, excepto la barra inferior trasera, que estaba doblada y en muy mal estado (como se ve en la anterior foto).

Tocaba buscar 2 barras de hierro (de igual diámetro que las del chasis) para substituir la doblada en mal estado y la travesera perdida. Fue el pintor y escultor Toni Camarasa (www.tonicamarasa.net) quien me dio estos dos tubos: encontrados entre el material de reciclaje que utiliza para la creación de sus obras.

Escultura con hierros reciclados del artista Toni Camarasa

El siguiente paso era soldar las barras al chasis… Aquí entro en escena mi amigo Santi Diaz (gran conocedor y amante del bricolage). Cordialmente, me invitó a su casa un sábado por la mañana… después de desayunar una buena parrillada, se puso manos a la obra: primero cortó con la radial el tubo viejo a substituir, luego cortó a medida las 2 barras a restituir y, por último, las soldó en el sitio correspondiente del remolque.
  
Santi soldando las dos nuevas barras traveseras al chasis del carrito

Hasta ese día, todavía no sabía si ponerle al carrito una caja nueva o sólo una base (para así aligerarle peso). Santi me solucionó esa duda: buscó por su almacén y encontró dos retales de plancha de acero galvanizado. No tan sólo me los regaló que, encima, los cortó a medida con la radial y los soldó fuertemente, como base para el remolque.
  
Planchas de acero galvanizado soldadas (vista desde abajo del remolque)

Con el trabajo impagable del bueno de Santi, mi carrito ya empezaba a tener forma... Ahora tocaba tapar las aberturas de los extremos de los tubos y cubrir las pequeñas abolladuras de su superficie. Para ello me asesoró otro artista: Jordi Pascual Morant (www.pascualmorant.com). Jordi, especialista con trabajos con resina de poliéster, me regaló un frasco de masilla fina de poliéster para coches y un tubo de pasta BPO (compuesta por peróxido de dibenzoílo). Con estos 2 componentes, pude amasar la masilla para cubrir y tapar todas las imperfecciones del chasis. 

Masilla aplicada a las pequeñas abolladuras y a los extremos abiertos de los tubos

Una vez terminado el enmasillado, era momento para hacerle al carrito las perforaciones que necesitaría para ponerle, posteriormente, algunos de sus accesorios…Con mi taladro eléctrico y una broca para metal del número 5, hice cuatro agujeros para la colocación de los 2 catadióptricos triangulares traseros. Después, con una broca para metal del número 13, realicé un orificio en la plancha para poder pasar el tornillo de un caballete plegable.

Agujero del 13  practicado en la plancha, para la colocación de un caballete plegable

Llegó el momento para dejar el chasis a punto para el pintado. En primer lugar, con una lima para hierro, alisé todos los salientes y rebabas de los tubos. Después, usando más el tacto que la vista, me enfrasqué sobre el óxido y los sobrantes de la masilla, con un papel de lija fino (de 150) . 

Tubos lijados y salientes limados: todo preparado para la imprimación

Para pintar el remolque me dejé ayudar por una empresa puntera en el sector y referencia en todo el país en aplicaciones industriales y decorativas: Aplindec, S.L. (www.aplindec.com). Su gerente, Emmanuel Gordo, me asesoró como debía tratar la superficie, así como pintarla de forma correcta en posterioridad. A parte de esta valiosa información, me dejó desinteresadamente un pote de imprimación y otro de esmalte metálico.

Ya en mi taller, extendí en las barras de hierro y sobre la plancha de acero galvanizado, una capa de la “Imprimación multiuso para superficies de difícil adherencia”. Para hacerlo, utilicé un pincel fino para los tubos y un rodillo pequeño para la plancha. 

Imprimación aplicada a los tubos y a la plancha de acero galvanizada

Tocaba pintar el remolquito... Para ello utilicé el pote de “Esmalte metálico antioxidante (gris forja)” que también me cedió la empresa Aplindec. Otra vez utilicé un pincel para pintar los tubos y un rodillo pequeño para la chapa. Le apliqué 2 capas.

Aplicación del esmalte gris forja al cuerpo del remolque

Acabadas las tareas de pintor, me lancé con el montaje de los accesorios. Lo primero era encontrarle unas ruedas nuevas… para ello, aproveché las de una vieja bicicleta de montaña infantil. ¡Eran perfectas! Su tamaño (20x1,75), mucho mayor que el original, se ajustaba, perfectamente, al hueco dejado por los tirantes del remolque. Su llanta de aluminio, le ofrecía mayor ligereza al conjunto y las cubiertas, típicas de “mountain bike”, le daban una imagen renovada y más moderna al carrito.

Para que las ruedas, al ser montadas, quedaran más estéticas y simétricas, le saqué el piñón (ya que para usar en un remolque, esa pieza queda inservible). Para este proceso me ayudó, desinteresadamente Iván, mecánico de bicicletas de Fàbregues.


Rueda trasera de la mountain bike infantil, con el piñón extraído
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En una bicicleta, el ancho de los ejes de la rueda delantera y trasera son diferentes: el eje trasero es más largo, precisamente, para poder llevar montado el piñón... en cambio, en un remolque, el espacio para la colocación de las ruedas suele tener la misma separación. En mi carrito, esta distancia coincide con la del eje mayor de mis ruedas. Así pues, para igualar la distancia más corta del eje de mi rueda delantera, respecto la trasera, le coloqué bien ajustadas, a cada lado de este eje corto, 2 tuercas para darle así el grosor necesario.

Los anteriores propietarios no debieron tener en cuenta estas diferencias y, al apretar las tuercas de la rueda del eje menor, doblaron y deformaron considerablemente el tirante derecho del remolque. Para enderezarlo (con sumo cuidado) utilicé el gato mecánico de mi coche, accionándolo lentamente hasta conseguir dejar perfectamente enderezado dicho tirante.

Enderezando el tirante derecho del remolque (con el gato mecánico del coche)

A parte de las ruedas, como podemos ver en la siguiente imagen, necesité algunos pocos accesorios más para el montaje del carrito: los dispositivos ópticos, las piezas para el enganche y un caballete plegable (del tipo pata de cabra) pensado para dejar nivelado el remolque, al desengancharle la bici:
  
Todos los accesorios utilizados para el montaje del remolque

La mayoría de estos accesorios los tenía en el “cajón de sastre” de mi taller: las 2 ruedas, los 2 catadióptricos delanteros (blancos), una de las 2 luces traseras rojas (de tipo led), el caballete plegable, las correas de amarre y el enganche para la tija del sillín de la bici “tractora”.

Por cierto, mi enganche (con palometa), es un artilugio que encontré tirado en una cuneta, desconozco su función real, pero a mi me ha ido de maravilla, siendo una pieza estable, segura y de fácil ensamble.

Detalle del enganche situado en la tija del sillín de mi bici plegable

Pues bien, a continuación, podéis ver diferentes fotos del antes y después de la restauración (clickad para ampliarlas):





Hacer realidad este remolque para bicis es hacer realidad aquel sueño de mi niñez...
  
Mi carrito y yo

¡Disfrutemos la vida!, disfrutemos de la gente que nos rodea, disfrutemos de este preciso instante… Dejemos siempre abierto nuestro pequeño carro, para que todos (bien apretados) podamos subir en él y compartir el camino tortuoso de la vida.

martes, 1 de mayo de 2012

Las Piedras de Barcelona

Fue este pasado 10 de febrero, cuando el artista y amigo Jordi Pascual Morant, sabedor de que soy aficionado a dar largos paseos y un amante irreductible de mi Barcelona natal, me sorprendió llevándome a un excéntrico rincón de la capital: una calle llena de encanto, diáfana, atemporal… una calle que aparece como pintada en una acuarela del almeriense Julio Visconti… Este singular espacio es el carrer d’Aiguafreda, en el barrio barcelonés d'Horta.

 Carrer d’Aiguafreda de Barcelona

El motivo principal de nuestra visita, a este encantador lugar, fue para comprobar como sus primeros moradores habían sacado todo el provecho a ese bien escaso que es el agua, construyendo con ingenio: pozos, abrevaderos o lavaderos públicos... De hecho, una amiga de este blog, me explicó que en esta calle, también conocida como carrer de les Bugaderes (lavanderas), desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XX, se lavaba la ropa de fondas, hospitales y gente pudiente de la ciudad.

Mientras admirábamos y comentábamos todos los detalles del lugar, observé que las baldosas de la calle (que podemos ver en la foto anterior) eran de cerámica y diferían, completamente, de las típicas utilizadas en las aceras de Barcelona. Después de divagar un poco sobre pavimentos, Jordi acertó a decirme que este podría ser un buen tema para un futuro artículo de este blog.

Pero antes de explicar como ha sido cubierta por la mano del hombre esta gran ciudad, si me permiten, primero, me gustaría “desnudarla”… ¡Sí!, quisiera desarropar Barcelona de todos sus elementos antrópicos, para que vean de qué materiales está formada, en su interior…

Un poco de geología urbana

Barcelona se encuentra confinada entre los ríos Llobregat y Besòs, ocupa un plano inclinado (NW-SE) que se extiende desde la sierra de Collserola hasta el mar. Barcelona es una verdadera “cuenca de deposición humana”, un receptáculo inagotable de materiales de construcción... pero en su subsuelo, encontramos una geología interesante y diversa.

Vista completa de Barcelona desde Collserola (clicad para ampliar). Foto de Wikipedia

En primer lugar, alineados a la Serra de Collserola y englobados dentro de la ciudad, encontramos 7 cerros (ver La Ruta dels Set Turons de Barcelona, en este mismo blog). Tanto Collserola, como estos siete oteros, están formados por pizarras, areniscas y, en menor proporción, por calcáreas. Estos materiales se encuentran afectados por intrusiones de granitos y granodioritas. Todas estas rocas son del Paleozoico (entre 500 y 300 millones de años) y un complejo sistema de fallas las escalona, de forma descendente, en dirección a la actual línea de costa.

Encima de los escalones paleozoicos más bajos se asientan materiales del Neógeno. Son depósitos deltaicos del Mioceno (entre 25 i 5 millones de años), formados por areniscas arcósicas con niveles de margas y abundante registro fósil marino y botánico. Y depósitos marinos y de estuario del Plioceno (entre 5 i 2 millones de años) compuestos por limos, areniscas, margas grises y, también, abundantes restos de fauna marina. Todos estos sedimentos neógenos, afloran en relieves relativamente significativos como: la montaña de Montjuïc o el Mont Tàber*.

*.- El Mont Tàber es una pequeña elevación del terreno (donde hoy encontramos, entre otras, la plaça Sant Jaume o la Catedral de Barcelona) y fue el lugar escogido por los romanos para instalar su primer asentamiento.

Placa de la cota altimétrica del Mont Tàber, en pleno Barri Gòtic de Barcelona

Por último, en los llanos de Barcelona, los materiales del Paleozoico y del Neógeno han sido cubiertos por los del Cuaternario. Se trata de depósitos del Pleistoceno (entre 2 millones y 8000 años) provinentes de abanicos aluviales y terrazas fluviales, formados por gravas, arenas, limos y arcillas rojas. Y depósitos del Holoceno (entre 8000 años y la actualidad), situados en las partes bajas de la ciudad, compuestos por gravas, arenas, limos y arcillas; y debidos a sedimentos de playa, antiguas marismas o por el registro sedimentario de los deltas fluviales del Llobregat i del Besòs, ubicados a los flancos de la ciudad.

A continuación, extraído del documento: "Geologia del Pla de Barcelona des de l'Observatori Fabra" (Generalitat de Catalunya. Departament de Territori i Sostenibilitat. Institut Geològic de Catalunya. www.igc.cat)podemos ver el mapa geológico de la ciudad de Barcelona y de su área metropolitana (clicad para ampliarlo): 

Mapa geológico de la ciudad de Barcelona y alrededores, IGC (2010)

Los atavíos de Barcelona

Hechos los debidos prolegómenos, pasemos a analizar como ha sido tapada la heterogénea geología de esta ciudad… quedando, salvo raro afloramiento, prácticamente toda cubierta.

Este gran “vestido”, tejido a medida para la bella Barcelona, en primer lugar, lo forman sus edificios (si queréis saber de que están construidas las casas, podéis leer la Geología Doméstica, también en este blog). Para sus calles y plazas, encontramos materiales como: hormigón, rocas ornamentales o alquitrán… para sus parques y zonas verdes: plantas, suelo vegetal y/o tierras de relleno y agua.

Pero volviendo a la charla que mantuve con Jordi en febrero… he de reconocer que siempre he sentido curiosidad por los “panots” (baldosas en catalán) que pavimentan las aceras de mi ciudad. Se tratan de losetas hechas de hormigón (cemento, arena y agua) y fabricadas a partir de la técnica del pavimento hidráulico. Son piezas tremendamente útiles: decorativas, resistentes al desgaste, con propiedades antideslizantes (incluso mojadas), sufridas y fáciles de limpiar.

Este artículo se centrará con los panots originales (de principios del siglo XX) que decoraron una ciudad en pleno proceso de ensanche. Fue en 1916, cuando la empresa Escofet i Cia ganó el concurso convocado por el Ayuntamiento de Barcelona para encargarse de la fabricación del pavimento que se había de colocar al creciente entramado de calles. Escofet i Cia presentaron hasta 8 modelos que (en menor o mayor proporción) todavía podemos “pisar” en nuestras aceras.

 Panots originales de Escofet i Cia, de principios del siglo XX

1.- Panot de Gaudí

Los diseños de estos 8 panots fueron creados por diversos artistas, del que destaca, sobre todos: Antoni Gaudí.

El genial arquitecto creó, para Escofet i Cia, una exquisita baldosa (de forma hexagonal) que presentaba sus grabados seccionados en tres de sus ángulos. De esta forma, el motivo (o dibujo resultante) sólo se podía visualizar cuando se juntaban, a cada uno de los lados del hexágono, 6 baldosas más.

Recreación decorativa del Panot de Gaudí

Pero a parte de esta obra de arte (que podemos disfrutar en el passeig de Gràcia), Escofet i Cia también presentó otros 7 modelos más, todos ellos de base cuadrada (de 20 centímetros de lado y 2 de grosor). Estos panots cuadrados son: la Flor, Chocolate, Cuatro Ojos, Rastrillo, Diana, Llavero y Rosas. 

2.- Panot de la Flor

La Flor es el modelo más representativo de las aceras de Barcelona. Sus sencillas líneas, dibujando una minimalista margarita, es todo un símbolo del Modernismo de la ciudad. Como podéis ver, esta baldosa, es también el símbolo e icóno de Las Piedras de la Ágora.

Yo, hasta la fecha, he podido observar cuatro modelos diferentes de panots de la Flor (es posible que haya alguna otra "versión" más, si la conocéis, poneros en contacto dejándo un comentario al final de este escrito):

El modelo original, diseñado por Escofet i Cia., presentaba unos pétalos anchos, como se puede apreciar en la siguiente foto:

Panot de la Flor (modelo original)

Curiósamente, esta baldosa, se dejó de fabricar hace décadas... gracias a la presión popular, desde los años 90, se ha vuelto a recuperar... pero el módelo actual tiene unos pétalos más pequeños, representando una margarita más compacta que la original:

Panot de la Flor (modelo actual)

El tercer modelo que podemos ver por nuestras aceras, es una baldosa de la Flor donde los pétalos contactan con el círculo central mediante líneas paralelas:

Panot de la Flor (de pétalos paralelos)

El último modelo, quizás más raro de ver, es uno donde los pétalos (a diferencia del modelo actual) són más grandes que los que presenta el panot original. La "flor" resultante son, en realidad, 5 círculos (parece que estemos mirando, desde arriba, 4 bolas juntas y otra más apilada encima de ellas):

Panot de la Flor (de los cinco círculos)


3.- Panot del Chocolate

Se trata de la baldosa con el diseño más discreto de todas (dos surcos en cruz). Como su nombre indica, es como una tableta de chocolate de 4 porciones. A pesar de su simpleza es, posiblemente, el panot más repetido de la ciudad. Personalmente, lo encuentro demasiado sobrio e impersonal...

Panot de la Xocolata

Existe otro modelo de Panot del Chocolate mucho más difícil de ver: se trata de una tableta de 9 porciones. Curiosamente, a pesar de ser un panot poco habitual en la capital catalana, lo podemos ver, ampliamente, en aceras de otras ciudades como, por ejemplo, las de Tortosa.

Panot de la Xocolata (de 9 porcions)

4.- Panot de los Cuatro Ojos

Esta baldosa, simplemente, es la del Chocolate a la que le han añadido 4 círculos dentro de cada una de sus porciones. Es un modelo que sigue manufacturándose con éxito en la actualidad.

 Panot dels Quatre Ulls

5.- Panot del Rastrillo

El sencillo panot, de 5 franjas paralelas con 4 surcos (como si se hubiese marcado con un rastrillo), es uno de los panots originales que comienza a ser raro ver por las calles de Barcelona.

 Panot del Rasclet

Todo el contrario le está pasando, a un "nuevo" panot del rastrillo: con 4 franjas paralelas y 3 surcos de igual grosor... Su gran éxito se debe a que, su diseño acanalado, es ideal como guía para los ciegos. Lo suelen poner en los chaflanes para que los invidentes puedan acceder, de forma segura, hasta el bordillo de los pasos de peatones.

 Panot del Rasclet (de 4 franjas)

Al igual que sucedía con el panot del Chocolate de 9 porciones, encontramos un tercer panot del rastrillo: de 6 franjas y 5 surcos; muy raro de ver en Barcelona pero habitual en otras localidades catalanas.

Panot del Rasclet (de 6 franjas)

6.- Panot de la Diana

Al igual que el Rastrillo y la Flor original, los tres modelos que quedan por exponer, tampoco se fabrican en la actualidad… inevitablemente, pues, están condenados a su desaparición. El primero es el de la Diana, formado por 3 surcos en círculos concéntricos.

Panot de la Diana

7.- Panot del Llavero

El Llavero es, quizás, el panot que más estima tengo... Recuerdo, de pequeño, que lo miraba y me gustaba la forma de su grabado… pensaba que era como si hubieran “mezclado” el panot de los Cuatro Ojos con el de la Flor. Una pena que tenga que desaparecer sin remisión…

Panot del Clauer

8.- Panot de las Rosas

Hasta hace poco desconocía la existencia de esta insólita baldosa: el panot de las Rosas o de la Rosa. Fue gracias a la información del blog Barcelofilia, que pude visitar su reducidísima localización y conocerlo. Tiene un diseño de bella estampa modernista… la verdad, no alcanzo a comprender como está prácticamente extinguido…

Panot de les Roses

Y aquí me tenéis caminando por mi vieja ciudad: solo o, tal vez, acompañado… Aquí me tenéis, con la mirada baja, imaginando que geología esconden las baldosas que ahora piso, estas losas que entierran mil recuerdos inconfesables... Aquí me tenéis, perdido entre las piedras de esta ágora que es el horizonte y firmamento de mi Barcelona natal.

domingo, 1 de abril de 2012

Jordi Pascual Morant - Retrats... i Llums

La Teoría de la Relatividad General, formulada por Albert Einstein en 1915, predice que el espacio-tiempo no será plano en presencia de materia y que su curvatura será percibida como un campo gravitatorio.

Si hacemos una retrospectiva en la carrera artística del barcelonés Jordi Pascual Morant, nos toparemos con sus fascinantes Nebulosas (su serie artística anterior a la que describiremos en este escrito). Nebulosas… esas colosales regiones del medio interestelar, constituidas por gases y polvo cósmico. Nebulosas… inmensos cuerpos celestes difusos, con materia suficiente para poder deformar el espacio-tiempo y… la luz.
  
Retrato con luz “curvado” de Albert Einstein, Jordi Pascual Morant (2012)

Cuando le comenté a Jordi que quería dedicarle el presente artículo a su serie Retratos... y Luces, quizás porqué ya me conoce bastante, me dijo que hiciera una sincera crítica y que no me dejara llevar por una desmesurada y ciega sobreadmiración.

Cierto es que, con el artista, nos une una buena amistad… pero cierto es, también, que soy un amante inquieto del arte... Arte, que suelo disfrutar como un privilegiado espectador... con esa ventaja de ver las cosas con la inalterada distancia, de aquel que es un cazador de detalles...

Sea como fuera, hablaré con conocimiento de causa: Retratos... y Luces es la primera serie de Jordi que he podido seguir, íntegramente, durante todo su proceso creativo… gracias a tener, siempre abiertas para mí, las puertas de su taller.

En Retrats... i Llums los protagonistas son, justamente, los retratos y la luz. Estamos ante una serie figurativa, pero no es sólo esto... sus cuadros son una suma de estilos y técnicas que Jordi ha ido acumulando en sus más de 40 años de carrera artística.

Diferenciamos dos tipos de obra: los retratos sobre yeso y los retratos sobre resina con luz. Los rostros escogidos por el artista son de sus amigos y conocidos, así como de personajes famosos o personalidades atemporales.
  
Pareja de retratos: yeso + resina con luz (de Saturnino de la ACFB)

Jordi Pascual Morant emplea toda su experiencia con materiales como el yeso o la resina de poliéster y utiliza técnicas personales para lograr plasmar unos retratos de una deteriorada y engurruñada belleza.

Para los retratos sobre yeso, el proceso de trabajo que sigue es, en primer lugar, dibujar a la persona elegida en pastel sobre papel de acetato. Después, este dibujo es traspasado sobre una capa de yeso y, finalmente, es fijado con poliéster. El resultado es un dibujo despintado y desgastado (como si el tiempo, cruelmente, se hubiera ensañado con en él) estampado sobre un muro de yeso deslucido y ajado. Jordi, ya había experimentado con este proceder, por ejemplo, en su serie Levantinas (de 2007) inspiradas con el arte rupestre prehistórico del nordeste español.
  
“Cena Salerno” (2011), instantánea de retratos amigos sobre yeso

Para los retratos sobre resina con luz, también realiza un dibujo a pastel sobre papel de acetato (que puede ser el mismo usado anteriormente sobre yeso). Ahora, el retrato es transferido sobre una capa de resina. Jordi, aprovechando las propiedades termoestables del poliéster, espera (durante su proceso de solidificación) ese punto en que la resina ni es líquida ni sólida... este es el preciso instante en que puede modelar y arrugar el retrato a su antojo: resaltando así, las facciones del rostro que tiene en sus manos. Finalmente incluye, a la obra, una luz posterior que la impregna de una viveza y calidez intangible.
  
Imagen de la “Gioconda” distorsionada, sobre resina y luz posterior (2012)
  
Durante estos días, la serie Retrats... i Llums está siendo presentada en la acogedora sala Mezanina, en el corazón del bohemio barrio de Grácia. La exposición se podrá visitar hasta el próximo miércoles día 4 de abril.

El día de la inauguración, el pasado 15 de marzo, la sala Mezanina se quedó pequeña llenándose de rostros y personas: todos amigos de Jordi, todos amantes del buen arte, todos participes de ese momento, tan importante para un artista, como es el poder mostrar su trabajo al mundo…
  
El anfitrión (al centro con camisa blanca) conversando, el día de la inauguración

Menuda sorpresa (y mayor honor) me dio Jordi cuando vi el cartel y el folleto de la exposición: Los dos retratos escogidos para representar la serie Retrats... i Llums eran los que me había hecho a mí, allá por el año 2010. Mis padres, mi mujer y yo hemos acabado adquiriendo, gustosamente, la pareja de cuadros. A partir de hoy, la imagen de perfil de este blog será la de mi retrato con resina y luz.
  
Díptico de la exposición Retrats i… Llums, de Jordi Pascual Morant (clicad para ampliar)

Actualmente, Jordi ya esta trabajando su nueva serie, de momento denominada: Contenedores. Pero no ha cerrado sus Retrats... i Llums, al contrario, está abierto a futuros encargos… Si queréis hacer un regalo con clase, si queréis un retrato distinguido y para toda la vida, si queréis una obra de arte… no dudéis en poneros en contacto con él.
  
Espacio para las “Parejas de retratos”, en la “mezzanina” de la galería

Y poco más me queda por decir: declarar mi absoluta y sincera admiración hacia el artista y su trabajo… declarar que Retratos... y Luces es una serie de personas hecha para personas… ¡una serie inmortal!

¡Gracias a todos por leer y comentar! Gràcies a tu per tot, Jordi.

viernes, 2 de marzo de 2012

Juegos de Sociedad

Los que me conocéis, sabéis que me gusta estudiar, coleccionar y participar a todo tipo de juegos, ya sean de mesa, salón, exterior... Por este motivo, hace tiempo, buscando algún nombre que resumiera todos esos eventos, pensé en: Juegos de Sociedad.

Este altisonante título lo puse en honor a una colección de juegos que tuve en mi infancia y que todavía conservo. Si nos fijamos, esta etiqueta, también es uno de los 6 temas tratados en "Las Piedras de la Ágora". 

Pues bien, tendría yo unos 7 años cuando, los Reyes del trabajo de mi padre, me regalaron una vistosa caja que ponía: “Juegos de Sociedad”. Era de la marca ER Juguetes de Granollers (Barcelona) y, realmente, no dejaban de ser otra de las múltiples imitaciones que hicieron de los míticos “Juegos Reunidos” de Geyper.

Mirando su gastada caja “vintage”, me vienen entrañables recuerdos.

Juegos de Sociedad de ER Juguetes

Pero no os confundáis, este compendio era un completo fiasco, me explico: estos "juegos reunidos" se presentaron en tres versiones: de 50, 35 y 22 juegos. La mía, si observamos la tapa de la anterior imagen, es la básica de 22. Pero si abrimos la caja y miramos su libro de instrucciones, vemos que trae el manual para 50 juegos. Parece ser que estas 3 versiones de los "Juegos de Sociedad" traían el mismo libro de instrucciones (el de 50); también el dibujo de la tapa de la caja era el mismo para las tres ediciones y, lo único que cambiaba, como es lógico, era el numero impreso de juegos disponibles.

Así pues, la diferencia entre los modelos 22 y 35, respecto el de 50, es que traían menos material y, por tanto, se podían montar menos juegos. Vaya, que ya era un buen pasatiempo adivinar que 22 o 35 juegos (de los 50 expuestos en el manual de instrucciones) podríamos montar con el equipo disponible en nuestra caja.

Si miramos el material que traía mi caja de 22 juegos, como es de esperar, no es muy cuantioso. Esta compuesto por: 6 tableros impresos en 3 cartulinas a doble cara (Parchís // Oca, Damas 64 // Damas 100 y Chaquete // Caballos), 16 fichas (4 azules, 4 rojas, 4 verdes y 4 amarillas), 4 cubiletes (azul, rojo, verde y amarillo), 4 dados, 15 damas blancas, 15 damas negras y 4 piezas de caballo de diferentes colores.

Contenido de la caja de los Juegos de Sociedad (de 22 juegos)

Lo más delirante de todo es que siendo mi edición la de 22 juegos, llevando un libro de instrucciones de 50, al final (como veremos) se pueden jugar a 35 juegos, usando el material disponible en la caja.

Teniendo en cuenta todo este despropósito: ¿cómo pudo triunfar esta diezmada recopilación entre la variedad de juegos que tuve en mi infancia? Y triunfar, hasta el punto de conservarla en buen estado hasta nuestros días... pues fue gracias a mi recordado abuelo.

Mis abuelos venían a vernos una vez por semana a casa. Mi yayo, a pesar de que siempre estaba dispuesto jugar con mis juegos infantiles, como es lógico, acababa aburriéndose. Pero esto no sucedió con los “Juegos de Sociedad”. Con esta recopilación, mi abuelo me enseñó a jugar: al Parchís, la Oca, las Damas... pasándolo muy bien los dos.

Al hacerme mayor, decidí completar todos los juegos descritos en el manual de instrucciones, adquiriendo el material que echaba en falta de mi recortada versión.

A continuación pasaré a enumeraros la lista con los 50 juegos del manual de instrucciones de los “Juegos de Sociedad” (en el orden que iban publicados). En negrita están marcados los 35 que se pueden montar con el material presente en mi caja de 22:
  1. Parchís
  2. Oca
  3. Damas Españolas
  4. Damas Francesas
  5.  Damas Inglesas
  6. Damas Italianas
  7. Damas Rusas
  8. Damas Turcas
  9. Los Lobos y los Corderos
  10. Solo Contra Todos (jugado con damas)
  11. Las Ranas
  12.  El que Pierde Gana
  13.  El Blocus
  14. Las Damas en Diagonal
  15. La Cadena
  16. El Lobo y los Corderos
  17. Damas Triangulares
  18. Chaquete
  19. El Matador
  20. El Bidú
  21. El Chaquete Rápido
  22. El Chaquete Frente a Frente
  23. Caballos
  24. Tres en Raya
  25. Cuatro en Raya
  26. Solitario
  27. Trilema
  28. Bingo
  29. La Lotería
  30. Damas Alemanas
  31. Los Treinta y seis
  32. El Juego del Cerdo
  33. Los Ases (jugado con dos dados)
  34.  Solo Contra Todos (jugado con dados)
  35. El Juego Monegasco
  36. El Buck Dice
  37. La Doble Escala
  38. El Zanzi
  39. El 421
  40. Los Ases (jugado con tres dados)
  41. La Baraja de Dados
  42. El Craps
  43. Ruleta
  44. Palillos
  45. Los Cuadros
  46. Pirindola
  47. Póker
  48. El Mentiroso
  49. Póker Banca
  50. Carreras Póker
Para facilitar la comprensión (el listado del manual de instrucciones era desordenado y caótico) he agrupado estos 50 juegos en 17 grupos, teniendo en cuenta el material de juego usado. A continuación analizaré estos 17 grupos especificando si se pueden montar con el material disponible en la caja o usando material adquirido en posterioridad. ¡Comencemos!


1. Parchís

Sería difícil encontrar a alguien que no conozca el Parchís.

Todo el material para este juego estaba en mi recopilación original y está compuesto por: un tablero de cartulina y, para cada jugador: 1 dado, 4 fichas y 1 cubilete (azul, rojo, verde o amarillo). Es un juego de 2 a 4 contrincantes.

Parchís

2. Oca

¿Y que os he de decir de la archiconocida Oca?, otro clásico de 2 a 4 jugadores.

Comentaros que el dibujo del tablero me encanta. Me lo hice tan mío que, creedme, no disfruto tanto si juego con otras “Ocas”.

En este caso, todo el material también se encuentra en la recopilación original y está compuesto por: un tablero de cartulina y, para cada jugador: 1 dado, 1 ficha y 1 cubilete (azul, rojo, verde o amarillo).

La Oca

3. Damas (con tablero de 64 casillas)

Quizás las Damas más conocidas sean las que se juegan en un tablero de Ajedrez (de 64 casillas). Para este tipo de casillero existen diferentes juegos, los de ER Jueguetes nos cuentan como participar a 9 distintos, todos para 2 contrincantes:
  1. Damas Españolas
  2. Damas Inglesas
  3. Damas Italianas
  4. Damas Rusas
  5. Damas Turcas
  6. Damas en Diagonal
  7. Damas Triangulares
  8. Damas Alemanas
  9. El Lobo y los Corderos
Mi caja original traía todo el material necesario para jugar a estas 9 variantes: un tablero de cartulina, 12 damas blancas y 12 negras.

Las Damas (con tablero de 64 casillas)

Nota.- Para las Damas Turcas se necesitan 16 fichas por jugador. Como en nuestra caja original solo disponemos un total de 15 damas blancas y 15 negras, podemos hacer el siguiente arreglo: para las blancas, podemos poner una ficha de parchís amarilla y, para las negras, una de azul (cuando nos coman la primera dama durante el juego, podemos cambiarla por nuestra ficha "provisional").

4. Damas (con tablero de 100 casillas)

Otra modalidad de las Damas es aquella que se juega en un tablero de 100 casillas. El manual de instrucciones nos enseña 7 juegos diferentes para este tipo de tablero, todos también para 2 participantes:
  1. Damas Francesas
  2. Los Lobos y los Corderos
  3. Solo Contra Todos
  4. Las Ranas
  5. El Blocus
  6. El que Pierde Gana
  7. La Cadena
Si quisiéramos jugar solo con el material presente en mi caja, podríamos montar 4 de estas 7 variantes: Los Lobos y los CorderosSolo Contra TodosLas Ranas El Blocus. Para ello necesitaríamos un tablero de cartulina, 15 damas blancas y 15 negras.

Nota.- Para el Solo Contra Todos, un jugador necesita 20 fichas y el contrincante sólo 1. Con el material de nuestra caja original podemos solucionarlo de la siguiente forma: cogemos 10 damas blancas más 10 negras para el primer participante y una ficha "Caballo" para el otro.

Si queremos jugar a las otras 3 variantes propuestas, a parte del tablero de cartulina, necesitaremos 20 fichas blancas y 20 negras. Al no estar presentes en mi compendio, hace un tiempo, compré un estuche con 40 damas.

Las Damas (con tablero de 100 casillas)

5. El Chaquete

El Chaquete o Backgammon es un juego para 2 jugadores y también tiene diversas variantes. En el manual de los "Juegos de Sociedad" nos enseñan 4 diferentes:
  1. Chaquete
  2. El Matador
  3. El Chaquete rápido
  4. El Chaquete frente a frente 
Todo el material necesario para jugar a estas 4 variantes lo encontramos en la recopilación original. Está compuesto por: un tablero de cartulina y, para cada jugador: 2 dados y las 15 damas (blancas y negras).

El Chaquete

6. Caballos

Los Caballos es un juego para 2 jugadores y, quizás, sea el menos conocido de los que podemos montar con el material entregado con mis “Juegos de Sociedad”.

Disponemos de un tablero de cartulina y, para cada jugador: 1 dado, 1 pieza de caballo y 4 fichas (de diferentes colores).

Los Caballos

7. Solitario

En el desastroso manual de los "Juegos de Sociedad", en vez de explicar las instrucciones del Solitario, se describen las reglas para jugar al "Asalto a la Fortaleza" (un juego para 2 jugadores que se disputa sobre el tablero del Solitario).

El material para el Solitario no venia incluido en mi recopilación original. El mío lo compré en una casa de artesanía.

Para jugar disponemos de un tablero Senku y 32 bolas de madera (más otra de recambio). Si quisiéramos montar el "Asalto a la Fortaleza", además, necesitaremos 2 bolitas diferentes para los "defensores".

Solitario

Nota.- Posteriormente a este escrito, publiqué un post especial dedicado a este juego de tablero llamado: Senku. Un Solitario... muy sociable, donde describo las reglas de estos y más juegos que podemos disputar con un tablero Senku.

8. Tres en Raya

El Tres en Raya es un juego para 2 participantes y es conocido internacionalmente como: Tic-Tac-Toe o OXO. 

El material para este juego de "líneas" no venía incluido en mi caja original. El que dispongo es de la marca Nahuel Home  y se compone de un tablero de cristal, 5 piedras planas blancas y 4 piedras planas negras.

Tres en Raya

Nota.- A pesar de no estar presente en el recopilatorio original, podemos jugar al Tres en Raya tomando: 3 damas blancas y 3 negras de nuestra caja y dibujar el sencillo tablero sobre un papel o cartulina.

9. Trilema

El Trilema o Nine Men's Morris es un juego de "líneas" también para 2 jugadores.

En este caso, tampoco venía el material necesario para montarlo en mi caja original. El Trilema que dispongo es de la marca Eco Game y se compone de un tablero, 9 fichas blancas y 9 marrones, todo fabricado con madera de bambú.

 Trilema

10. Cuatro en Raya

El Cuatro en Raya, para mí, es el juego de “líneas” más divertido de los presentados por ER Juguetes. Al igual que los otros dos anteriores, es para 2 participantes.

El material para poder jugarlo tampoco venía  en mi caja original. Mi Cuatro en Raya, de la marca Orsa, es tan antiguo que casi es coetáneo de mis “Juegos de Sociedad”. Se compone de un tablero de plástico (montado en vertical), 21 fichas blancas y 21 fichas verdes.

Cuatro en Raya

11. Bingo

El Bingo es un juego para 2 jugadores o más. En el libro de instrucciones de ER se nos explica como jugar a 2 modalidades:
  1. Bingo
  2. La Lotería
En mi compendio El Bingo no venía incluido. El que dispongo es de la marca Cayro y se compone de un tablero de cartulina, 90 fichas numeradas, una bolsa opaca para estas fichas, 45 cartones de juego y fichas negras (transparentes) para ir marcando los cartones.


Bingo

Si lo que queremos es jugar a La Lotería necesitaremos, además, fichas para las apuestas: yo utilizaría las de mi juego de la Ruleta (como vemos en la anterior imagen).

12. Ruleta

La Ruleta es un juego para más de 2 jugadores que tampoco se incluía en mi compendio original.

El set que dispongo es de la marca Vidal y se compone de una ruleta tipo Casino, una bolita metálica (más otras dos de recambio), una mesa de juego (de tapete de fieltro), una raqueta y fichas para apuestas (de colores).

La Ruleta

12. El Craps

El Craps es otro juego de Casino que también viene explicado en el manual de instrucciones.

Mi compilación original tampoco traía este juego. El tablero que dispongo lo saqué de Internet (imprimiéndolo sobre una cartulina). Eso sí, se podría aprovechar de mi caja: 2 dados, fichas para apostar y una ficha especial para las apuestas (un caballo).

El Craps

14. Dados

Los Dados numéricos es una tipología de juego, para 2 jugadores o más, que tiene una infinidad de variantes. En las instrucciones de los "Juegos de Sociedad" se presentan 12 diferentes, usando un máximo de 3 dados:
  1. Los Treinta y seis
  2. Los Ases (jugado con "dos" dados)
  3. El Juego del Cerdo
  4. Solo Contra Todos
  5. Los Ases (jugado con "tres" dados)
  6. El Bidú
  7. El Juego Monegasco
  8. El Buck Dice
  9. La Doble Escala
  10. El Zanzi
  11. El 421
  12. La Baraja de Dados. 
Todo el material necesario para jugar a esta docena de juegos viene incluido en mi compendio original: 3 dados y fichas para apostar. Para algunos, como el Juego del Cerdo, tambien necesitaremos papel y bolígrafo.

Dados

15. Dados de Póker

Los Dados de Póker tienen, para mí, un encanto especial. Recuerdo jugar apasionantes partidas, junto a mi amigo Rafa y otros compañeros, en la Xampa o en el desaparecido Bar J. Clos de Barcelona.

Existen bastantes modalidades pero, si nos centramos en las que nos explican los “Juegos de Sociedad”, tenemos 4 tipos (todos para 2 jugadores o más):
  1. Póker
  2. El Mentiroso
  3. Carreras Póker
  4. Póker Banca 
Los Dados de Póker no iban incluidos en mi set original. Todo mi equipo lo compré posteriormente y se compone de 5 dados de Póker, un cubilete y un plato de juego con base de fieltro. A pesar que no lo indican en las instrucciones, también será necesario papel y bolígrafo para anotaciones o fichas para apuestas.

Dados de Póker

16. Palillos

Los “Juegos de Sociedad” también nos enseñaron a jugar con Palillos y nos mostraron 2 variantes:
  1. Palillos
  2. Los Cuadros
En mi recopilatorio original no iban incluidos los 15 "mondadientes" para poder jugar a estas 2 variantes. Al tratarse de un material tan simple, podemos obtenerlo fácilmente: usando 15 palillos o cerillas y, si somos más mañosos, podemos confeccionarlos a partir de unos pinchos de madera, cortando y limando sus puntas.

Los Palillos

17. Pirindola

La Pirindola es un juego un sencillo, pero muy divertido, para 2 jugadores o más.

Esta "peonza hexagonal" no venía incluida en mis "Juegos de Sociedad". La que dispongo es de mis Juegos Reunidos Geyper.

Para poder jugar necesitaremos: una pirindola y fichas (o garbanzos, piedrecillas...).

La Pirindola

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Pues bien, esta recopilación de juegos de finales de los 70, a pesar de sus carencias, ayudó a forjar la persona que soy yo, hoy en día.

Espero que os haya gustado… ¡espero vuestros comentarios!