miércoles, 4 de julio de 2012

Magnavox Odyssey, 1972: ¡Comienza la odisea!


Una de mis variadas aficiones son los ordenadores y videoconsolas antiguas... Me gusta, sobretodo, estudiar su historia y evolución. Para ello, dispongo de una pequeña colección de consolas de todos los tiempos: si queréis ver la exposición online de todos mis aparatos, os invito que os paséis por mi Web especializada:


Pues bien, este pasado mayo de 2012, se cumplieron 40 años del lanzamiento de la primera videoconsola doméstica de la historia: la Magnavox Odyssey. La importancia de esta efeméride (que, por cierto, coincide con el mes y año de mi nacimiento), el cariño que le tengo a esta máquina y el mayor respeto a su inventor, han sido motivos suficientes para que me haya decidido a dedicarle un artículo.
  
Mi Magnavox Odyssey (imagen de la Web Videoconsolas)

Pero antes de comenzar esta particular “odisea”, quisiera citar todos los juegos electrónicos que se hicieron previos a la Magnavox. Se trata de videojuegos no comerciales, creados bajo criterios y razonamientos matemáticos y de investigación.


La prehistoria de los videojuegos

El 25 de enero de 1947, Thomas T. Goldsmith Jr. y Estle Ray Mann, crearon el primer juego electrónico interactivo que se conoce. Se trataba de un dispositivo de entretenimiento de tubos de rayos catódicos que creaba la simulación de un radar de misiles como los usados en la Segunda Guerra Mundial. Este aparato utilizaba circuitos analógicos (no digitales) para controlar el haz del tubo y la posición del punto en la pantalla.

Esquema simplificado de un tubo de rayos catódicos

Jugar al Ajedrez contra un ordenador siempre ha sido un reto para los humanos, des de los comienzos de la computación. En 1949, Alan Turing y Claude Shannon diseñaron un programa para jugar al ajedrez que apareció en el artículo "Programming a Computer for Playing Chess" en el “Philosophical Magazine”, pero todavía no existía ningún ordenador suficientemente potente para poder ejecutarlo. En noviembre de 1951, el Dr. Dietrich Prinz, a partir del programa original, lo reescribió para la computadora Ferranti Mark I.
  
Dietrich Prinz, jugando a ajedrez con la Ferranti Mark I (1951)

El 5 de mayo de 1951 fue presentada, en el Festival Británico, la computadora NIMROD, también de Ferranti. Fue diseñada, exclusivamente, para jugar al NIM (el típico juego de palillos, objeto de profundos análisis en el campo de la teoría de juegos y la matemática combinatoria). Utilizaba un panel de luces como pantalla de juego.
  
Computadora NIMROD de Ferranti (1951)

En 1952, Alexander S. Douglas creó el primer juego de computadora que usaba una pantalla gráfica digital. Se trataba del juego OXO (Tres en Raya), diseñado para la computadora EDSAC de la Universidad de Cambridge. EDSAC, por cierto, se considera la primera computadora con almacenado de programas. Para el control de la partida del Tres en Raya, se utilizaba el típico marcador de teléfono giratorio.

 Operarios frente al “gigantesco” computador EDSAC (1952)

Otro tipo de videojuego creado en todas las generaciones de videoconsolas, son los que simulan un partido de tenis (os recomiendo el artículo de este blog llamado: La Evolución del Videotenis). En 1958, William Higinbotham creó un juego de computadora interactivo, llamado Tennis for Two. Lo programó, tan sólo, para entretener a los visitantes que, anualmente, se citaban en el “Brookhaven National Laboratory”. A diferencia de sus predecesores, a este tenis se juega con visión lateral, en vez de tener la visión aérea de los “Light Tennis” o la perspectiva trasera de los videojuegos más actuales.
  
Tennis for Two (1958) de William Higinbotham

Entre los años 1959 y 1961, se crearon una colección de programas gráficos interactivos para la computadora experimental TX-0 del “Massachusetts Institute of Technology” (MIT). Entre ellos, se incluían 2 juegos: el Mouse in the Maze y, de nuevo, el Tic-Tac-Toe (Tres en Raya). Para jugar con estos juegos, los usuarios interactuaban con la computadora mediante un lápiz óptico.

Computadora TX-0, en la Lincoln Lab Room del MIT (1959)

El último videojuego no comercial, previo a la Odyssey, es del año 1961. Lo crearon los estudiantes del MIT: Martin Graetz, Steve Russell, y Wayne Wiitanen. Se trata de un juego “de marcianitos” llamado Spacewar! Fue programado, como un proyecto a sus estudios, en la “minicomputadora” DEC PDP-1 (que, al igual que el Tennis for Two, usaba un sistema de gráficos vectoriales).
  
Videojuego SpaceWar!, para la DEC PDP-1 (1961)


Ralph Baer, el “Padre de los Videojuegos”

Hablar de la Magnavox Odyssey, es hablar de su creador: el genio Ralph Baer (que, de forma muy acertada, es apodado como el “Padre de los Videojuegos”). A la mayoría, quizás no os suene el nombre de este gentleman, pero todos, seguro, conocéis al archiconocido juego de memoria SIMON de MB Electronics... pues bien, el también fue su inventor.

Ralph Baer nació en Alemania el 1922, en el seno de una familia judía. Cuando los nazis ascendieron al poder, tuvieron que emigrar a los Estados Unidos. Ya en América, el joven Ralph, muestra un gran talento con los aparatos electrónicos. En 1940 se gradúa como técnico de radios y en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, ayuda a la alianza a combatir a los de Hitler en Londres, interceptando la radio de los alemanes, entre otras funciones de inteligencia militar.

En 1949 obtiene el título de técnico en televisores, trabajando para diversas firmas. En 1958, finalmente, se establece en la empresa Sanders Associattes hasta que se retira en 1987.
  
Ralph Baer (en la actualidad) mostrando a SIMON, su famoso juego de memoria

Pues bien, a mediados de los años 60, Baer comienza a darle vueltas la idea de incorporar juegos de serie, a los televisores que vendía Sanders Associattes. La propuesta fue rechazada por su empresa, al considerarla de poco interés...

En 1968 se le ocurre otra idea: crear un dispositivo externo de juego que se pudiera conectarse a un televisor. Baer la pone en práctica y fabrica, de forma totalmente casera, la primera consola de videojuegos. Para cubrir las “tripas” de la máquina, utiliza unas maderas de color marrón, que acabarán dándole el nombre al prototipo: la “Brown Box”.

A continuación, podéis ver un video, del año 1969, donde Ralph Baer (junto a Bill Harrison) nos hace una demostración de cómo funciona su “Brown Box”, probando el juego de “Tenis de Mesa:


A principios de 1971, Ralph presenta la “Caja Marrón” a su empresa. Ningún directivo muestra hacia ella demasiado entusiasmo… excepto Gerry Martin, un pez gordo de Sanders Associattes, que apoya su proyecto y consigue que le compre la licencia una empresa filial, llamada Magnavox, en marzo del mismo año.

Comenzaba así el desarrollo de la primera consola comercial que, a pesar que cambiaría completamente su exterior, la maquinaria interna sería prácticamente la misma que la del prototipo de Baer. Finalmente, a la “criatura” la llamaron Odyssey... El 27 de enero de 1972 comenzó su fabricación y, el 26 de mayo de 1972, se puso a la venta.

Consola Magnavox Odyssey firmada por Ralph Baer


Magnavox Odissey, la belleza de la simplicidad

La Odyssey es una videoconsola con una arquitectura interior increíblemente simple. Si analizamos sus características técnicas, observamos que no se alimentaba conectada a la red eléctrica: usaba 6 pilas del tipo C o LR14, algo que hoy día sería impensable en una consola de sobremesa... Este detalle da una idea de los escasos requerimientos del sistema.

Casi todos sus componentes son analógicos. No emite ningún tipo de sonido. Las tarjetas para cargar los juegos no tienen componentes internos (como, por ejemplo, los posteriores cartuchos), presentan unas marcas, en su superficie de contacto, que producen las conexiones entre los diferentes pines en la ranura de la Odyssey, trasladando así su información en forma de señal analógica al televisor. La Odyssey, también carece de capacidades de almacenamiento, por lo que no se pueden guardar partidas ni retener información (los jugadores tienen que recordar la puntuación).
   
Gráficamente, la simplicidad es absoluta: cuadraditos blancos sobre un fondo negro. Esta carencia fue suplida con la inclusión de unas superposiciones (“overlays”) de plástico translucidas que se pegaban a la pantalla del televisor y le daban color y viveza a los juegos. A continuación vemos el ejemplo del juego "Tennis", bajo la imagen fija del vinilo translucido del campo de tenis, se observan los verdaderos gráficos de la Odyssey: 2 puntos grandes para los jugadores y un punto pequeño para la pelota.


Gráficos simples de la Odyssey, bajo la superposición de plástico del juego "Tennis"

A parte de estos vinilos translucidos, la Magnavox Odyssey también incluía otros complementos que ayudaban a la inmersión de los juegos. Se trataba de objetos como: tableros, tarjetas, billetes, fichas, etc. que convertían a la primitiva consola, en unos verdaderos "juegos reunidos".
  
Caja original de mi Magnavox Odyssey

Si tenemos la suerte de disponer de una Magnavox Odyssey completa, al abrir su vistosa tapa ilustrada (como la de la anterior imagen), veremos dos bandejas de corcho blanco, apiladas una encima de la otra. En este par de contenedores de porexpán encontraremos guardada: la propia consola, sus accesorios, todos los complementos de los juegos y la documentación.
  
Contenedor superior (tarjetas, documentación, vinilos y complementos)

Contenedor inferior (Odyssey y accesorios para el funcionamiento de la consola)

Si hacemos inventario de esta amplia lista de componentes, en primer lugar, deberíamos tener: la propia consola y los accesorios para que pueda funcionar:
  • 1 consola Magnavox Odyssey
  • 2 mandos de juego (del tipo joywheels)
  • 1 cable para el televisor
  • 1 Interruptor de antena-juego (+ 2 ganchos para colgarlo)
  • 6 pilas de tipo C (las originales eran de la marca “Eveready”, Etiqueta Roja)

Como soporte para la carga de los juegos, la consola usaba las primitivas tarjetas (sin componentes internos) que antes hemos comentado. Con el set original de la Odyssey, se entregaban media docena (numeradas del 1 al 6). Si nos fijamos con la lista de estas 6 tarjetas, vemos los 13 juegos (disponibles de serie) para que eran compatibles cada una de ellas:
  • 1 Tarjeta 1: “Table Tennis”
  • 1 Tarjeta 2: “Ski” / “Simon Says”/ “Percepts”
  • 1 Tarjeta 3: “Tennis” / “Football” (jugadas Pass y Kick off) / “Hockey” / “Analogic”
  • 1 Tarjeta 4: “Football”  (jugadas Play)  / “Cat and Mouse” / “Haunted House”
  • 1 Tarjeta 5: “Submarine”
  • 1 Tarjeta 6: “Roulette” / “Affairs of  States”

Consola Magnavox Odyssey con sus accesorios y las 6 tarjetas de serie

Como anteriormente también se ha dicho, para dar mayor viveza a los juegos, se ajustaban a la pantalla del televisor unos vinilos translucidos. Con la Magnavox Odyssey, se entregaban 12 láminas (en 2 tamaños diferentes). Tan sólo el "Table Tennis", no utilizaba ninguna superposición para poder jugarlo.
  • 2 Superposiciones para el juego “Analogic”
  • 2 Superposiciones para el juego “Cat and Mouse”
  • 2 Superposiciones para el juego “Football”
  • 2 Superposiciones para el juego “Haunted House”
  • 2 Superposiciones para el juego “Hockey”
  • 2 Superposiciones para el juego “Roulette”
  • 2 Superposiciones para el juego “Simon Says”
  • 2 Superposiciones para el juego “Ski”
  • 2 Superposiciones para el juego “Affairs of States”
  • 2 Superposiciones para el juego “Submarine”
  • 2 Superposiciones para el juego “Tennis”
  • 2 Superposiciones para el juego “Percepts”

12 Superposiciones (en 2 tamaños) para ajustar a la pantalla del televisor

La sencillez de la maquinaria de la consola, obligaba a utilizar diferentes complementos para los juegos para hacerlos más atractivos. Los juegos de la Magnavox Odyssey, se convertían en un híbrido entre un videojuego y un juego de mesa. A continuación podemos ver todos los ítems que se entregaban con el pack original:
  • 1 Lámina de pegatinas para los juegos: “Affairs of States”, “Ski” y “Cat & Mouse”
  • 1 Tablero para el juego “Ruleta”
  • 1 Tablero para el juego “Football” (detrás del tablero del juego “Ruleta”)
  • 1 Marcador de Resultados para los juegos: “Football” y “Hockey”
  • 2 Medidores de Yardas para el juego “Football” (se entregan unidos al marcador)
  • 2 Balones para el juego “Football” (se entregan unidos al marcador)
  • 20 Tarjetas “Pass” para el juego “Football”
  • 20 Tarjetas “Run” para el juego “Football”
  • 10 Tarjetas “Kick off” para el juego “Football”
  • 10 Tarjetas “Punt” para el juego “Football”
  • 6 Tarjetas “Play” para el juego “Football”
  • 30 Tarjetas “Clue” para el juego “Haunted House”
  • 13 Tarjetas “Secret Message” para el juego “Haunted House”
  • 100 billetes Odyssey de 5$ para el juego “Ruleta”
  • 100 billetes Odyssey de 10$ para el juego “Ruleta”
  • 100 billetes Odyssey de 50$ para el juego “Ruleta”
  • 100 billetes Odyssey de 100$ para el juego “Ruleta”
  • 18 Fichas blancas para el juego “Ruleta”
  • 16 Fichas azules para el juego “Ruleta”
  • 16 Fichas rojas para los juegos: “Ruleta” y “Analogic”
  • 28 Tarjetas para el juego “Simon Says”
  • 50 Tarjetas para el juego “Affairs of States”
  • 1 Folleto de respuestas para el juego “Affairs of States”
  • 1 Mapa de estudio para el juego “Affairs of States”
  • 1 Cinta adhesiva para enganchar las superposiciones de plástico al televisor
  • 15 Tarjetas (color verde) para el juego “Percepts”
  • 15 Tarjetas (color lila) para el juego “Percepts”
  • 2 Dados

Todos los accesorios para jugar con los diferentes juegos

Por último tenemos la documentación. Entre ella destacamos las 2 tarjetas de inspección de la consola: estas son el verdadero certificado de autenticidad de nuestra Odyssey, en ambos documentos encontraremos todos los datos técnicos y de control de fabricación.
  • 1 Manual de usuario (en mi caso, el IB 2622)
  • 1 Hoja de instrucciones del juego de regalo “Percepts”
  • 1 Hoja de "How to get service"
  • 1 Bono "Free Odyssey Game!"
  • 1 Factura
  • 2 Tarjetas de inspección de la consola (la pequeña está pegada bajo la Odyssey)

Documentación de la Magnavox Odyssey

Tarjetas de inspección de la consola (deben coincidir todos los valores de ambas)


Odyssey… el “Dorado” de cualquier coleccionista

La Magnavox Odissey, a pesar de ser la primera consola comercial de la historia y no tener competencia (hasta 1975, con la aparición de Atari Pong) no tuvo el éxito esperado: se vendieron sólo unas 100.000 unidades. Los motivos de esta poca aceptación fueron varios: en primer lugar, su elevado precio de comercialización (unos 100$ de la época); otro motivo fue que sólo fue vendida en almacenes Magnavox y, por si fuera poco, hicieron correr el rumor que sólo funcionaba en televisiones de su marca.

A continuación, podemos ver los 2 anuncios televisivos de la Odyssey (emitidos en 1972 y 1973 respectivamente) y, al final del vídeo, la presentación de la consola al conocido programa estadounidense “What’s My Line?” de la CBS:


Pues bien, de los 100.000 ejemplares que se vendieron a principios de los 70, se estima que, actualmente, pueden quedar unos 5.000 en diferentes estados de conservación… pero sets completos y en buen estado, menos de 500… Por tanto, tener hoy una Magnavox Odyssey completa y funcionando representa un verdadero tesoro para cualquier coleccionista.

Mi unidad, si miráis en mis tarjetas de inspección de la consola, es de las primeras que se fabricó (modelo 1TL200 BLAK), salió de fábrica en agosto de 1972, su número de serie es el 7451921. Está impecable, funcionando y con todos los accesorios.

La gané en una subasta por Internet (yo puse el precio de cierre en el último segundo, cogiendo por sorpresa al resto de pujadores). Fue sobre las 4 de la madrugada (hora española) del 24 de junio de 2008. El anhelado aparato me salió por sólo 124$... ¡increíble!, no os podéis imaginar, a esas horas intempestivas, los botes de alegría que di con mi mujer, al saber que había ganado: ¡pero que ilusión!, ¡que gran suerte! A día de hoy, es difícil conseguir una Odyssey… las pocas completas que he visto a la venta llegan a pedir verdaderas barbaridades (¡hasta 3000 dólares!). El subastador, un cordial vendedor profesional de North Olmsted (Ohio), me asesoro en todo lo relativo a la histórica consola que acababa de ganar y la protegió, con exagerada delicadeza, para que pudiera recibirla en mi casa como nueva.


Y aquí finaliza esta odisea… pero no acaba la gran epopeya que provocó el nacimiento de esta máquina, hoy ya cuarentona… no termina esta fructífera saga que nos ha llevado al umbral de las puertas de la octava generación de consolas de sobremesa.

¡Felicidades Mr. Ralph Baer! ¡Felicidades Magnavox Odyssey! 

22 comentarios:

  1. ¡Buenas Humbert! Oye, vaya pedazo de artículo de has currado... gracias por avisarme. La verdad es que la mayoría de cosas que cuentas no las conocía: ¡muuuy interesante de verdad! Por cierto, tu Magnavox está impecable... vaya, como todos tus aparatejos, eh? :)
    ¡Un saludo compañero!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Diego,
      ¡Gracias por leerte el escrito y responderme tan rápidamente!
      Es un honor que una persona tan experimentada en ordenadores (aunque un poco más modernos...) haya dejado su firma en este post.
      A ver si nos vemos y nos ponemos al día de todo.
      Saludos y recuerdos

      Eliminar
  2. Humbert,de nou felicitats pel teu article!
    Es molt curiós veure els primers jocs que van treure, ocupaven tota una habitació!!
    La Maganvox Odyssey, va ser la primera consola domèstica, i per ser que la van fer fa 40 anys era realment moderna, podies jugar a un munt de jocs.
    Sempre recordaré el dia que la vas guanyar, ens vam posar molt contents, sobretot tu!! ;)
    Tens una col.lecció espectacular i algunes maquines ens han posat al límit dels nervis, ja que fins a l'últim segon no has apostat, i com ja saps, jo per a aquestes coses no tinc tanta paciència!!
    Felicitats de nou, i fins al pròxim article.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Marga,
      Ara ja fa anys que no adquirim consoles... en primer lloc, considero que una per generació n'hi ha prou i, en segon lloc, son un petit caprici i ara la crisi... però és veritat, que divertit era entrar a les subastes i guanyar-les amb sang freda (amb el ratolí a la dreta i el crono a l'esquerra...)
      Gràcies per la paciència que tens per deixar-me col·leccionar aquestes relíquies...
      Un petó y gracies pel teu fidel comentari.

      Eliminar
  3. Jordi Pascual Morant8 de julio de 2012, 10:11

    Humbert,
    la odissea del ser humà demostra la seva persistència davant les dificultats, amb enginy, esforç i paciencia tot és possible.
    Un bon consell per aquest temps que estem passant.
    Sembla mentida que nomes en 40 anys s'hagin fet els canvis que vivim, tecnològics, doncs en altres aspectes deixem molt que desitjar.
    Et felicito per l'article, la il·lusió que hi poses en el que fas i per aconseguir aquestes maquinetes que formen part de la història tecno-lúdica del esser humà.
    una abraçada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jordi,
      Moltes gràcies per deixar, com sempre, la teva opinió d'un tema que, a priori, no es gaire sant de la teva devoció. Tot i que ser que t'interessa la ciència, la tecnologia i, també, els escacs.
      Si, tens tota la raó, el món és dels artistes i científics, capaços d'avançar a passos de gegant, mentre altres disciplines queden estancades en un "caspós" passat.
      En fi, amic, agraeixo les teves paraules i, sobretot els teus fets, que em dónes sempre per poder tirar endavant.
      Una forta abraçada!!

      Eliminar
  4. Quina magnífica coincidència, un maig del 1972 naixien dos fenòmens de la natura. A un l'he tingut el gust de conèixer en persona i fins avui el tinc com a gran amic. A l'altre me l'han presentat amb aquest post però amb una precisió de detalls que pareix que el conegui de tota la vida.
    En ambdós casos la quarantena els senta divinament; Humbert ha sumat l'atractiu madur de les canes al seu encant natural, i la Magnavox Odissey, amb la seva simplicitat i caràcter pioner atresora l'experiència dels anys als seus components analògics.
    Per molts anys!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. David,
      Moltes gràcies per llegir-te l'article i per les floretes que llences a la Odyssey i a mi.
      Certament, dels meves 2 vintenes d'anys, més d'una d'elles la he compartit amb un bon amic com ets tu.
      Bé David, preparat que el proper article el protagonista seràs tu!
      Una abraçada!

      Eliminar
  5. A pesar de no ser una gran apasionada de las consolas,el articulo muy bien detallado me ha dado una visión de su historia y he de reconocer que ha sido un gran invento.
    Mi primer videojuego el gran"super mariobros" diosss que vicio!!!,pero pronto desistí mis intentos de pasar de pantallas.Después si te digo la verdad no he jugado a nada más; es más tengo la wii que me regaló mi hermana allí perdida en el olvido...
    Gracias por hacerme los poquitos ratitos que tengo,más educativos.Ánimo que espero ya el siguiente!!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Loli,
      Caramba!, el "Super Mario Bros.", clásico entre los clásicos... Yo también jugué e, incluso llegé a la última pantalla, con Bowser y sus pinchos dando la lata...
      Gracias a ti por leerte el escrito y dejar un comentario.
      Recuerdos a Santi y hasta pronto!

      Eliminar
  6. Hola Humbert!! Mai he estat aficionada al tema de les vídeo consoles, he llegit el teu article i com sempre es nota que està molt currat.

    M'ha sorprès la gran diferència que hi ha entre els primers jocs i ara el rFactor, joc de simulació de F1 d'ordinador que esta jugant Dioni en carreres online.

    El curiós és que només han passat 40 anys i el canvi és molt grand.

    A Dioni també l'ha agradat molt l'article.


    Salutacions, fins el próper.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Maite,
      Quina il·lusió saber la teva opinió, cada mes, en aquest blog.
      No coneixo gaire els jocs d'ordinador online, tot i que, reconeixo, que cada cop es una tipologia molt usual. El que està clar és que l'evolució dels videojocs (i de la informàtica en general) a avançat a peus de gegant.
      Moltes gràcies i records a Dioni.
      Una abraçada!

      Eliminar
  7. No sabia que ja als 1950's es fèsin videojocs,encara que no fòssin amb finalitats comerials.Així que la primera va ser la silenciosa i analògica Magnavox Odisey,i tu en tens una.Es un trresor.Jo mai he tingut videoconsoles,no em criden l'ateció,ho ento,però es així.L'article està super ben docuemntt,potser massa dades i tot.MNo es una crítica,es que se m'ha fet pesat tantes dades.
    Bè,esperant el següent.Els que mes m'agraden,com deus suposasr,son els que prlen de ciència o tecnologia.Aquest es de tecnologia,però no la part que mes m'agrada.
    en fi,es igual.Molt bè i a veure si podem veure'ns aviat,que ja en tinc ganes.
    Salutacions ala Marga!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Robert,
      Gràcies per llegir-te l'article i donar-me la teva sincera opinió.
      Si tens raó, pot ser he donat moltes dades... però he intentat oferir al futur lector (interessat amb aquesta màquina) informació útil, interessant i, sobretot, diferent del que poden trobar per Internet.
      Espero que el proper escrit capti més el teu científic interés... :-)
      Una abraçada!

      Eliminar
  8. Hola Humbert, he pogut trobar un momment per passar-me pel teu article, com sempre molt interesant. Es impresionant en canvi que hi ha hagut en la tecnologia, i com no en els videojocs. No he pogut viure aquestes reliquies de petit, però gracies al tu he pogut disfrutar-les uns instant.

    A veure si ens veiem aviat, que vagi tot bé!

    Una abraçada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tomàs,
      Primer que res, agrair-te que hagis tingut un moment per llegir-te l'escrit i comentar-lo.
      Em va fer molta il·lusió aquella tarda que vam provar gairebé totes les meves relíquies, entre elles... la Odyssey.
      Bé company, espero aviat fer-vos una visita a les salines i parlar de tot plegat.
      Cuida't i una abraçada!

      Eliminar
  9. Humberto Sanz García26 de julio de 2012, 17:59

    Hola Humbert, he llegit el teu article sobre videojocs i en primer lloc he de dir-te que m'ha agradat la seva profunditat, malgrat la meva supina ignorància sobre aquesta rama, amb un creixement incessant, de la tecnologia informàtica.
    Fa uns anys jo vaig començar amb els ordinadors, quan només existien grans ordinadors i ningú podia pensar en la miniaturització que representarien els de PCs i similars.
    La primera màquina amb que vaig treballar era un IBM-360. Era l'any 1968. Treballavem amb llenguatge Assembler (el més semblant al llenguatge màquina)i sobre mapes de memòria física. La memoria virtual encara no s'havia inventat. Això són les meves "batalletes", i per això m'agrada que tu segueixis el camí totalment posat al dia. Jo només puc parlar d'antigualles...
    Felicitats de nou pel teu interessant i profund article i segueix endavant.
    Una forta abraçada del teu pare

    Humberto

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Papa,
      No son "batalletes" el que expliques, al contrari!, es un honor saber l'opinió d'una persona que mentre la majoria picava els dits a una desfasada màquina d'escriure, el vostre equip, abans d'arribar l'home a la Lluna, ja utilitzava Assembler en un IBM-360. Recordo el dibuix d'una dona que vareu imprimir, com a proba, fet amb caracters tipogràfics sobre full d'orinador perforat.
      Avui en dia continues al dia en informàtica, sobretot en temes multimèdia (com la edició de pel·lícules), que em superes en escreix...
      Moltes gràcies pel teu comentari i una forta abraçada també per a tu.

      Eliminar
  10. Carlos videoconsolas portátiles.23 de agosto de 2014, 17:04

    Hola compañero!!! Soy Carlos. Me ha encantado tu post tan informativo de la primera videoconsola domestica del mundo. Me encanta oir curiosidades
    del mundo de las videoconsolas. Un gran Saludo!!!.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carlos,
      Gracias por leerte este artículo y dejarme un comentario...
      Cuando tu naciste salío la primera consola de Microsoft: la XBOX "original", cuando nací yo nació la Odissey.
      A mi me gusta que la gente le guste leer sobre mis aficiones, gente como ahora tu, compañero.
      Un gran saludo!!!

      Eliminar
  11. Hola Humbert,

    Este fin de semana pasado estuvimos de limpieza en casa de mis padres, realmente se trataba de que nos llevásemos todas las cosas viejas que los hermanos habíamos ido dejando allí.

    Entre todo esto apareció una consola de la que, nada mas verla, recordé la historia que mi padre me ayudó a completar.

    En nuestro mismo descansillo vivía una señora que trabajaba en la base americana, esta mujer no tenía hijos y mi padre, un manitas, le solucionaba todos los problemas de la casa. Un día se presentó con una consola de videojuegos para conectar a la televisión, corría el año 1973, nosotros no teníamos ni idea que era esto, yo tenía entonces 10 años y a mí eso me parecía ciencia ficción, así que se quedó guardada en el armario.

    Tres años mas tarde y, despuntando ya mi vena técnica, hoy soy técnico superior en equipos informáticos aunque no ejerzo porque mi profesión derivó por otros derroteros, rescaté el equipo del armario y lo conecté a la televisión, una FERCU en blanco y negro.

    La verdad es que la disfrutamos un montón, le ponías la plantilla en la pantalla y cambiabas el juego que solo eran las típicas bolitas tipo "pong".

    La consola se alimentaba con pilas, de esas que se colocaban en el cartucho blanco que salía con los cables, un día al colocarlas mi hermana lo rajó y la consola se quedó ya abandonada en el armario.

    Mi sorpresa fue al llevármela a casa e indagar un poco sobre ella, se trata de una Magnavox Odyssey del año 1972.

    Y aquí viene mi pregunta ¿sabes que precio puede alcanzar esta consola hoy para un coleccionista?, está en muy buen estado, no la he conectado pero entiendo que no tenga problemas de funcionamiento, conserva las plantillas que se colocaban en la televisión y otros elementos que venían con ella.

    Gracias y un saludo,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Luis,
      Primero que nada, agradecerte que hayas querido compartir tu curiosa historia con nosotros.
      Respecto tu pregunta... el valor de una consola antigua para un coleccionista depende de su estado general: funcione correctamente, no tenga ninguna tarita, esté completa (con todo lo que traía de serie), conserve embalajes y papeleo original... y si está prescintada de fábrica, su precio puede ser descomunal.
      Pero como todo, el precio dependerá de la oferta y la demanda. Si tienes la chiripa que encuentras a alguien que le interese este modelo te pagará bastante, pero si la quieres vender (en general) no te van a pagar mucho.
      Yo de ti no la vendería, es un pedazo de historia (hay muy pocas). Pero si de todas formas la quieres vender, hazlo en un mercado internacional (tipo a eBay), pero entre gastos de envío, tasas y embalajes te va a salir por menos de lo que tenías pensado...
      Gracias por tu comentario, espero que te hagas seguidor del blog (columna izquierda). ¡Suerte!

      Eliminar